Patrimonio, comunidad y el desafío del cambio climático

Artesliberales | Publicado el 17 de diciembre de 2024

Patrimonio, comunidad y el desafío del cambio climático

La localidad de Carén, en la comuna de Monte Patria, fue el escenario del Taller de Paisajes Culturales del Limarí, realizado por la académica y miembro del Centro de Estudios del Patrimonio de la Universidad Adolfo Ibáñez, Lía Karmelic.

La iniciativa cuenta con el patrocinio de la Municipalidad de de Monte Patria, en conjunto con su Unidad de Cultura, y al Servicio del Patrimonio Cultural como colaborador técnico en la organización y en la ejecución del programa.

En los talleres participaron los expertos nacionales e internacionales:  Julián Sobrino Simal (España), Gabriela Pastor (Argentina), Bernardita Ladrón De Guevara González (Chile), Gerardo Riquelme (Chile) y Priscilla Barahona Albornoz (Chile).

"Este trabajo colaborativo permitió visibilizar la riqueza patrimonial de un territorio que enfrenta graves amenazas debido al cambio climático y a la gestión desregulada de los recursos hídricos", sostiene la investigadora.

El valle del Limarí, cuenta la académica, se caracteriza por su paisaje único, donde confluyen pequeñas producciones agrícolas comunitarias y la crianza de ganado caprino, una práctica trashumante que se remonta al período prehispánico. Las comunidades se distribuyen en pequeñas localidades ubicadas a orillas de las vertientes de los ríos y caminos, organizadas en torno a iglesias de adobe que funcionan como hitos referenciales en el paisaje. Sin embargo, este hábitat histórico se encuentra en una situación crítica.

Carén ha sido identificada como una de las primeras zonas con migrantes climáticos declarados. La escasez hídrica, exacerbada por el cambio climático y el uso indiscriminado del agua de los ríos por grandes inversiones vitivinícolas, ha alterado profundamente la vida cotidiana de la comunidad. “El agua y la diversidad de cultivos son la base de su paisaje cultural y están en riesgo. No podemos dejar que esto desaparezca”, señala Lía Karmelic, destacando la importancia de una intervención urgente y sustentable.

En este contexto, el Taller de Paisajes Culturales propuso una mirada holística del territorio, promoviendo una gestión sustentable basada en los modos de habitar históricos. Este enfoque reconoce que la comunidad no solo valora su paisaje rural, sino que también visualiza el turismo como una herramienta para el desarrollo local, siempre respetando las potencialidades y los valores que ellos mismos identifican.

Los talleres fueron una instancia de diálogo y trabajo colectivo, donde se evidenció que las comunidades están organizadas, pero requieren articularse entre ellas para fortalecer sus acciones. Los participantes destacaron el agua y la diversidad de sus cultivos como valores fundamentales de su paisaje cultural, identificándolos como patrimonios en riesgo. “La comunidad tiene muy claro lo que quiere: proteger su hábitat y su manera de vivir. Solo necesitan las herramientas y el acompañamiento adecuado”, agrega la académica.

Uno de los resultados más relevantes fue la creación de una cartografía que priorizó los lugares de interés patrimonial y los sitios que requieren inversión. Esta información fue definida por los propios habitantes de Carén, quienes participaron activamente en el proceso. Además, se desarrolló una plataforma web que funciona como repositorio de información académica, artículos y publicaciones relacionadas con la zona, con la colaboración de los propios habitantes, quienes aportaron incluso tesis académicas locales.

El trabajo en Carén está alineado con el Programa de Pequeñas Localidades del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU), que comenzó a implementarse recientemente en la zona. Este programa contempla una inversión a cuatro años en proyectos de infraestructura comunitaria, los cuales buscan mejorar las condiciones de vida y fortalecer el desarrollo local.

La iniciativa impulsada por Lía Karmelic  y donde participaron Julián Sobrino de la Universidad de Sevilla y Gabriela Pastor de la Universidad de Cuyo, no solo entregó herramientas técnicas a la comunidad, sino que también promueve un acompañamiento continuo en la gestión del territorio y sus recursos. “Este taller es solo el comienzo de un proceso de largo plazo. La comunidad debe ser protagonista de las decisiones que afectan su paisaje y su futuro”, enfatiza.

El Taller de Paisajes Culturales no solo puso en valor el paisaje del Limarí, sino también las capacidades y la organización de la comunidad de Carén. A través de esta iniciativa, se reafirma que el hábitat histórico y la gestión sustentable del territorio son claves para enfrentar los desafíos del cambio climático, promoviendo el desarrollo local desde las raíces y la identidad de la comunidad.

Conoce más sobre el proyecto, aquí.