Escritura Académica

En esta sección puedes acceder directamente a todo el material del Manual de Escritura Académica: pautas esenciales para la producción de textos. Encuentra modelos que te guiarán en la escritura de distintos tipos de textos, en la forma de citar correctamente y de elaborar una bibliografía. Además, te ofrecemos numerosos consejos de escritura, desde las reglas de acentuación y puntuación a conceptos de redacción académica.
Información de:
Proceso de escritura académica
¿Cómo lograr que el proceso de escritura sea exitoso?
Para lograr que el proceso de escritura sea exitoso es importante tener en cuenta ciertos aspectos, tales como:
Orden del pensamiento
Al momento de escribir en la educación superior es relevante organizar los pensamientos comenzando con una lluvia de ideas. Para ello se debe considerar, en primera instancia, el tema que se va a abordar; en segundo lugar, el problema que se desprende de ese tema; el planteamiento personal al respecto, es decir, cuál es la postura al respecto; la explicación y los argumentos que surgen a partir de lo que se expresó previamente, en los que se proporcionan las razones del planteamiento; evidencias y ejemplos que permitan comprender dicha explicación.
A medida que se avanza en el proceso de escritura es posible realizar modificaciones, en especial en cuanto a la redacción de manera que se logre un texto coherente y cohesionado. Para lo anterior se recomienda leer y releer lo que se está escribiendo.
Estructura de un texto bien redactado
Al escribir cualquier tipo de texto, es necesario seguir una estructura básica constituida por la introducción, el desarrollo (o cuerpo) y la conclusión. Dependiendo del tipo de género textual, existen ciertas características particulares, sin embargo, es esencial saber qué elementos se deben considerar en cada uno de estos apartados.
A medida que se avanza en el proceso de escritura es posible realizar modificaciones, en especial en cuanto a la redacción de manera que se logre un texto coherente y cohesionado. Para lo anterior se recomienda leer y releer lo que se está escribiendo.
- Introducción: Permite informar del tema a tratar, es decir, explica las generalidades del tema, su importancia y actualidad. En esta etapa se pretende motivar al lector a leer el escrito.
- Desarrollo o cuerpo: Se desarrolla el tema, aportando la información necesaria que apoye la idea que se expresa.
- Conclusión: Consiste en proporcionar un cierre al tema desarrollado, en que se sintetizan los aspectos más relevantes de lo que se escribió previamente.
Contenido
Corresponde a la información que contiene un texto. Se recomienda, antes de comenzar a escribir, buscar y leer contenidos relacionados al tema, de manera que permitan al estudiante tener un manejo de lo que se va a abordar. Para el caso de textos argumentativos, por ejemplo, es fundamental que se utilicen citas para validar la información que se va a emplear como datos estadísticos, definiciones, ejemplificaciones u otros. Para ello el uso de fuentes confiables es vital, como realizar búsqueda de artículos en Google Académico o en otros buscadores académicos.
Etapas del proceso de escritura
Hace décadas, varios investigadores plantearon que la escritura es un proceso, es decir, debe seguir una normativa determinada para así configurar un texto escrito y porque permite el desarrollo de ciertas competencias a nivel cognitivo, tales como desarrollar la capacidad de análisis y reflexión. La importancia de seguir etapas al momento de escribir es crucial debido a que permite analizar y organizar de mejor manera la información que se escribe, lo que contribuye a conectar las ideas y conceptos. Cabe recalcar que cada una de estas etapas está interconectada y son dependientes entre sí; en otras palabras, el esquema es crucial al momento de escribir porque permite planificar y organizar la información en primera instancia, por lo tanto, sin él la etapa dos que corresponde a la escritura no podría desarrollarse de manera efectiva. La etapa tres de la reescritura cumple un rol trascendente también para fomentar la capacidad del escritor, pues identifica los posibles errores y las debilidades de su escrito en pos de un texto que cumpla con los requerimientos académicos.
Las tres etapas que todo proceso escritural debiera poseer son las siguientes:
Primera etapa: Esquema o plan argumentativo
El objetivo de esta etapa es planificar y constituye una guía para saber qué se va a escribir y en qué orden. Algunas de las acciones que se desarrollan en esta primera etapa se enfocan en generar ideas, en establecer el propósito de lo que se va a escribir, en construir las relaciones (que se van a generar a partir de las ideas planteadas) y organizar la información. Todo lo anterior permitirá tener una imagen mental acerca de cómo se va a procesar la escritura. Cabe señalar, además, que en esta etapa la capacidad de sintetizar la información es crucial, así como la relación que se establece entre cada elemento que la constituye, por lo que desarrollar las ideas a cabalidad no es necesario.
Segunda etapa: Escritura
Etapa en que el escritor debe articular cada una de las ideas e información utilizada en la primera fase para construir el texto, es decir, redactarlo. Para ello se considera el tema a abordar y las propias reflexiones, con el uso de un lenguaje apropiado, es decir, considerando las convenciones propias de la lengua en su registro formal para exponer las ideas, en el caso de un texto argumentativo, de manera impersonal (uso de tercera persona). Finalmente, se debe atender al uso de palabras adecuadas en consideración con la escritura en un contexto universitario formal.
Es pertinente conectar las ideas que se presentan, utilizando conectores adecuados, y que el texto sea coherente en cuanto al desarrollo del tema a exponer. En esta instancia, las ideas e información proporcionada en la primera etapa se desarrollan en profundidad y el estudiante puede plantear sus puntos de vista con lo que establece una relación directa con las voces de otros autores (uso de citas), siempre considerando las convenciones propias de un registro formal académico.
