Jesús Diamantino, del Magíster en Escritura Creativa de la UAI, lanza su obra Demoníaco
Artesliberales | Publicado el 23 de diciembre de 2024
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Jesús Diamantino, académico del Magíster en Escritura Creativa de la Facultad de Artes Liberales de la Universidad Adolfo Ibáñez, lanza su nueva novela Demoníaco. La obra, cargada de tensión y oscuridad, se inspira en la mítica “psicofonía del infierno”, una grabación que ha cautivado a estudiosos y escépticos por igual. El autor combina investigación exhaustiva con una narrativa atrapante que desdibuja los límites entre lo real y lo ficticio.
“Me enteré de la psicofonía del infierno hace más de diez años. Si bien siempre he sido escéptico con los temas paranormales, este caso me fascinó particularmente, debo confesar que me perturbó mucho”, explica Diamantino. La investigación para Demoníaco le llevó cerca de un año, tiempo en el cual profundizó en la figura de Germán de Argumosa, parapsicólogo responsable de la grabación, y exploró grimorios antiguos, libros de demonología y prácticas ocultistas. “Todas las menciones sobre satanismo y magia negra en el libro son reales”, asegura.
La novela también ahonda en la relación entre los chilenos y lo sobrenatural. Para Diamantino, el imaginario nacional está marcado por fantasmas y demonios. “La identidad chilena se caracteriza por su vínculo con lo fantasmagórico. Desde el folclore de las zonas rurales hasta los mitos urbanos de Santiago, como el Ex Hospital San José o la Casa Dubois, nuestra historia está llena de lugares cargados de misterio”, afirma.
Uno de los elementos más destacados de Demoníaco es su protagonista, Ezra, un personaje atormentado por la tragedia personal y la obsesiva búsqueda de respuestas. “Ezra se inspira en los personajes solitarios y obsesionados de H. P. Lovecraft, así como en detectives de la literatura y el cine, como Dupin de Poe o Rust Cohle de True Detective”, comenta Diamantino.
El cine también juega un rol crucial en la narrativa: “mi novela bien podría leerse como un guión de cine; quise incorporar el lenguaje cinematográfico a la experiencia lectora”, explica. Además, Demoníaco problematiza el concepto del mal, explorando cómo el satanismo y las psicofonías reflejan la necesidad humana de encontrar respuestas en un mundo caótico. “Es interesante (y aterrador) que ni la tecnología ni la ciencia basten para satisfacer al ser humano; vivimos un trauma que surge del miedo a la soledad y la muerte. Mi novela es un eco de esas inseguridades”, concluye.