Cómo identificar noticias falsas: UAI relevó la importancia de verificar la información

Comunicaciones | Publicado el 5 de junio de 2026

Cómo identificar noticias falsas: UAI relevó la importancia de verificar la información

En un contexto donde la sobreabundancia de información convive con la proliferación de contenidos manipulados, UAI y el Club Naval de Campo Las Salinas organizaron una conferencia abierta a la comunidad sobre desinformación y noticias falsas en el entorno digital. La actividad, tercera de una serie de encuentros impulsados por ambas instituciones en la región de Valparaíso, convocó a público de distintas generaciones y se desarrolló de forma dinámica, con preguntas e intervenciones a lo largo de toda la exposición.

Carlos Franco, académico de la Escuela de Comunicaciones y Periodismo UAI, director de la carrera de Periodismo y del Observatorio de Datos, estructuró su exposición desde su doble trayectoria en medios y en la academia. Planteó como distinción de base que, si bien el término fake news se ha instalado en el habla cotidiana, lo técnicamente preciso es hablar de desinformación, puesto que, como señaló, “si es falso no es noticia”. Desde ahí diferenció tres tipos de contenido problemático: la información maliciosa, que manipula hechos reales con intención; la desinformación pura, construida íntegramente de forma ficticia; y la información errónea, que se propaga sin intención de engañar pero genera daño igualmente.

Para ilustrar los dos primeros tipos recurrió a casos documentados en Argentina y Estados Unidos, donde contenidos manipulados o fabricados incidieron en procesos electorales. En ese marco situó el rol del fact-checking, describiéndolo como una práctica que “ofrece un GPS, somos como el Waze de la información, y usted sabe después si sigue ese camino o no”.

Otro concepto central fue el de "verdad suficiente": el umbral de evidencia que lleva a una persona a creer y compartir una información. El académico advirtió que “somos usuarios de información, la compartimos con otros, y tomar la decisión de compartir es tomar la decisión de hacer daño o hacer bien”, y propuso criterios concretos para orientarse como priorizar medios con mecanismos de autorregulación identificables, desconfiar de titulares sensacionalistas e incorporar medios de fact-checking a la dieta informativa habitual, como el Polígrafo de El Mercurio, AFP Factual o el propio Observatorio de Datos de UAI.

La conferencia situó la desinformación como un problema de alcance estructural. El Global Risk Report 2024 del Foro Económico Mundial la identifica como el principal riesgo global para el período 2025-2035, una preocupación que Franco ilustró con ejemplos cercanos: el Observatorio de Datos de UAI trabaja junto al PNUD en el monitoreo de desinformación en Chile, y los datos recogidos muestran que las mujeres en política concentran de forma desproporcionada la violencia digital asociada a contenidos falsos. “Se inventa algo sobre un gobierno y la democracia tambalea”, advirtió, subrayando que el daño de la desinformación rara vez es neutral ni reversible.