Tercera etapa: Reescritura
Esta tercera etapa cumple un rol fundamental a la hora de finalizar el proceso de escritura, ya que se revisa lo que se ha escrito y se corrigen los errores identificados, tanto en términos de contenido como de forma (redacción, ortografía, coherencia y cohesión). Además, se pueden incorporar nuevas ideas de manera de proporcionar mayor solidez a cada apartado del escrito. En otras palabras, el estudiante toma conciencia de los errores y los corrige.
Pauta antes de entregar tu ensayo

Estructura textos argumentativos
¿Cuál es la relevancia de los textos argumentativos?
Podemos contar con excelentes recursos retóricos como preguntas provocadoras, citas agudas o anécdotas fascinantes; podemos escribir de forma atrayente y lúdica, pero aún con esos poderosos insumos no lograremos más que persuadir al lector. Para alcanzar su adhesión a nuestras ideas más allá de lo emocional y lo formal, debemos apelar a lo racional. Para ello, la argumentación es imprescindible: es el instrumento fundamental para convencer a nuestros receptores. Por supuesto, en un texto argumentativo ambas dimensiones coexisten: de acuerdo con Lázaro Carrillo (2007), argumentar no es solamente convencer, sino que también influenciar. Por lo antes dicho, el texto argumentativo es la gran herramienta con la que contamos en el contexto académico para plantear nuestras ideas y defenderlas. Por medio de un razonamiento estructurado, claro y bien fundamentado, podremos no solo comunicar nuestras ideas, sino que también llevar a quien lee nuestro texto hacia lo que estamos pensando, de modo que podamos demostrar la validez lógica de nuestro razonamiento. Toda idea proveniente de la investigación académica exige una debida comprobación. Para ello, está la argumentación escrita.
¿Qué es argumentar?
En su artículo “Argumentación y argumento” (2007), Lázaro Carrillo se refiere a la argumentación desde una doble dimensión: por un lado, como un proceso (el discurso) y, por otro, un producto (el texto). Es decir, hay un componente formal y estructurado, pero también un sentido, una intencionalidad que debe llegar al lector.
Argumentar, pues, consiste en expresar un punto de vista sobre la realidad de modo que este se justifique a través de un razonamiento fundado en pruebas orientadas a convencer, construido de tal modo que también tiene una fuerza persuasiva.
¿Cuáles son las partes de un argumento?
De entre los diversos modelos y taxonomías para analizar la estructura del argumento, el de Toulmin (1958) puede ser muy práctico e ilustrativo. Este se centra tanto en la forma como el contenido del discurso argumentativo y considera el movimiento entre los siguientes elementos:
a. La base, también llamada pretensión (claim) es la premisa desde la cual se construye el argumento. En la unidad del texto argumentativo, está vinculada a la postura o la tesis. Es una afirmación que pretendemos se asuma como válida.
b. El respaldo, es la justificación por medio de evidencia de la validez de la base del argumento. Por lo general, en un texto argumentativo académico, se suele aludir a alguna fuente de prestigio (una cita directa o indirecta a un artículo o su autor o autora, como se hizo en este segmento, por ejemplo).
c. La garantía, por otra parte, es el puente que conecta la evidencia con la base, por medio de una justificación que suele involucrar algún objeto de estudio o caso que permite al lector comprender de qué modo la fuente puede aplicarse en el razonamiento que se está planteando.
d. También, hay otros elementos: puede haber hechos o datos que apoyen nuestra base (grounds), a saber, sus fundamentos. Asimismo, se utilizan estructuras gramaticales llamadas cualificadores modales, que son conectores que moderan la pretensión y aportan grados de certidumbre al argumento.
Así como el contenido y el valor de las fuentes que utilice en la construcción de mi argumento, el tono que emplee para escribirlo es crucial. En este sentido, el uso de los llamados cualificadores es importante desde la perspectiva de lo formal y lo retórico, por cuanto estamos buscando persuadir y convencer, y no forzar a nuestros lectores a razonar de un modo u otro. Por lo mismo, la utilización de estructuras como “podría afirmarse”, “sería pertinente destacar”, por plantear algunos ejemplos, le dan al lector (desde lo retórico) la oportunidad de objetar lo planteado, y le predisponen a “aceptar” que se les presente un razonamiento con el que, quizá, no estén de acuerdo. Distinto es de hacer planteamientos absolutos o excesivamente subjetivos, como por ejemplo “yo creo”.
A continuación, un ejemplo muy simplificado de cada una de las partes del argumento. Es importante recalcar que, en la construcción textual del argumento, los conectores juegan un papel preponderante: no hay que olvidar que trabajamos con ideas, y que esas requieren de conectores como conjunciones u otras estructuras para encadenarse de forma coherente y cohesionada. En un apartado posterior puede encontrarse diversos ejemplos de estas estructuras y algunos consejos para su apropiado uso.
¿Qué tipo de argumentos se pueden construir?
Dependiendo del propósito que queremos dar a nuestro texto, del contexto comunicativo en que este se desarrolla y también del tipo de lector al que queremos llegar, podemos optar por una variedad de tipos de argumentos. No hay uno mejor que otro; como ya se ha dicho, cada uno tiene su propósito y todos ellos se construyen en base a la misma estructura: aunque no lo parezca, siempre hay un respaldo, que no necesariamente será una cita (directa o indirecta) a una fuente. No obstante lo anterior, para efectos de la escritura académica, siempre es más recomendable utilizar aquellos que se alimenten de fuentes académicas explícitas como libros o artículos de revistas indexadas. Aquí se consignan algunas tipologías que pueden ser útiles para escribir textos académicos:
Estructura de los textos argumentativos
Como la gran mayoría de los textos escritos, este formato consta de una introducción, un desarrollo y una conclusión. Cada una de estas secciones tiene, a su vez, otras subdivisiones:
a) Introducción
Presenta el tema y capta el interés del destinatario. Consta de tres partes:
Motivación al lector o exordio
El interés y actitud de un lector se decide en este primer encuentro con el texto, por lo que es esencial comenzar de forma llamativa. Algunas técnicas para lograrlo son iniciar el texto con una anécdota pertinente, una cita que adelante la relevancia del tema o algún dato o información impactante al respecto.
