Estados Unidos, Israel e Irán: expertos analizan las claves de un conflicto de alcance global
Artesliberales | Publicado el 13 de marzo de 2026

¿Qué está realmente en juego en el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel? Esa fue la pregunta que guió el primer encuentro de 2026 del ciclo Actualidad en contexto, organizado por la Facultad de Artes Liberales y la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez.
La actividad, realizada el viernes 13 de marzo en la sede Vitacura de la UAI, abordó el tema “Irán, Estados Unidos e Israel: ¿hacia un nuevo mapa de poder global?” en una conversación entre Arman Derakhti, académico iraní de la Facultad de Ingeniería y Ciencias UAI; Fernando Wilson, profesor de la Facultad de Artes Liberales y especialista en defensa y relaciones internacionales; y Juan Pablo Toro, Senior Research Fellow del think tank AthenaLab y analista geopolítico especializado en seguridad internacional y análisis estratégico de riesgos. La conversación fue moderada por María José Naudon, decana de la Escuela de Gobierno UAI.
La guerra entre los tres países comenzó el 28 de febrero de 2026, cuando Israel y Estados Unidos lanzaron una serie de bombardeos sobre varias ciudades de Irán mientras se desarrollaban negociaciones diplomáticas entre los dos últimos países. Los ataques incluyeron la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, lo que desencadenó la respuesta militar de Irán con misiles y drones contra Israel y bases militares estadounidenses en distintos países de Medio Oriente.
Durante el encuentro, los panelistas analizaron las dimensiones políticas, sociales y estratégicas del enfrentamiento, así como sus posibles efectos en la estabilidad regional y global.
Sociedad iraní y tensiones internas
Uno de los temas centrales de la conversación fue la estructura política de Irán, establecida tras la Revolución de 1979, que instauró una república islámica liderada por autoridades religiosas conocidas como ayatolás. En este sistema, el líder supremo posee una autoridad superior a la del presidente y ejerce total control sobre las fuerzas armadas, el poder judicial y los medios de comunicación.
En este contexto, el profesor Fernando Wilson planteó que la paradoja del país es que “la iraní es la sociedad más laica de Medio Oriente”. A su juicio, el régimen de los ayatolás ha generado una estructura político-ideológica dominada por la Guardia Revolucionaria Islámica, que hoy tiene un rol decisivo en la política, la economía y el desarrollo de la guerra.
Desde una perspectiva internacional, Juan Pablo Toro explicó que las motivaciones de los actores involucrados no siempre coinciden. “Para Israel, el régimen de los ayatolás es una amenaza existencial desde siempre, pero sobre todo desde los ataques del 7 de octubre de 2023”, afirmó. En cambio, según explicó, la posición de Estados Unidos se centra principalmente en degradar la capacidad militar iraní. “Estados Unidos dice que quiere eliminar la capacidad militar, destruir su marina y su capacidad nuclear. El cambio de régimen ya salió de la ecuación. Hay mucha táctica, pero no claridad ni estrategia”.
La conversación también abordó las tensiones internas que vive la sociedad iraní. Según Wilson, el factor decisivo podría ser precisamente la población del país, “que es laica y altamente educada”, explicó. “El programa nuclear iraní se sostiene en el espectacular sistema universitario del país, que les ha permitido crear una especie de mini Proyecto Manhattan”.
Desde una mirada personal, Arman Derakhti relató cómo se vive esta situación dentro de Irán. “Ningún Estado ni ningún gobierno es perfecto, todos tienen ventajas y desventajas”, señaló. Sin embargo, afirmó que muchos ciudadanos sienten que los presidentes elegidos desde la Revolución Islámica de 1979 no han logrado representar realmente a la población. “El pueblo iraní ahora se pregunta por qué dejó ir al shah”, comentó. “Mucha gente cree que el hijo del shah podría liderar un proceso de transición hacia la democracia”.
