¿Hacia dónde nos lleva la Inteligencia Artificial? Promesas, desafíos y transformaciones
Artesliberales | Publicado el 25 de agosto de 2025
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La inteligencia artificial (IA) no solo está transformando industrias y procesos, también invita a cuestionar valores, repensar estructuras de poder y redefinir la relación entre humanos y tecnología. Ese fue el eje de la conversación “¿Hacia dónde nos lleva la Inteligencia Artificial? Promesas, desafíos y transformaciones”, organizada por la Escuela de Gobierno y la Facultad de Artes Liberales (FAL) en el marco del Ciclo de Actualidad en Contexto.
La actividad reunió a dos voces complementarias para reflexionar sobre el fenómeno desde la tecnología y la filosofía: Francisca Yáñez, doctora en Ingeniería y directora del HUB IA UAI, y Cristina Crichton, doctora en Filosofía y directora del Diplomado en Desafíos Éticos, Políticos y Sociales en la era de la Inteligencia Artificial. La conversación fue moderada por Niels Rivas, decano de la FAL.
Desde su experiencia en el mundo tecnológico, Yáñez subrayó que la IA debe entenderse no solo como una herramienta, sino como una oportunidad que requiere un uso consciente y colectivo:
“Hay quienes piensan que con la IA seremos más inteligentes o más tontos. Yo creo que tenemos una tremenda oportunidad: podemos decidir cuándo y cómo la usamos. Eso requiere también un aprendizaje social”, señaló.
La ingeniera advirtió que los efectos no serán uniformes. Si bien se proyecta la creación de millones de nuevos empleos hacia 2030, el proceso de transición será desigual y exigirá resiliencia y pensamiento crítico, especialmente en las generaciones que hoy ingresan al mundo laboral.
Desde la filosofía, Crichton destacó que este es un momento clave para reflexionar sobre la técnica y su impacto en la vida cotidiana. Citando a Ortega y Gasset y Heidegger, planteó que la IA puede abrir posibilidades para la imaginación y la creatividad, pero también representar un riesgo si se convierte en un mecanismo de “facilísimo” que debilite el pensamiento crítico:
“Una sociedad digna de ser vivida es aquella que permite proyectos de vida diversos. El uso de la IA no puede determinar quiénes somos ni nuestras decisiones”, afirmó.
La académica subrayó que el verdadero desafío no es solo técnico, sino ético y político: aprender a dialogar, a escuchar otras perspectivas y a utilizar la tecnología de manera que fortalezca, y no debilite, la capacidad de reflexión y convivencia.
La conversación dejó de manifiesto que el impacto de la inteligencia artificial no está predeterminado. Su potencial para mejorar la vida humana dependerá de las decisiones individuales y colectivas que se tomen hoy: cómo se regula, cómo se utiliza y, sobre todo, cómo se integra en una sociedad que valore el pensamiento crítico, la empatía y la diversidad.
¿Hacia dónde nos lleva la Inteligencia Artificial? Promesas, desafíos y transformaciones

Expusieron Francisca Yáñez directora del HUB IA UAI y Cristina Crichton, directora del Departamento de Filosofía UAI.