La risa y la memoria como claves para leer a Alfredo Bryce Echenique desde la mirada de Ezio Neyra

Artesliberales | Publicado el 20 de marzo de 2026

La risa y la memoria como claves para leer a Alfredo Bryce Echenique desde la mirada de Ezio Neyra

La muerte del escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, ocurrida el 10 de marzo en Lima a los 87 años, abre una oportunidad para volver a leer una de las obras más singulares de la literatura latinoamericana contemporánea. Así lo plantea Ezio Neyra, director del Departamento de Literatura de la Facultad de Artes Liberales de la Universidad Adolfo Ibáñez, quien destaca el lugar que ocupa el autor en el panorama literario y la vigencia de sus temas.

Alfredo Bryce Echenique (Lima, 1939–2026) fue uno de los narradores más reconocidos de la literatura latinoamericana contemporánea y una figura vinculada al boom y al post-boom. Autor de 12 novelas, libros de cuento, ensayos y textos biográficos, desarrolló una obra marcada por el humor, la ironía y una mirada crítica, muchas veces implícita, sobre las desigualdades sociales y la vida urbana.

La memoria y el humor

Para Neyra, una de las claves de la escritura de Bryce Echenique está en su estilo narrativo. "Leer sus libros es como asistir a la mesa de un bar en donde alguien nos cuenta una historia, casi siempre extraordinaria", señala. En ese registro, marcado por la oralidad, abundan las digresiones, paréntesis y muletillas que "crean una complicidad absoluta con el lector".

A esto se suma el rol central que la memoria y la nostalgia juegan en su literatura, además de su particular humor, que atraviesa toda su obra y que, según explica Neyra, pareciera tratarse de una estrategia de supervivencia para sus personajes, quienes constantemente se ironizan a sí mismos. "Son narradores que no tienen ningún reparo en reírse de sí mismos", afirma.

En cuanto a su vigencia, el académico sostiene que, aunque Bryce Echenique escribió sobre la élite limeña de mediados del siglo XX, sus temas siguen resonando con fuerza en la actualidad. Uno de ellos es la vulnerabilidad masculina. "En tiempos de deconstrucción, sus personajes, frágiles y que lloran y fallan, se sienten increíblemente contemporáneos", explica.

Otro eje relevante es la soledad urbana. Los retratos de migrantes latinoamericanos en Europa, presentes en su obra, continúan dialogando con las experiencias de desarraigo y búsqueda "de cualquiera que se haya sentido un extraño en una gran metrópoli", dice Neyra.

Para empezar a leer

Para quienes quieran acercarse a su literatura, Neyra recomienda tres títulos. En primer lugar, La vida exagerada de Martín Romaña (1981), que describe como hilarante, caótico, profundamente humano y "una joya del humor literario". Luego, Huerto cerrado (1968), su primer libro de cuentos, que considera una puerta de entrada ideal. Finalmente, su novela más emblemática, Un mundo para Julius (1970), "una radiografía del Perú de mediados del siglo XX" a través de la historia de un niño de la clase alta limeña, solitario, curioso y especialmente sensible.

Leer hoy a Bryce Echenique, sugiere Neyra, no es solo volver a una obra clave de la literatura latinoamericana, sino encontrarse con personajes, conflictos y emociones que siguen hablando directamente al presente.