Explorar la escritura desde la mirada contemporánea
Artesliberales | Publicado el 5 de noviembre de 2025
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El Magíster en Escritura Creativa de la Facultad de Artes Liberales de la Universidad Adolfo Ibáñez busca ofrecer una formación profunda en creación narrativa, integrando reflexión crítica y exploración de nuevos formatos estéticos frente a los paradigmas emergentes de la ficción.
Para Francisco Molina, ingeniero civil industrial de 41 años y egresado del programa, esta experiencia académica representó la posibilidad de unir dos mundos que había cultivado en paralelo. “Siempre tuve una faceta más creativa y tenía un sueño pendiente: escribir. Aunque mi carrera se fue por un camino más técnico, la escritura fue algo que siempre estuvo vivo y este magíster fue la oportunidad perfecta para darle un espacio formal a esa pasión y fusionar ambas partes de mi vida; la analítica y la creativa”, relata.
Su principal motivación al ingresar fue “adquirir herramientas concretas para estructurar las historias que llevaba dentro”, explica. “No solo quería mejorar mi estilo, sino también entender el ecosistema literario actual. Me atrajo mucho que el programa no se quedara en lo clásico, sino que explorara los nuevos cruces entre narrativa, tecnología y géneros no miméticos”, agrega.
El magíster, señala, transformó su forma de escribir. “El programa me dio un ‘lente’ más crítico y consciente para mirar mis propios textos y el de otros autores. Aprendí a estructurar proyectos con mayor solidez y a refinar mi estilo de escritura”, cuenta. Gracias a esa experiencia, hoy trabaja en dos obras: “un thriller inspirado en hechos reales sucedidos en Chile y una obra de ciencia ficción que explora un futuro cercano en clave poshumanista”.
Molina destaca la diversidad de enfoques y la calidad del cuerpo docente. “Es difícil mencionar a unos pocos profesores, porque todos dejaron alguna enseñanza valiosa. Puedo destacar a Claudia Darrigrandi, quien mostró cómo la no-ficción enriquece cualquier relato; a Cecilia Eudave, cuyo taller de cuento fue clave para afinar mi estilo; a Jesús Diamantino, por su profunda mirada teórica; y a Julio Gutiérrez, quien abrió la ventana a las nuevas narrativas y la tecnología”, comenta.
También valora el enfoque práctico y actualizado respecto al panorama editorial. “Tuvimos una profesora, Camila Domínguez, que trabaja en una editorial importante del país. Esto nos permitió aprender y debatir, con información de primera fuente, sobre los cambios en el mercado editorial, la complejidad de la industria y el impacto de lo digital”, recuerda. “Entender estas dinámicas es esencial para cualquier escritor hoy, porque es un rubro muy competitivo, pero también con muchas oportunidades”, añade.
Para quienes desean escribir y buscan un espacio académico que impulse su desarrollo creativo, su consejo es claro: “¡Que se atrevan! Este magíster es un excelente espacio para eso. Muchas personas tienen la inquietud de escribir, pero no se atreven porque no creen tener las condiciones o temen ser criticadas. Aquí pueden explorar, ampliar la mirada y mejorar sus capacidades en un ambiente de mucha libertad creativa”.
“Los cursos te obligan a ser constante, a avanzar tus proyectos y a conectar con una comunidad. Es un viaje desafiante, pero si escribir es tu sueño, este programa puede ser un buen compañero para cumplirlo”, concluye.
Conoce más sobre el programa, aquí.