El académico también se refirió a las restricciones políticas y religiosas que existen en el país. “No hay libertad para hablar contra el régimen y especialmente contra los ayatolás. Contra el presidente es una cosa, pero contra lo religioso, no se puede disentir públicamente”.
Asimismo, Naudon planteó que la sociedad iraní parece ser un elemento crítico para entender el conflicto, enfatizando las consecuencias humanas concretas de las guerras: “Más allá del aspecto geopolítico y de las relaciones internacionales, esto al final le pasa a las personas”, señaló.
Consecuencias humanas y escenarios futuros
En ese contexto, Derakhti relató su propia experiencia cuando comenzaron los bombardeos. El académico se encontraba visitando a su familia en Irán y debió salir del país por tierra hacia Turquía para poder regresar a Chile, en un trayecto que tomó más de quince horas.
También se refirió a la situación interna del país y a la represión de las protestas recientes. “Mataron entre 30 y 40 mil personas”, señaló, en referencia a los manifestantes que han muerto en los últimos meses durante la represión de protestas antigubernamentales. “Este régimen ha sido brutal con su propio pueblo. La gente no puede olvidar lo sucedido y tiene confianza en que haya una ventana para poder cambiarlo”.
El académico explicó además que uno de los efectos más visibles de esta situación es la salida masiva de profesionales del país. “La gente más inteligente de Irán se ha ido. La fuga de talentos es enorme”. Él mismo migró a Chile hace varios años. Realizó estudios de postgrado en las universidades Católica del Norte y de Talca, donde obtuvo un Ph.D. en Ingeniería de Sistemas. En 2023 se incorporó a la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la UAI.
La conversación también abordó los posibles escenarios futuros del conflicto, desde un eventual cese al fuego hasta un cambio de régimen en Irán.
Desde la perspectiva internacional, Toro señaló que el conflicto podría llevar a un reordenamiento del equilibrio de poder global, en un escenario donde los países vuelven a priorizar su fortaleza militar o “hard power”.
Toro señaló que uno de ellos podría ser que Estados Unidos declare que ha causado suficiente daño militar y busque un cese al fuego. Sin embargo, advirtió que el régimen iraní ha demostrado ser una estructura política resistente. También planteó como una opción la posibilidad de un cambio de régimen en el país, con una figura afín a EE.UU. a la cabeza, similar a lo sucedido en Venezuela luego de la captura de Nicolás Maduro y la instalación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada del país.
La guerra no solo tiene implicancias políticas y militares, sino también económicas. Los efetos globales ya se evidencian, especialmente en los mercados energéticos. El precio del petróleo superó los 100 dólares por barril, una barrera que podría tener efectos inflacionarios en distintas economías del mundo, incluidas la chilena y la europea.
En la misma línea, Fernando Wilson advirtió que este nuevo contexto internacional también tendrá implicancias para países como Chile. “Hasta ahora Chile se ha beneficiado de tener un modelo económico abierto sin tomar mucha posición en este tipo de enfrentamientos”, señaló. “Pero eso no lo va a poder seguir sosteniendo, porque sus países socios no se lo van a permitir. Ya no somos un país pobre aislado al final del mundo”.
En cuanto al futuro, Derakhti planteó algunos posibles escenarios: que el gobierno actual se mantenga o que se configure un escenario “al estilo Venezuela”, con oposiciones internas que no tengan la suficiente fuerza para consolidar el poder.
Al cerrar el encuentro, María José Naudon subrayó que, más allá de su dimensión externa, el conflicto tiene consecuencias profundamente humanas, que se expresan en migraciones, desplazamientos y experiencias personales marcadas por la guerra.



Estados Unidos, Israel e Irán: expertos analizan las claves de un conflicto de alcance global

El primer encuentro de 2026 del ciclo “Actualidad en contexto” reunió a los académicos UAI Arman Derakhti y Fernando Wilson y al analista geopolítico Juan Pablo Toro en una conversación moderada por la decana de la Escuela de Gobierno María José Naudon.