Contextualización. Tema y problemática
Una vez que se tiene la atención del lector, es necesario explicitar de manera clara y completa el tema que se desarrollará. Es aquí donde se definen los conceptos en los que se basará el ensayo, las temáticas de fondo que aborda y, en especial, la problemática desde la que surge. Es decir, en la introducción se presenta el debate en torno al tema elegido y se explica por qué es un asunto controversial y discutible.
Tesis
La tesis, entonces, surge como una respuesta a la problemática planteada anteriormente, cierra la introducción y da pie al desarrollo de la argumentación.
b) Desarrollo
Es donde se despliegan los argumentos que sustentan la tesis. Estos deben conectarse con ella de manera lógica, respondiendo implícitamente por qué se defiende esa postura y basando esas razones en respaldos irrefutables. Para expresar esta relación lógica entre la tesis y los argumentos deben utilizarse conectores apropiados que, además, ordenen los argumentos y contraargumentos y los presenten como tales. Es decir, no solo es importante el contenido de estos argumentos, sino que la manera de organizarlos debe guiar al lector a comprender que lo presentado corresponde al cuerpo argumentativo del texto. Si hay varios argumentos, por ejemplo, es recomendable que cada uno se desarrolle en un párrafo propio y que estos párrafos sean equivalentes entre sí en extensión y estructura.
c) Conclusión
Al igual que el inicio del texto, la conclusión debe resonar en el lector: provocar una reflexión, un cuestionamiento. Algunas maneras de conseguir este efecto son cerrar con predicciones sobre el futuro del tema desarrollado, con preguntas directas o indirectas que llamen a la acción, con una afirmación breve y potente o bien, retomando la introducción para cerrar el texto de forma circular.
Etapas en la conformación del argumento
Como en todo proceso de escritura, la creación de un argumento implica y exige una revisión de fuentes, una lectura previa, no solo para obtener insumos para los respaldos, sino que para fortalecer las bases de los argumentos y afinar lo más posible aquellos razonamientos que permitirán, tanto a quien produce el texto como a quien lo lee, entender y conectar las ideas que vertebran el argumento.
Dicho esto, es pertinente plantear el proceso en tres etapas, con sus respectivos desgloses:
1. Pre-escritura: la preparación
Todo texto requiere de un sustrato para que quien lo escribe pueda expandir y desarrollar sus ideas y razonamientos. Dichos sustratos son las lecturas previas: el objeto de estudio, que suele propiciar la pregunta de investigación o la problemática que da arranque al escrito; y también las fuentes, aquellas lecturas que aportan insumos para dar sustento a nuestros razonamientos.
a) Seleccionar fuentes: buscar las lecturas afines con lo que se quiere plantear en los argumentos puede ser dificultoso si no sabemos dónde empezar. Al elaborar un texto argumentativo, se debería tener definido en la etapa previa a la escritura una temática y problemática definidas. En base a las palabras clave que enmarcan a ambas podemos llegar a una primera aproximación para hallar fuentes útiles. Luego, pensando en función de nuestra postura e interpretación del objeto de estudio y de nuestros propios razonamientos, podemos afinar esa búsqueda en función de lo que queremos decir. Hay una gran variedad de bases de datos en internet, como Dialnet, Google Scholar, Jstor y otras (muchas de ellas se encuentran disponibles en la Biblioteca de la Universidad, y mediadas por nuestros referencistas que pueden brindar orientación al respecto). Al hallar fuentes de interés o utilidad, lo primero es poner por escrito su referencia bibliográfica, de modo que cuando corresponda construir la bibliografía, dispongamos de esa información. A eso llamamos fichar. Una buena práctica es crear un documento con el listado de las fuentes y allí mismo ir transcribiendo aquellos pasajes y reflexiones que nos parezcan útiles, aunque también es recomendable tomar notas directamente en los pdfs o en los textos impresos como más convenga a quien está escribiendo.
b) Cómo leer mi fuente: La lectura tiene diversos niveles de complejidad. No basta con revisar un texto de punta a cabo y extraer sus ideas fundamentales. La lectura debe hacerse en función de mi escritura: en otras palabras, hay que hacer una revisión atenta y crítica al texto, considerando qué conceptos y razonamientos sirven para el desarrollo de las ideas que quieren verterse en el texto argumentativo. Un buen paso inicial es realizar una síntesis del texto (no un resumen), siempre en función de la escritura que se quiere desarrollar. Mantener las lecturas en un mismo documento ayudará a dar continuidad y coherencia a la información que se extraiga de las lecturas.
c) Planificar la argumentación: La lectura tiene diversos niveles de complejidad. No basta con revisar un texto de punta a cabo y extraer sus ideas fundamentales. La lectura debe hacerse en función de mi escritura: en otras palabras, hay que hacer una revisión atenta y crítica al texto, considerando qué conceptos y razonamientos sirven para el desarrollo de las ideas que quieren verterse en el texto argumentativo. Un buen paso inicial es realizar una síntesis del texto (no un resumen), siempre en función de la escritura que se quiere desarrollar. Mantener las lecturas en un mismo documento ayudará a dar continuidad y coherencia a la información que se extraiga de las lecturas.
