Ezio Neyra publica El informe, una novela sobre el absurdo burocrático y el desmoronamiento personal

Artesliberales | Publicado el 28 de noviembre de 2025

Ezio Neyra publica El informe, una novela sobre el absurdo burocrático y el desmoronamiento personal

Tras dos décadas de vida académica y profesional en Estados Unidos, Felipe Documet regresa a Perú en busca de sentido, trabajo y reconciliación familiar. Con esa premisa se despliega El informe, la nueva novela de Ezio Neyra, que sitúa al protagonista en un Estado desbordado por trámites incomprensibles, protocolos interminables y un aparato administrativo que parece erosionar a quienes intentan operar dentro de él.

La obra sigue el desmoronamiento de un hombre atrapado entre una burocracia desquiciada y una crisis personal que avanza en paralelo, en un relato que combina ironía, desencanto y observación social. Neyra explica que su motivación inicial surgió de una experiencia vivida: “mi deseo original tuvo que ver con dejar constancia, a través de la ficción, de una zona de experiencia particular, que fueron los años en que trabajé en el estado peruano. Para mí, a nivel humano, fue una experiencia muy enriquecedora, y no quería dejar de aprovecharla como posible material de escritura".

Uno de los ejes del libro es el retorno a un país que se ha transformado y que recibe al protagonista con nuevas tensiones. Sobre ello, el autor señala: “me interesaba indagar en la idea de la ‘disonancia del retorno’. Es decir, las dificultades emocionales y psicológicas que muchos migrantes sufren al volver a sus países de origen después de un tiempo prolongado”.

En la novela, la burocracia es presentada como una estructura opresiva y, a la vez, reconocible para cualquier ciudadano latinoamericano. Neyra reconoce que este “realismo burocrático” bebe de múltiples tradiciones literarias: “creo que hay una serie de referencias que están muy presentes: la obra de Kafka, pero también pienso en Bartleby el escribiente, de Herman Melville, o la trilogía involuntaria, de Mario Levrero, o incluso un libro fundamental como El extranjero, de Camus. Pienso que al menos estas referencias están muy presentes en mi novela. En cierto modo, la novela es un homenaje a estas influencias".

Consultado sobre la resonancia del libro en contextos como el chileno, donde existen debates sobre eficiencia estatal y crisis de confianza, comenta: “pienso que, de alguna manera, Kafka tiene pasaporte simbólico latinoamericano, esta vieja idea de que si la obra de Kafka estuviera ambientada en Latinoamérica sería una obra costumbrista. Pienso, en ese sentido, que mi novela, si bien está ambientada en un ministerio peruano, podría perfectamente haberlo sido en uno chileno o ecuatoriano, daría lo mismo”.

Más allá de las instituciones, la novela también se adentra en las fracturas internas del protagonista. “En efecto, porque además del desmoronamiento institucional que se aprecia en la novela, el protagonista está también enfrentando un desmoronamiento más íntimo y emocional, que tiene que ver con una larga enfermedad por la que pasa su madre. De alguna manera, la novela busca construir un símil entre dos paternajes que fallan: el del Estado y el de la madre del protagonista", explica su autor.

Sobre lo que espera que genere el libro en los lectores, señala: “cada lector es dueño de sus lecturas. Como autor, me da siempre mucha curiosidad la forma en que cada lector se acerca a lo escrito. Por mi lado, solo espero que la historia narrada no les sea indiferente, y que les permita, si acaso algo así es posible, un mayor conocimiento del intríngulis de la burocracia pública”.

Recepción crítica

El libro ha recibido comentarios de escritores y académicos que destacan su densidad temática y estilística:

JUAN CÁRDENAS:
“En pleno desmoronamiento, el protagonista de esta novela de Ezio Neyra descubre que el sistema opera como una lenta y silenciosa estafa piramidal, como una absurda conspiración. La minuciosa crueldad del relato, su tono seco, alumbran una zona gris, poco explorada en la literatura latinoamericana reciente, donde se funden el derrumbe psíquico y la pesadilla burocrática neoliberal, con su desalmada estética de call center".

ANDREA JEFTANOVIC:
“Siguiendo la huella de Kafka y Melville, Neyra convierte la angustia administrativa en el nuevo drama humano contemporáneo, atrapado entre el deber y la desidia: oficinas sin propósito, informes que se repiten hasta el absurdo, jefes indiferentes, empleados que fingen trabajar, documentos que se pierden y un Estado que se devora a sí mismo. En medio de ese engranaje, Felipe se va desvaneciendo, despojado de identidad y de sentido, convertido en un espectro que habita los pasillos de un sistema que lo consume".

FRANCO FÉLIX:
“Ezio Neyra consigue que la historia de un peruano que lleva veinte años en los Estados Unidos y está a punto de volver a casa funcione como la metáfora de un país entero, sino es que de Latinoamérica, porque permite echar un vistazo al tipo de organización y administración putrefacta que se experimenta no sólo en Perú, sino también en México, y seguro que en otros países como Chile, Venezuela, Brasil, Colombia, Argentina. Países en los que Kafka tiene pasaporte simbólico".

SOPHIE CANAL:
“Uno de los logros estilísticos más notables de El informe es la construcción de un lenguaje que reproduce la opacidad burocrática sin caer en la parodia fácil. El narrador describe con precisión los gestos, los silencios, las frases hechas del mundo institucional. Hay una estética del trámite, una poética del formulario, donde cada palabra parece redactada para no decir nada. Esta retórica administrativa recuerda a los pasajes más densos de Kafka, donde el lenguaje se convierte en obstáculo más que en medio, en una forma de violencia simbólica que diluye al sujeto en siglas y protocolos".

CARLOS YUSHIMITO:
“Ezio Neyra ha escrito una novela aplastante de pura realidad; la autopsia de un país erosionado por la corrupción y la indolencia de su vida política. [...] El informe es la alegoría tragicómica de aquel cadáver que se acostumbró a morir, no una sino quinientas mil veces, abrazado por la multitud. Una historia que habría despertado la compasión más sincera de Franz Kafka".

PAOLO DE LIMA:
El informe. Pequeña novela burocrática es una obra que no solo retrata la realidad peruana, sino que nos confronta con nuestras propias experiencias en un mundo cada vez más complejo. […] Al final, la novela deja en los lectores la inquietud de mirarse a sí mismos, de reconocer en su cotidianidad los mismos vacíos, dudas y resistencias que atraviesan la historia".