Semana de la Migración UAI 2025: Medioambiente, Movilidades y Fronteras
Artesliberales | Publicado el 8 de septiembre de 2025
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La Universidad Adolfo Ibáñez celebró una nueva edición de la Semana de la Migración, bajo el título “Medioambiente, Movilidades y Fronteras”, abordando una temática poco explorada: la migración no humana y su vínculo con los sistemas socio-ecológicos.
Organizada desde un enfoque interdisciplinario que integró ciencias naturales, ciencias sociales, arte y humanidades, la semana ofreció charlas, talleres, observaciones de campo y mesas de conversación que invitaron a pensar la migración como un fenómeno más amplio, que trasciende las fronteras humanas y toca todos los aspectos de la vida en la Tierra.
“La motivación principal para esta edición fue cuestionar la idea dominante de que la migración es un fenómeno exclusivamente humano. Muchas veces se presenta como algo artificial, vinculado a la modernidad, a la crisis o a lo político. Sin embargo, las migraciones han existido desde siempre y no son solo humanas. Este año quisimos abrir la mirada y preguntarnos: ¿qué pasa cuando pensamos las movilidades más allá de lo humano?”, explicó Maxwell Woods, académico UAI y organizador del evento.
Desde las mariposas monarcas, cuyo viaje transcontinental requiere varias generaciones, hasta el movimiento constante de arena desde la cordillera al mar, la semana destacó cómo las migraciones no humanas son fundamentales para los ecosistemas, y están profundamente ligadas a la historia natural y cultural de Chile.
“Un ejemplo que trabajamos con Sergio Elórtegui fue el de las zonas dunares de la costa central chilena. Allí encontramos plantas que migraron hace millones de años, aves que pasan estacionalmente y materiales que están en constante desplazamiento. Incluso la arena migra. Pensar en esta movilidad nos obliga a ampliar nuestra concepción del territorio, del tiempo y de lo que entendemos como migración”, añadió Woods.
Aunque el enfoque estuvo puesto en lo no humano, la dimensión humana también fue parte del diálogo. La diversidad del equipo organizador y los invitados dio cuenta de ello: “nosotros también somos migrantes. Yo nací en Estados Unidos, el conferencista principal, Mauricio Lima, viene de Uruguay, y una de las coorganizadoras académicas, Chiara DeSanti, es italiana y vive en EE.UU. Esta diversidad nos permitió pensar la migración desde muchas dimensiones, incluyendo también los desplazamientos internos provocados por el cambio climático”, comentó Woods.
Una de las principales apuestas de esta edición fue generar impacto más allá del evento, buscando influir en el quehacer académico y en la reflexión institucional.
“Queremos que esta edición no se quede solo como una actividad puntual, sino que sirva para reconfigurar cómo pensamos el fenómeno migratorio. Esperamos que la comunidad académica comprenda que la migración no es exclusiva del ser humano. Reconocer que vivimos en un mundo móvil, donde todo migra —plantas, animales, materiales, personas—, nos obliga a repensar nuestras formas de estudiar, de enseñar y de vincularnos con el entorno”, sostuvo Woods.
Ya están en marcha acciones concretas de continuidad: se está preparando una publicación académica basada en las ponencias de la jornada central, y algunas de las experiencias serán integradas en la docencia, como el caso del curso de observación de aves de la académica Michelle Prain.