2. Textualización o redacción
Ya en la escritura misma, y conscientes de la articulación estructural de las ideas, hay que prestar atención a aquellos aspectos formales que darán más solidez y unidad al texto. En esta etapa, pues, conviene decidir qué conectores se emplearán para unir ideas dentro de un párrafo (considerando la función que deben cumplir) y qué marcas textuales al inicio de los párrafos pueden ayudar a los lectores a comprender en qué “momento” del razonamiento nos encontramos.
a) Enlazar las partes del argumento: la elección de los conectores para unir las partes de los argumentos, debe hacerse según la función que deben cumplir: causalidad, analogía, relación sintomática o ejemplificación, entre otras, son relaciones que pueden explicitarse con determinados conectores que son los que dan cohesión al texto y permiten al lector comprender el contenido. Más adelante, en otra sección del Manual, se pude hallar una tabla con los conectores de uso más común.
b) Integrar el respaldo al argumento: una de las cuestiones que revisten de mayor complejidad a la hora de construir el argumento es enlazar el respaldo (por lo general una cita directa o indirecta) con el resto del argumento. Para ello es fundamental comprender la importante función que cumple la garantía en servir de “puente” entre la base y el respaldo del argumento. No basta con escribir “como dice este autor…”, sino que debemos acomodar nuestros razonamientos al contenido de la cita contextualizándola, tomando conceptos y elementos de la misma y aplicándolos directamente a nuestro objeto de estudio o caso. De este modo, nos aseguraremos de llevar bien encaminada la conexión del respaldo al argumento. Para más referencias, revisar los apartados posteriores relativos al uso de las citas.
c) Pertinencia o vínculo del respaldo: la elección de la “cita perfecta” para el argumento no se agota en el fragmento mismo seleccionado. Este debe tener la extensión y profundidad suficientes para integrarse de modo adecuado a nuestro razonamiento y, en caso de que no sea así, que seamos capaces de reconocerlo y remediarlo a través de una garantía sólida y sobre todo muy clara. La pertinencia del respaldo debe explicitarse en todos los casos. Un error muy común en la escritura argumentativa surge fruto de la comprensión y compenetración con las fuentes: las conocemos tan bien que no tenemos la suficiente perspectiva para darnos cuenta de que, en algunos casos, no aportamos la información suficiente para explicitar los vínculos entre una idea y otra. Es común tener tal claridad en nuestras ideas que, al momento de llevarlas a la escritura, pasamos por alto algunos pasos esenciales para que un tercero pueda comprender su concatenación. Por eso, es recomendable la relectura, la revisión y edición de los textos.
3. Post-escritura
Como ya se mencionó previamente, la revisión es una etapa más de la escritura, aunque ya no estemos escribiendo más. Es una parte esencial de la elaboración de un texto: la puesta a prueba en una primera lectura. Evidentemente, en este punto surge una primera dificultad: el primer lector de todo texto suele ser su autor, que no tiene la distancia suficiente como para asegurarse sin duda alguna de que el texto es autónomo en su capacidad para hacerse comprender. Por eso es recomendable tomar distancia del texto; si se puede hacer, tomarse un tiempo antes de la revisión del mismo. Si no es posible, conviene recurrir a algún tercero para que se encargue de esa post-escritura. Como se ha visto, el proceso de escritura de textos argumentativos es un trabajo por capas, que inicia en la lectura, el razonamiento, la estructuración y no culmina en la acción misma de la escritura, sino que en otra forma de lectura. Es una tarea de construcción que deriva desde lo abstracto hasta lo más estructural y formal. Es una de las grandes dificultades de la escritura: convertir algo evanescente y abstracto como lo son los pensamientos en algo fijo y estructurado como lo es un texto escrito.
Comentario crítico
Definición y características generales
El comentario crítico es una tipología textual argumentativa utilizada para dar cuenta del análisis y valoración crítica y reflexiva de la autora o autor a partir de la lectura activa de un objeto o problemática de referencia.
Como texto, su principal propósito es desplegar por escrito un punto de vista analítico, original y personal (una postura) sobre un referente (obra literaria, ensayo, texto filosófico, texto de opinión, película, pintura, escultura, fotografía, entre muchas otras posibles) o problemática.
¿Cómo redactar un comentario crítico?
a) Procedimientos intelectuales de lectura
Previo a la elaboración de un comentario crítico es muy relevante que su autora o autor realice un procedimiento intelectual de lectura, comprensión, análisis y valoración que le permita delimitar y dar forma al contenido que será necesario manejar al momento de redactar. Esto se sintetiza en tres etapas:
- Leer y comprender: este es el aspecto fundamental previo a la escritura del texto. No se puede hacer un comentario crítico de una obra que no se ha leído, ni de un objeto al cual quien escribe no se ha acercado a través de una revisión activa, es decir, leyendo y observando de manera reflexiva y comprensiva, destacando contenido relevante y proponiendo preliminarmente ideas y proyecciones personales sobre la lectura. Sin un adecuado conocimiento y revisión del objeto de estudio, es difícil elaborar una visión crítica sustentable por medio de argumentos.
- Examinar: toda vez que se haya tenido un acceso al contenido del objeto de referencia, es preciso examinar y seleccionar aquellos aspectos de este que serán valiosos para el comentario crítico que se escribirá (el tema que aborda y sus alcances, aspectos de su estructura, relación con la actualidad, contexto de emisión, entre otros posibles).
