Bibliotecas UAI recibe donación de archivo histórico de la Oficina de la Mujer

Artesliberales | Publicado el 18 de marzo de 2026

Bibliotecas UAI recibe donación de archivo histórico de la Oficina de la Mujer

Las Bibliotecas de la Universidad Adolfo Ibáñez recibieron una donación realizada por la académica de la Facultad de Artes Liberales, Magdalena Pereira, consistente en parte del Archivo de la Oficina de la Mujer correspondiente a 1952. El corpus -compuesto por cartas originales dirigidas a esta institución- constituye un testimonio directo de las experiencias, urgencias y estrategias de sobrevivencia de mujeres y familias en el Chile de mediados del siglo XX.

La Oficina de la Mujer -nombre con el que se conoció la Oficina de Acción Femenina creada por Rosa Markmann, primera dama de Chile entre 1946 y 1952- funcionó desde el Palacio de La Moneda como un espacio de asistencia social directa. Markmann fue, además, la primera esposa de un presidente chileno en tener un despacho en La Moneda.

Desde ahí se canalizaban solicitudes de ayuda provenientes de todo el país en materias como trabajo, vivienda, salud y educación, a través de cartas que eran respondidas por la propia Markmann y su equipo. La oficina es considerada precursora del actual Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SERNAMEG).

“La donación de este corpus documental es de gran relevancia para la historiografía social chilena. Las cartas dirigidas a la Oficina de la Mujer en 1952 no son solo registros administrativos; son testimonios directos, escritos de puño y letra, que permiten reconstruir la cartografía del desamparo y la resiliencia femenina a mediados del siglo XX”, señala Pereira.

Estos testimonios permiten observar problemáticas estructurales de la época, como la precariedad en el acceso a la educación, la jefatura femenina de hogar y las consecuencias sociales de la viudez en contextos de vulnerabilidad.

“Este corpus es un ‘archivo de voces’ que permite a los investigadores actuales analizar la transición de Chile hacia la modernidad desde una perspectiva de género”, añade la académica. “La preservación y estudio de estos documentos es un acto de justicia histórica, devolviendo el protagonismo a miles de mujeres, adolescentes y niños cuyas historias de vida quedaron guardadas en los anaqueles de la administración pública de 1952”.

Para la Universidad Adolfo Ibáñez, la incorporación de este fondo documental representa un hito institucional. “Esta donación es la oportunidad de asumir un rol activo en la preservación y activación de memorias que permanecieron en silencio en la historia social chilena”, afirma Mónica Tabilo, directora de Bibliotecas UAI.

En esa línea, el archivo permitirá enriquecer la docencia, la investigación y la vinculación con el medio a través de distintas iniciativas, como su digitalización y acceso abierto, exposiciones, integración curricular y el desarrollo de proyectos académicos.

“En síntesis, este archivo sitúa a Bibliotecas UAI en el corazón de una tarea universitaria mayor, que es preservar la memoria, activar la investigación y devolver al espacio público, las voces que construyeron la historia social del país”, agrega Tabilo.

Como parte de su puesta en valor, durante la segunda quincena de marzo se presentará una primera aproximación a esta donación, que será exhibida en la Biblioteca del campus Viña del Mar.