Mirar distinto: estudiantes UAI exponen sus fotografías en blanco y negro
Artesliberales | Publicado el 9 de diciembre de 2025
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El Curso Disciplinar de Fotografía en Blanco y Negro, impartido por el académico de la Facultad de Artes Liberales de la Universidad Adolfo Ibáñez, Mario Drago, finalizó el semestre con una exposición en el edificio de Pregrado, donde estudiantes de distintas carreras presentaron imágenes desarrolladas a partir de ejercicios vinculados a observación, composición y exploración visual.
Drago, fotógrafo y académico, imparte este curso desde 2024, luego de varios años realizando talleres en la Universidad. Según explica, la motivación para formalizar la asignatura surgió de su interés por ofrecer a los estudiantes un espacio para repensar la imagen en un contexto saturado de estímulos visuales. “Mi pasión por la fotografía y la idea de que los alumnos pudieran encontrar una forma de expresión, ver de manera distinta, fue clave. Ellos viven en un mundo de imágenes, viendo fotografías todas a color, y a veces se confunden pensando que un paisaje bonito es una buena fotografía y es otra cosa”, señala. Para Drago, el vínculo con las artes liberales es natural: “La fotografía es un lenguaje que habla del humano, una reflexión sobre la mirada. Está totalmente relacionada con la filosofía, la literatura y la historia, porque es una forma más de expresión humana”.
Entre los estudiantes que participaron en la muestra se encuentra Valentina Fernández, alumna de Ingeniería Comercial, quien cursa cuarto año. Explica que escogió el curso para ampliar su perspectiva más allá de su disciplina. “Era ignorante en todo lo que tiene que ver con fotografía y sentía que tener una mirada amplia de las artes liberales podía ayudar en la vida y en lo profesional”, comenta. Sobre su experiencia, destaca el enfoque del curso: “Aprender a detalle lo que es la fotografía en blanco y negro fue muy enriquecedor. Clase a clase fuimos viendo fotógrafos de todo tipo. Hoy puedo decir que es un tema que me interesa”. Para ella, el principal aprendizaje fue la forma de mirar: “ya no se trata solo de hacer una foto bonita, sino una foto con sentido, que transmita lo que quiero mostrar”.
Montserrat Vicuña, también estudiante de Ingeniería Comercial, tomó el curso por razones de horario, pero su percepción cambió rápidamente. “Me sorprendió desde el minuto uno. No me lo esperaba”, afirma. Describe el inicio del curso como un desafío: “El profesor nos mostró cosas que uno nunca ve. La primera actividad fue sacar fotos en un baño. Teníamos que quedarnos un rato y buscar otra mirada de lo cotidiano”. Tras esa experiencia, reconoce que su relación con la imagen se transformó. “Ahora me detengo a observar. No es llegar y sacar una foto: configuramos el teléfono o la cámara y nos preocupamos de que lo que queremos enfocar realmente aparezca”.
La exposición en el edificio de Pregrado reunió el trabajo final de los estudiantes del semestre y marcó el cierre de un curso que, según Drago, ha mantenido una alta demanda desde sus primeros talleres. La muestra exhibió fotografías elaboradas bajo la premisa de observar lo cotidiano desde nuevas perspectivas y explorar, a través del blanco y negro, las posibilidades expresivas del lenguaje fotográfico.
