Entre ciencia, literatura y filosofía: el desafío de pensar otros mundos habitables

Artesliberales | Publicado el 3 de octubre de 2025

Entre ciencia, literatura y filosofía: el desafío de pensar otros mundos habitables

Con el título “Interacciones y trans/formaciones socioambientales: hacia la creación de otros mundos”, se desarrolló un seminario interdisciplinario en la Universidad Adolfo Ibáñez, donde académicos de Filosofía, Literatura y Ciencias dialogaron sobre los vínculos entre naturaleza, sociedad y conocimiento.

La instancia reunió a Nicole Darat (Filosofía), Jorge Cid (Literatura) y Moisés Aguilera (Ciencias), quienes coincidieron en la necesidad de un enfoque transversal para enfrentar los desafíos de la crisis socioambiental.

Darat, especialista en teoría feminista, recalcó la relevancia de una mirada relacional: “la unidad básica para la investigación es la relación y no el individuo. La relación con el hábitat nos constituye, a la vez que nos desposee de la ilusión de una identidad aislada”. Según explicó, “la afirmación ‘biología no es destino’ no debe leerse como un rechazo a la naturaleza, sino como una comprensión abierta y dinámica de lo humano y lo no humano”. Agregó además que “los ‘otros mundos’ marcan la obligación como proyecto. Nos obligamos no con la repetición del estado de cosas actual, sino con su transformación profunda, con la creación de mundos más habitables”.

En la misma línea, enfatizó la importancia del trabajo académico colectivo: “nuestra universidad tiene la virtud de generar instancias de diálogo entre ciencias y humanidades. Multiplicar estas instancias, multiplicar las preguntas difíciles e involucrar al estudiantado, es clave para que estos debates florezcan y se traduzcan en prácticas”.

Desde el ámbito científico, Moisés Aguilera planteó que “la reflexión, la expresión literaria y la evidencia pueden ayudar a configurar el tipo de mundos que queremos generar”. Sobre su propia investigación señaló: mis estudios sobre ecología en/de los ambientes construidos refuerzan principios respecto de la inclusión del ser humano como un agente de cambio inherente en los ecosistemas y no como una entidad aislada”.

Para Aguilera, los “mundos posibles” deben integrar la naturaleza a la vida urbana: “Un mundo posible estaría determinado por ‘traer la naturaleza’ a nuestras ciudades e infraestructura construida. Construir nuestro mundo basado en principios ecológicos puede contribuir a soluciones innovadoras a problemas como el cambio climático”. A su juicio, “la crisis socioambiental surge de la negación de la reflexión y la evidencia respecto de nuestro rol en la naturaleza, y la universidad tiene un rol clave en potenciar la transferencia de conocimiento a la sociedad”.

Por su parte, Jorge Cid subrayó el aporte de las humanidades para ampliar la comprensión de la situación actual. La crisis ambiental no se resuelve solo con cifras o tecnologías. Necesitamos también los relatos de la literatura y las preguntas éticas de la filosofía para comprender lo que esos datos significan en la vida cotidiana”, dijo.

Agregó que la universidad puede ser un puente hacia la ciudadanía: Al incluir en sus programas a autoras y artistas que suelen estar ausentes en el debate público y vincular la investigación con proyectos comunitarios, la universidad traduce el conocimiento en experiencias compartidas”.

En relación con la creación literaria, Cid sostuvo que “las obras artísticas imaginan comunidades multiespecies o territorios donde la vida se organiza en torno al cuidado y no al extractivismo. Estos relatos no son simples utopías, sino ejercicios de imaginación política que nos permiten pensar en sociedades más justas e inclusivas”.

El seminario concluyó con la idea de que enfrentar la crisis socioambiental requiere tanto de la evidencia científica como de la reflexión filosófica y la creación artística, en un trabajo conjunto que permita imaginar y construir otros mundos posibles.