- Evaluar: todo comentario crítico basa su elaboración en que su autora o autor tenga la capacidad de evaluar y establecer un punto de vista reflexivo, crítico y original sobre el objeto revisado. Si bien sobre un mismo objeto de referencia pueden surgir múltiples comentarios y posiciones, cada comentario crítico debiese basarse en una postura personal surgida a partir de la lectura, comprensión y examen de la autora o autor sobre el objeto en cuestión.
b) ¿Cómo formular una postura? Diferencias con la tesis
Una de las claves de un buen comentario crítico es la capacidad de su autora o autor de generar y explicitar una postura personal original respecto al objeto o problemática de referencia sobre el que se escribirá. Esta postura implica la realización previa de los procedimientos intelectuales recién detallados. A partir de estos, la autora o el autor del texto debe formular su postura, la que sintetiza el punto de vista personal a desarrollar en el comentario crítico. Esta, a diferencia de una tesis (propia de la tipología del ensayo), no debe cumplir con una estructura predeterminada, pero sí debe ser personal, original, pertinente al objeto o problemática de referencia y categórica en su formulación. De cierta manera, la postura explicitada en el comentario crítico equivale a poner en valor el fondo de las ideas, más que la forma y el fondo como ocurre con la tesis en el ensayo.
Escritura del comentario crítico
Luego de realizado este procedimiento intelectual, y con una postura personal establecida respecto al objeto de referencia, se está en posición de comenzar la redacción del comentario crítico.
El comentario crítico es un texto acotado en el que, a pesar de que se pueden incorporar fuentes bibliográficas ajenas al referente, el foco está puesto en el juicio y recepción crítica del autor frente al objeto o problemática de referencia. En función de lo anterior, también es importante tomar en cuenta que no son pertinentes en el comentario crítico las alusiones a la información general o al contexto histórico del objeto de estudio, ya que el contenido fundamental del comentario no es tanto el objeto en sí como sí la perspectiva y mirada crítica y bien argumentada del autor respecto a este.
Debido a que el comentario crítico es una tipología textual que se emplea en múltiples áreas del conocimiento y disciplinas académicas, su estructura textual es bastante sencilla y se enfoca en el cumplimiento de los propósitos del texto: promover y validar la posición personal de su autora o autor. Así, se garantiza que el resultado final de la escritura no se confunda con otras tipologías textuales como la reseña, el resumen, el informe o el ensayo. Todo comentario crítico se compondrá, como base, de cuatro partes:
- Introducción: en este apartado debe presentarse el objeto de referencia o problemática en función del cual se realiza el comentario crítico. Además, es en la introducción que se debe entregar la información que permita al lector dar contexto a la postura personal que se asumirá como centro del comentario, la que debe presentarse de forma explícita en el texto.
- Desarrollo o cuerpo analítico: si en introducción se ofrece la información de base y se explicita la postura personal de la autora o autor respecto al objeto o problemática de referencia, en el desarrollo deben desplegarse las ideas y argumentos con los que se buscará validar o fundamentar esta toma de posición. Los argumentos, por cierto, deben surgir de ideas y consideraciones personales sobre el objeto asediado y pueden apoyarse además en fuentes externas que respalden las ideas y sean adecuadamente consignadas.
- Conclusión y cierre: una vez completo el proceso de contexto, toma de postura personal y desarrollo de ideas y argumentos respecto a este, en este punto se expone una síntesis de los principales planteamientos del desarrollo, se mencionan los alcances de la posición propuesta y se incluye una peroración o cierre que de relevancia a la misma y al contenido general del comentario.
Ensayo académico
El ensayo es un género discursivo que se caracteriza esencialmente por la exposición de ideas subjetivas en torno a algún tema de amplio alcance. Su historia se remonta desde el nacimiento y promulgación de la imprenta en Occidente en el siglo XV bajo el amparo del Humanismo -doctrina que enalteció la individualidad del ser humano y el valor del conocimiento-, siendo el filósofo francés Michel de Montaigne uno de los precursores del género, gracias a la publicación de sus Essais en 1580.
A diferencia de otros textos argumentativos -como las editoriales, columnas de opinión, cartas al director-, el ensayo tiene una esencia reflexiva, la cual se despliega a través de argumentos unificados por una tesis o punto de vista. Si bien existen diversas modalidades ensayísticas, como la científica (la cual implica el desarrollo de un razonamiento lógico) y la literaria (que disecciona diversos temas de interés colectivo utilizando recursos imaginativos y estéticos), cualquier autor de un ensayo busca problematizar algún tópico más allá de lo circunstancial. Es decir, si bien la redacción de este tipo de textos nace desde algún resorte contingente, el tratamiento del tema debería trascender más allá; en otras palabras, debería subsistir. Como afirmó el escritor argentino Jorge Luis Borges: el escritor debe volverse anacrónico, es decir, contra el tiempo. A diferencia del periodista o del cronista de la historia. Así, la labor ensayística puede ser entendida como un diálogo con los receptores. La naturaleza del ensayo es, por lo tanto, reflexiva y universal. Es ahí donde radica su complejidad, pues los autores se valen de diversos recursos estéticos y estilísticos para hacer llamativas sus ideas y persuadir a los lectores, desde tropos poéticos hasta elementos narrativos testimoniales.
Además, el ensayo se configura a partir de un asedio de ideas sobre un tema, el cual debería abordarse de manera profunda, pero respetando un punto de vista que hilvana argumentalmente todo el texto.
