Un espacio para ampliar la mirada
Artesliberales | Publicado el 18 de diciembre de 2025
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Gonzalo Larraguibel, ingeniero de la Universidad de Chile y MBA del IESE en España, cuenta con una extensa trayectoria en consultoría estratégica. Fue socio de Booz Allen en Ciudad de México y Nueva York, y posteriormente de McKinsey en Santiago y el Cono Sur. En 2007 fundó Virtus Partners, firma que a partir de septiembre de 2025 pasó a formar parte de Monitor Deloitte, donde hoy es socio encargado de desarrollar su práctica de consultoría estratégica en Chile.
Desde esa trayectoria, explica qué lo motivó a ingresar al Diplomado en Lectura Crítica de la Facultad de Artes Liberales de la Universidad Adolfo Ibáñez. “Mi trayectoria profesional con foco en desarrollo de estrategias y transformaciones complejas implica una gran dosis de pensamiento crítico, capacidad de adaptarse a situaciones y desafíos y de entender diferentes contextos culturales y sociales. Sentí, ya más sénior en mi carrera, que necesitaba fortalecer y complementar mis capacidades técnicas, con una mirada más adaptativa y amplia, en que otras formas de mirar los problemas y buscar soluciones me fortaleciera de manera integral”.
Sobre los cursos y obras que marcaron su paso por el programa, señala que “cada año, tanto en el programa de lectura crítica como en el de historia contemporánea del mundo occidental, ha sido un aporte a esta búsqueda. Además, la selección de las obras en la línea de tiempo, la mezcla de temáticas que aborda, la calidad excepcional de cada profesor y cada texto, y la conversación y debate en una clase presencial con alta diversidad de alumnos asegura crecimiento, desarrollo y alimento para que cada uno de acuerdo a sus intereses profundice aún más en temas que le interesa o descubre”. Añade que uno de los descubrimientos más significativos fue la lectura de Gabriela Mistral: “Nunca había leído a Gabriela Mistral, pero a partir de la lectura de uno de sus libros pude profundizar mucho más mi entendimiento de una autora y líder excepcional”.
Larraguibel destaca también cómo ha aplicado lo aprendido en su trabajo. “Hay una metodología detrás, de entendimiento del contexto, del autor en su época y del texto en sí mismo. Eso es valioso en otras instancias o desafíos ya que permite ampliar la mirada y valorar las opiniones de otros, que no siendo especialistas sí pueden aportar tanto de un diagnóstico como de posible solución”. Agrega que “nadie tiene la razón absoluta sino que se va construyendo a partir de un entendimiento, razonamiento e intercambio de perspectivas particularmente cuando uno mira la obra desde el mundo actual”. El programa, afirma, contribuyó además a profundizar una habilidad clave en su profesión: “el pensamiento crítico, la capacidad de cuestionar e incluso en alguien en que cuestionar es parte fundamental de su profesión, se agudiza y fortalece, no solo individual sino debatiendo con otros”.
A quienes buscan un espacio de formación que los desafíe intelectualmente, Larragibel hace una invitación directa. “Que se atrevan a hacer algo diferente y sigan su instinto, que dediquen tiempo a algo que alimenta el alma, la cabeza y que tiene, si uno abre la mente, impacto directo en la amplitud de la perspectiva y la mirada de diferentes temas”, concluye.
Conoce más sobre el programa, aquí.