Un economista que buscó mirar la vida desde otro lugar

Artesliberales | Publicado el 7 de octubre de 2025

Un economista que buscó mirar la vida desde otro lugar

Por más de dos décadas, Pablo Correa ha ocupado cargos de liderazgo en el sistema financiero y en el sector público. Economista, Magíster en Economía Financiera por la Pontificia Universidad Católica de Chile y en Desarrollo Económico por la Escuela de Gobierno de la Universidad de Harvard, fue vicepresidente de BancoEstado, director de empresas y consultor del Banco Mundial en materias tributarias, cambio climático y mercado de capitales. Hoy, además, ejerce como académico en la Universidad Adolfo Ibáñez.

Su paso por el Magíster en Artes Liberales de la Facultad de Artes Liberales de la Universidad Adolfo Ibáñez marcó un punto de inflexión personal.
“Buscaba un programa que no estuviera enfocado en la técnica ni en aumentar conocimientos profesionales. Eso está sobrevalorado. Quería aprender a mirar los problemas –sociales, personales o laborales– con más profundidad y pensamiento crítico. Eso fue exactamente lo que encontré en el programa”, cuenta.

Correa recuerda los cursos de filosofía de Maximiliano Figueroa y las clases de Chantal Dussaillant, quien lo introdujo a la obra de Primo Levi y a la noción de memoria como esperanza. “Fueron experiencias muy potentes, que me marcaron incluso en cómo afronto las crisis sociales o los debates públicos. Uno termina viviendo la vida de otra manera: más profunda, más sensorial, más lenta”, reflexiona.

Hoy Correa sostiene que el Magíster en Artes Liberales le aportó algo distinto a cualquier otra formación. “A diferencia de otros programas donde aplicas conocimientos, este te deja experiencias que cambian tu forma de convivir, de conversar, de mirar las cosas. Te invita a vivir con más pausa y más sentido”, dice.

Su consejo para quienes estén considerando postular es simple: “que no se van a arrepentir. Es un programa que deja huella, pero para aprovecharlo hay que entrar con apertura, cariño y tiempo. Después, uno se da cuenta de que marca un antes y un después, no solo en lo profesional, sino en lo personal”.