Los mercados más exigentes no están aceptando productos que puedan estar generando impactos negativos significativos, tal como está ocurriendo con las paltas de Petorca. Los inversionistas están privilegiando empresas que tienen mejores desempeños desde el punto de vista social, ambiental y de gobierno corporativo, lo que disminuye el nivel de riesgo en la inversión.
Pero aún más: Larry Fink, Presidente de BlackRock, la empresa líder a nivel global en gestión de inversiones, afirmó hace unos meses que las compañías ya no sólo deben tener un buen desempeño económico, sino que deben generar una contribución positiva a la sociedad. Esto no tiene relación solo con la mirada de consumidores cada vez más exigentes, sino que también de los futuros trabajadores. La atracción y retención de talentos millennials estará relacionada con el propósito y desempeño sostenible de las empresas.
A las empresas que buscan de manera explícita una contribución positiva a la sociedad se les ha denominado “empresas con propósito” (purpose-driven companies, en inglés). El éxito de una empresa con propósito está acoplado con el bienestar social. Las ganancias son resultado de productos o servicios que intrínsecamente benefician a la sociedad.