En nuestro caso, nos interesa referirnos al ensayo académico: trabajo suscrito al ámbito culto, disciplinario e intelectual, el cual puede emanar de una pregunta o, directamente, de la postura concreta que asumiríamos ante una temática. Por ejemplo, frente al cambio climático (tema), un ensayo se podría articular sobre la base de la siguiente pregunta: ¿qué responsabilidad ética deberíamos asumir frente a este fenómeno? La respuesta inmediata daría lugar a la tesis (postura general) y, consecuentemente, se deberían manifestar los razonamientos (argumentos) que la sostienen. Sin embargo, el ensayo académico no se traduce simplemente en la exposición de ideas sobre un tópico, sino que responde a una estructura textual y a una previa planificación.
Principios fundamentales del ensayo
- Como texto argumentativo, este depende de la subjetividad del autor. En este sentido, la postura del emisor puede cuestionarse o contraponerse a otros puntos de vista sobre el mismo tema. El ensayo académico es un aporte al mundo intelectual, pero nunca una solución concreta ante un problema.
- El razonamiento argumentativo debe apoyarse en respaldos, es decir, evidencia objetiva o estudios temáticos sobre el tema abordado.
- El ensayo académico, tradicionalmente, emana del interés respecto a un objetivo de estudio, el cual es entendido como una obra (libro, película, pintura, etc.) o fenómeno (delincuencia, contaminación, discriminación, etc.) que merezca ser examinado.
- Este texto tiene una intención dialógica, por lo que, al momento de escribirlo, debemos suponer una reciprocidad reflexiva con los lectores, ya que cada idea que se quiera expresar en un ensayo encierra una finalidad persuasiva. Tal como expresó el teórico ruso, Mikhael Bajtin: Todas las palabras, todas las formas, están pobladas de intenciones.
Estructura del ensayo académico
Introducción: escribir un ensayo académico supone estar consciente del tema que queremos abordar. Un tema es una idea general que extraemos de un objeto de estudio, el cual puede ser inferido o evidenciarse como un móvil. Por ejemplo, si pretendiéramos realizar un ensayo sobre la obra clásica Hamlet de William Shakespeare, un tema podría ser la venganza. Una vez elegido el tópico, corresponde particularizarlo, es decir, detallar nuestro punto de vista sobre el tema en función del objeto de estudio; verbigracia: La venganza de Hamlet simboliza el tormento de las imposiciones sociales. Esta frase propositiva sería la tesis del ensayo.
Además, dentro de la introducción también es necesario exponer la problemática, la cual se define como la explicación o justificación del tema elegido. Una estrategia para presentar esta última, es responder a la interrogante ¿por qué es importante reflexionar sobre dicho tópico hoy en día?
La introducción también contiene el contexto, elemento explicativo del objeto de estudio (breve resumen e importancia de una obra, implicancias del cambio climático, condiciones actuales que propician la violencia, etc.).
Cuerpo del ensayo: el desarrollo del ensayo se define como el despliegue de los razonamientos que validan la tesis, es decir, las ideas que se proyectan del análisis del objeto. En el caso de una obra artística como Hamlet, la reflexión y actualización del libro a partir del tema de la venganza (en nuestra contingencia), sería lo que articularía el desarrollo del texto. Así, el libro, al ofrecer diversas interpretaciones (polisemia) permite distintas propuestas de exploración. Del mismo modo, si se analiza algún fenómeno como la pobreza, el autor tendría que dar cuenta de las causas, consecuencias y posibles soluciones. Por supuesto, cada punto de análisis (argumento) debería estar sustentado con respaldos.
Conclusión: esta unidad, igual de relevante que la introducción, implica el cierre del trabajo. Aquí se condensan los principales elementos del análisis (síntesis) y se declaran las proyecciones del ensayo. Esto último se puede manifestar a través de la constatación del cumplimiento de los objetivos (siempre y cuando estos hayan sido declarados al inicio del texto), la mención de posibles argumentos que no alcanzaron a desarrollarse o reiterar la importancia del tema elegido. Además, el texto debe finalizar con una peroración: expresión retórica que motivaría la reflexión de los lectores (exhortación, pregunta retórica, testimonio, cita textual, etc.).
Informe académico
El informe es la elaboración de un texto descriptivo-expositivo. La RAE lo define como una descripción de las características y circunstancias de un hecho o un asunto. En él deben enunciarse conclusiones. El objetivo es la observación y el análisis para dar a conocer la información sobre un tema, una materia, una clase, una ponencia, una lectura, una salida a terreno, una clase de laboratorio, etc., en un determinado tipo de orden, de manera que responda a una pregunta o bien catalogue la información de cierta actividad realizada.
El propósito del informe consiste en comunicar objetivamente al interlocutor el conocimiento de algún tema en un lenguaje claro y preciso. No incluye apreciaciones personales, pues informa y concluye sobre hechos constatables. Su tono es impersonal (uso de oraciones impersonales). Se excluye la primera o segunda persona singular o plural. Se utiliza, por ejemplo, “se estima” en lugar de “estimo” o “estimamos”.
Existen diversos tipos de informe y ello dependerá de las materias y sus objetivos. Algunos ejemplos son los informes académicos, técnicos, de gestión, analíticos, científicos, etc.
La primera tarea para realizar un informe es conocer quién es el destinatario. Por ello, antes de su elaboración, son fundamentales las siguientes preguntas: ¿A quién va dirigido?, ¿cuál es el grado de conocimiento del destinatario?, ¿cuál es el objetivo del informe?
La estructura externa de un informe puede ajustarse al modelo clásico: introducción, desarrollo y conclusión. Un informe cuenta con las siguientes etapas:
Planificación
- Determinar el tema y su pertinencia.
