Lucrecia Undurraga: la voz olvidada del siglo XIX que vuelve a ser escuchada
Artesliberales | Publicado el 21 de abril de 2025
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“Lucrecia Undurraga. Obras (in)completas” es el título del libro recién publicado por Verónica Ramírez, académica y directora del Centro de Estudios Americanos de la Universidad Adolfo Ibáñez, y Mariela Ramírez Peña, investigadora en literatura chilena decimonónica. La obra, editada por Cuarto Propio, rescata y pone en valor la producción literaria, ensayística y periodística de una figura clave —y hasta ahora poco reconocida— en la historia intelectual chilena del siglo XIX.
Lucrecia Undurraga fue la segunda mujer en Chile en publicar una novela y en dirigir un periódico, La Mujer (1877), pero su legado quedó eclipsado por los silencios de la historia oficial. Este libro, como indican sus autoras, busca reparar ese olvido y abrir un espacio para que su voz vuelva a circular, especialmente en torno a uno de los temas centrales de su pensamiento: la defensa de la educación de las mujeres en un país donde, en su época, ellas aún no podían votar, ni poseer bienes, ni matricularse en la universidad.
“A veces siento que Lucrecia me encuentra a mí. Siempre vuelve a aparecer en mi trabajo. Esta vez, fue gracias a Mariela, con quien compartimos apellido, pero no parentesco, y que me propuso recopilar sus obras completas”, cuenta Verónica Ramírez sobre cómo surgió este nuevo proyecto.
El proceso de investigación fue complejo y desafiante, en parte por el escaso rastro documental que dejó Undurraga, y en parte por las características de la publicación femenina en el siglo XIX: seudónimos, firmas con iniciales o apellidos de casadas, uso de periódicos de circulación limitada y soportes frágiles. Como señalan las autoras, "los periódicos en los que escribían no estaban pensados para perdurar; hoy los usamos para envolver huevos en la feria”.
Además, debieron enfrentar la desinformación y los mitos que se han tejido alrededor de estas autoras olvidadas, y que obligan a verificar cada fuente con extremo cuidado. De ahí también la elección del título “Obras (in)completas”, que alude tanto a la ausencia de desenlaces en sus novelas conservadas como a las referencias a escritos suyos que no han sido hallados.
“Nos preguntamos si valía la pena publicar obras incompletas. Y la respuesta fue que sí. Lidiar con lo que falta es parte de lo que hace el historiador. Decidimos entonces visibilizar ese vacío desde el título mismo”, explican.
A pesar de haber escrito en un contexto muy distinto, las ideas de Lucrecia Undurraga siguen dialogando con debates contemporáneos, desde la igualdad de género hasta el papel transformador de la educación y los medios. Su pensamiento, liberal con matices conservadores, ofrece una perspectiva matizada que invita a reflexionar sin caer en simplificaciones ni anacronismos.
“Leerla me ha permitido entender mejor momentos históricos clave, como la Guerra del Pacífico o la Guerra Civil de 1891, pero también recordar qué luchas siguen siendo necesarias y cuáles deben repensarse con seriedad y sin fanatismo”, señala Verónica Ramírez.
Además del valor de sus textos, la obra de Undurraga permite visibilizar a otras mujeres que escribieron y publicaron en su época, muchas veces sin dejar otro rastro que sus colaboraciones en prensa. La Mujer, el periódico que dirigió, contiene la voz de un puñado de autoras anónimas cuyas ideas, emociones y críticas quedaron plasmadas en tinta efímera pero poderosa.
Este libro es una invitación a recuperar esa memoria colectiva femenina, fragmentada y dispersa, pero llena de fuerza. A través de una rigurosa labor editorial y crítica, “Lucrecia Undurraga. Obras (in)completas” no solo reconstruye el legado de una autora singular, sino que amplía el horizonte de la historia literaria y cultural de Chile.