Exalumnos de postgrado dedican sus tesis a la vigencia del pensamiento de Adam Smith

Artesliberales | Publicado el 30 de septiembre de 2026

Exalumnos de postgrado dedican sus tesis a la vigencia del pensamiento de Adam Smith

La conmemoración de los 250 años de La riqueza de las naciones, que dio origen a la Semana de Adam Smith realizada en septiembre en la Universidad Adolfo Ibáñez, fue además una oportunidad para revisar cómo su pensamiento continúa generando nuevas preguntas. Gregorio Calvo (a la izquierda en la foto) y Pablo Gutiérrez (a la derecha), graduados en 2025 del Magíster en Filosofía Política y Ética de la Facultad de Artes Liberales, dedicaron sus tesis a releer la obra del filósofo escocés desde problemas contemporáneos, abordando perspectivas tan diversas como la observación social, el consumo y la crisis ambiental.

El espectador imparcial y la observación social


Gregorio Calvo
, arqueólogo de la Universidad de Chile y actualmente profesional del área medioambiental en una empresa de energías renovables, llegó al pensamiento de Smith durante su paso por el magíster. Hasta entonces, cuenta, lo conocía fundamentalmente por su contribución a la teoría económica. "Fue una grata sorpresa descubrir la filosofía moral de Smith", señala, particularmente por la forma en que el autor estudia la incidencia de las pasiones y los sentimientos en la conducta moral, no como una interferencia irracional, sino como "un componente insoslayable del espíritu humano".

Las lecturas y discusiones del seminario dedicado a Smith lo llevaron a interesarse por la relación entre simpatía e imparcialidad, así como entre juicio y corrección, y a preguntarse cómo esas categorías podían dialogar con fenómenos que el filósofo escocés no abordó explícitamente, como las particularidades culturales, el relativismo, los sesgos de observación, las pasiones ideológicas o ciertas concepciones deontológicas propias de lo que Calvo denomina una modernidad avanzada. "Smith fue un temprano observador de la modernidad, tanto en su faceta económica como en las implicancias morales de las nuevas estructuras", explica.

De ese interés surgió su tesis, Una ética de segundo orden: observaciones con Smith y Luhmann (guiada por la profesora Nicole Darat). Frente a la amplitud de preguntas que inicialmente quería abordar, Calvo decidió concentrarse en una dimensión específica del pensamiento smithiano: la observación. Su investigación desarrolló un ejercicio comparativo e integrativo entre la figura del espectador imparcial y los recursos de observación social presentes en el pensamiento del sociólogo alemán Niklas Luhmann. Las epistemologías más recientes, explica, le permitían realizar al mismo tiempo una revisión crítica y una puesta en valor de Smith, estableciendo vasos comunicantes entre las Ciencias Sociales, ámbito del que proviene profesionalmente, y las Artes Liberales.

"Me propuse yo mismo poner en diálogo al pensamiento de Smith con los desafíos o bien con los enfoques del mundo actual, siempre inspirado por el ideal de la libertad para pensar", señala Calvo. Ese propósito le permitió examinar desde otra perspectiva cómo observamos, juzgamos y construimos criterios de corrección, poniendo en relación un concepto central de la filosofía moral de Smith con herramientas elaboradas casi dos siglos después por Luhmann.

La investigación terminó proyectándose más allá de la tesis. "La experiencia fue magnífica, el proceso de lectura y escritura me absorbió en el mejor sentido de la palabra", recuerda. De ese trabajo surgieron posteriormente tres ensayos publicados en su blog personal, un artículo en revisión para un medio académico y un interés aún mayor por profundizar en las Artes Liberales. Su aproximación al filósofo escocés queda sintetizada en una de sus conclusiones: "Ameno, sistemático, preciso y nunca carente de perspicacia, Adam Smith es un homenaje al pensamiento y a la insaciable necesidad del ser humano por escrutarse a sí mismo".

Ética, consumo y crisis ambiental


Pablo Gutiérrez González, docente de la Universidad del Alba, abordó en su tesis Tensiones argumentativas en Adam Smith: un abordaje ético del consumo conspicuo y la crisis ambiental como sacrificio de la felicidad y virtud en la sociedad actual (también guiada por la profesora Darat) dos fenómenos contemporáneos relacionados: el consumo por imitación y la crisis ambiental. Para ello estudió conjuntamente La teoría de los sentimientos morales y Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones. "A mi juicio no es posible estudiar La riqueza de las naciones aislada del marco ético que el propio Smith definió en La teoría de los sentimientos morales", explica.

La lectura conjunta de ambas obras lo llevó a identificar distintas tensiones dentro del pensamiento smithiano. Una de las principales aparece entre la división del trabajo y el desarrollo moral de las personas. Si bien la especialización resulta fundamental para aumentar la producción, Smith también advierte sobre los efectos que una labor repetitiva puede tener en el desarrollo intelectual y moral de quien la realiza. Para Gutiérrez, esta tensión adquiere especial relevancia si se considera la importancia que el autor atribuye a la cooperación, la persuasión y la simpatía en las relaciones con los demás. "La división del trabajo es vital para el desarrollo de la producción, pero tiene como consecuencia el 'embrutecimiento' del individuo que se ve enfrentado diariamente y por muchas horas a una labor repetitiva", explica.

Otra tensión surge en torno a la admiración por la riqueza. Gutiérrez observa que Smith reconoce el papel que esta cumple dentro del orden social y, al mismo tiempo, critica la ostentación, el lujo y la vanidad de los sectores más ricos. La imitación de esas conductas puede conducir, en términos del propio autor, a una "corrupción de los sentimientos morales": una admiración excesiva hacia los ricos y un menosprecio hacia los pobres. En su investigación, Gutiérrez relaciona esta tensión con formas contemporáneas de consumo por imitación, en las que la búsqueda de determinados estilos de vida puede desplazar la vida virtuosa, la frugalidad y una concepción de la felicidad asociada por Smith a una existencia sencilla y prudente.

A partir de estas tensiones, extendió el análisis hacia la sociedad contemporánea y examinó cómo la profundización de la división del trabajo, el desarrollo tecnológico y la expansión de la producción y los mercados pueden favorecer formas de consumo orientadas a satisfacer deseos inmediatos más que necesidades. En su planteamiento, esa dinámica no solo tiene consecuencias morales, sino además ambientales: una producción constante genera una cantidad creciente de residuos que contribuyen a la crisis ecológica.

La investigación le permitió relevar también la importancia que Smith atribuye no solo al juicio moral y al crecimiento de la producción, sino al cultivo de virtudes como la justicia, la continencia, la benevolencia y la prudencia. Desde esa base, Gutiérrez explora si una ampliación del proceso de simpatía –que incorpore asimismo la consideración de seres no humanos– y el desarrollo de virtudes ecológicas pueden aportar herramientas para pensar críticamente el hiperconsumo y sus consecuencias ambientales. "Trabajar a Smith fue una experiencia de gran aprendizaje y una posibilidad de ir más allá del mito de Smith 'como el padre del egoísmo'", afirma.

Las investigaciones de Calvo y Gutiérrez siguen caminos diferentes, pero comparten una misma aproximación: leer a Adam Smith no solo como una figura fundamental de la historia del pensamiento económico, sino como un autor cuya reflexión sobre la moral, la observación, el intercambio, las virtudes, y otros ámbitos del comportamiento humano, continúa ofreciendo herramientas para formular preguntas frente a problemas del presente.