- Qué materia se presentará.
- Cuál es la base o el apoyo teórico en el cual sustentará.
Cuál es el resultado que se pretende lograr.
Elaboración
- Recolección y clasificación de la información, evaluación de las materias, organización de las ideas y plan de escritura. Distinguir la información principal de la secundaria (aquella de la que se puede prescindir sin afectar la comprensión global del texto). Esta última, solo si es necesaria, puede ir anexada al final del informe.
- Composición del texto: Elaboración del informe con predominio de conceptos y datos esenciales y relevantes.
- Observación y revisión: Corroboración y chequeo de la información expuesta en congruencia y pertinencia con las citas incluidas, la que deben presentarse correctamente enunciadas en la norma de citación solicitada; indagación de la evidencia presentada e incorporación de material gráfico si es necesario.
- Reescritura final: una vez realizadas las correcciones necesarias, se redacta el informe final.
Análisis de texto
Definición y características generales
El análisis de texto busca demostrar la comprensión de un fragmento de la obra leída, y, además, establecer relaciones de este pasaje con el resto del texto, con otras obras y con el mundo individual y colectivo.
Su formato se divide en dos preguntas:
1. Una primera pregunta que consiste en dar cuenta de que se comprende el segmento escogido del libro. Hay que evitar referirse a las ideas o conceptos principales de la obra en general y ceñirse al pasaje en específico.
2. La segunda pregunta puede apuntar a:
- Relacionar el pasaje con los grandes temas del libro, aludiendo a otros episodios-ideas presentes en este.
- Poner en relación el pasaje con otras obras leídas en el curso o con algún problema contemporáneo
Es importante notar que hay una correlación entre ambas preguntas, que no son completamente independientes. Si la primera pregunta no está medianamente lograda, la segunda tampoco puede estar bien respondida. Si no se reconocen exitosamente los aspectos principales del pasaje, difícilmente se podrán establecer relaciones entre esos aspectos y otros temas u obras.
Como se trata de un texto breve, que se realiza en un tiempo acotado de la clase, su redacción y aspectos formales son esenciales. Utiliza marcadores, oraciones sencillas y cortas y, en especial, un vocabulario adecuado que exprese con precisión los conceptos centrales, evitando repetir los mismos que presenta el pasaje.
Sistema de citas
¿Qué es citar?
Citar significa dar crédito a una idea, pensamiento o frase de otro autor. Según la Real Academia Española (RAE), citar implica referir, anotar o mencionar a un autor, un texto, un lugar, etc., como soporte o referencia en lo que se dice o escribe. Esto permite reconocer el trabajo intelectual de los demás, validar nuestras ideas y fomentar la transparencia académica. Al citar correctamente, también se evita el plagio, un aspecto esencial en la ética profesional y académica.
Hay dos formas principales de citar:
1. Citas textuales o directas
Estas citas reproducen exactamente las palabras del autor, respetando su formato original. Dependiendo del tamaño de la cita, el formato de presentación puede variar. Se utilizan comillas para citas breves y sangría para citas extensas que ocupan más de 40 palabras.
Ejemplo: “La aceleración de las partículas y su posterior calma es la prueba cabal de la existencia divina y de la presencia de un ser más poderoso entre nosotros” (Berrío, 2019, p. 87).
2. Citas parafraseadas o indirectas
Consisten en expresar las ideas de otro autor con nuestras propias palabras, ya sea resumiendo un pasaje o reorganizando su estructura. Aunque se modifiquen las palabras originales, siempre es imprescindible acreditar la fuente original.
Ejemplo: Según Taleb (2016), el crac bancario del 2018 se debió a una acumulación de riesgos ocultos y asimétricos, mientras los banqueros priorizaban sus beneficios.
Esta técnica permite integrar ideas ajenas en un texto propio, facilitando la comprensión de conceptos complejos. Es útil cuando el fragmento que quieres referir es demasiado largo, fragmentado o difícil de entender aislado del texto fuente.
En nuestra universidad utilizamos dos formatos de citación, APA y MLA, que te presentamos a continuación.
Formato APA
1. Citas textuales
a) Incorporar el nombre del autor como parte del texto, seguido del año entre paréntesis.
Ejemplo:
Berrío (2019) afirma que “esto es la prueba cabal de la existencia divina y de la presencia de un ser más poderoso entre nosotros” (p. 87).
b) Colocar la cita entre comillas, agregando al final los datos del autor, el año y la página entre paréntesis.
Ejemplo:
“Esto es la prueba cabal de la existencia divina y de la presencia de un ser más poderoso entre nosotros” (Norriega, 1998, p. 29).
c) Para citas mayores a 40 palabras, se omiten las comillas y se colocan en un renglón aparte, con sangría adicional.
Ejemplo. Debe entenderse que:
En la gran mayoría de los niños y niñas de primera infancia, los lenguajes digitales son cotidianos, y pueden ir más allá de una intención distractora o recreativa, sino que pueden producir sentido y volverse significativos en la medida que se acompañe su uso y las prácticas que se producen alrededor de las diferentes mediaciones culturales (Gamboa, 2017, p.39).
* Cuando se citan varias obras del mismo autor en un mismo año, se diferencian con letras a continuación del año, siguiendo el orden alfabético.
Ejemplo:(Norriega, 1998b, p. 29).
2. Citas de parafraseo
a) Incorporar al autor en la redacción de tu texto, señalando el año en paréntesis.
Ejemplo: Alexiévich (2015) propone que, por lo mismo, el personaje principal hablará del corazón y contará los eventos tal y como fueron.
b) Citar en paréntesis autor y año, al final de lo citado.
Ejemplo: Por lo mismo, el personaje principal hablará del corazón y contará los eventos tal y como fueron (Alexiévich, 2015).
3. Videos, tweets o entradas de Facebook
Para estas fuentes, se coloca la información textual entre comillas, seguida del nombre del usuario (precedido por @) y el año de publicación.
Ejemplo: “El 13 de febrero de 1812 se publica la Aurora de Chile, el primer periódico cuyo director fue Fray Camilo Henríquez González, donde principalmente se abordaban temas de política y filosofía política” (@Mineduc, 2022).
En Facebook, si el post tiene título, este debe incluirse; de lo contrario, basta con el usuario.
4. Artículos de red
Siempre que sea posible, se cita igual que un texto impreso, indicando el apellido del autor y el año de publicación.
Ejemplo: “Durante mucho tiempo, el miedo solo llegó de afuera: la cinematografía latinoamericana nunca se ha caracterizado por abordar de manera recurrente las incontables variables del cine de terror. Sin duda ha habido excepciones, que no hicieron más que confirmar esa regla” (Brodersen, 2020).
5. Películas y videojuegos
La cita directa es complicada, por lo que se prefiere una cita indirecta describiendo el contexto.
Ejemplo: Al llegar a la tercera etapa del Primer Escenario, es posible hallar una flauta mágica que permite al personaje transportarse a otro escenario, evitando varias etapas del juego (Miyamoto, 1988).
6. Autor cita a otro dentro del texto
Cuando se cita a un autor que fue mencionado por otro, se debe utilizar la expresión “citado por” para que quede claro que el autor a su vez está citando.
Ejemplo: Supongamos que lees un libro escrito por Pérez (2020) que cita a Smith (1985), la cita sería de esta manera:
La teoría de la relatividad tiene aplicaciones inesperadas en la biología (Smith, 1985, citado por Pérez, 2020).
Bibliografía en formato APA
Libros con un solo autor: Apellido, inicial del primer nombre. (año de publicación). Título en cursiva (edición). Lugar de publicación: Editorial.
Valderrama, J. (2020). El Arca (1ª ed.). Chile: Áurea Ediciones.
Libros con varios autores: Apellido, inicial del primer autor, & Apellido, inicial del segundo autor. (Año). Título en cursiva (edición). Lugar de publicación: Editorial.
Solms, M., & Turnbull, O. (2005). El cerebro y el mundo interior (1ª ed.). México: Fondo de Cultura Económica.
* Si el libro no registra número de edición, este dato debe omitirse, pues significa que solo tiene una edición.
Artículos de revista: Apellido, inicial del autor. (Año). Título del artículo. Título de la revista en cursiva, volumen(número), páginas.
Arroyo, S. (2008). ¿Quién es Malte Laurids Brigge? Signa, 7, 153-170.
Artículos de periódicos: Apellido, inicial del autor. (Fecha). Título del artículo. Título del periódico en cursiva, página.
Dörr, O. (2010, 16 de junio). Educación y lenguaje. El Mercurio, p. A3.
Artículos de red: Apellido, inicial del autor. (Fecha). Título del artículo. Recuperado de URL.
Brodersen, J. (2020, diciembre). El cine latinoamericano y el miedo. Recuperado de https://ejemplo.com.
Formato MLA
1. Citas textuales
a) Incorporar el nombre del autor como parte del texto, seguido de la página entre paréntesis. No se indica el año.
Ejemplo:
Orwell señala que en la literatura inglesa hay predominio de autores extranjeros (87).
b) Colocar la cita entre comillas, agregando al final los datos del autor y la página entre paréntesis, sin coma.
Ejemplo:
“Lo que distingue a los grandes artistas del sentido común es la inocencia y la humildad”
(Underhill 29).
c) Para citas mayores a cuatro líneas, se omiten las comillas y se colocan en un renglón aparte, con sangría adicional.
Ejemplo:
En el caso del habla de Sevilla, se ha afirmado que:
El diminutivo constituye una estrategia pragmática con la que el hablante presenta la realidad desde su propio punto de vista: se emplea como vehículo de su intención comunicativa. Es un rasgo de idiosincrasia cultural. En la comunidad de habla de Sevilla, como en el resto del ámbito hispánico, prevalece la variante -ito, aunque -illo aparece con un mayor número de bases léxicas distintas. Asimismo, ambos se adhieren habitualmente a sustantivos, seguidos de adjetivos y locuciones (León-Castro 128).
*Cuando se cita más de un texto del mismo autor, se debe agregar el título de la obra al paréntesis.
Ejemplo: (Underhill, Misticismo 29).
2. Citas de parafraseo
En este caso, se utiliza el apellido del autor y el número de página sin signos de separación.
Ejemplo:
Por lo mismo, el personaje principal indica que hablará del corazón y contará los eventos tal y como fueron (Alexiévich 114).
3. Videos, tweets o entradas de Facebook
Si no se dispone de un título, basta con el usuario en paréntesis.
Ejemplo:
“El 13 de febrero de 1812 se publica la Aurora de Chile, el primer periódico cuyo director fue Fray Camilo Henríquez González…” (@Mineduc).
Si existe un título, este debe incluirse.
Ejemplo:
“Que su fin de semana sea tan lindo y colorido como esta pintura de Juan Francisco González” (Museo Nacional de Bellas Artes – Chile).
4. Artículos de red
Se citan como los textos impresos, indicando entre paréntesis el apellido del autor, seguido de una coma y el título entre comillas.
Ejemplo:
“Durante mucho tiempo, el miedo solo llegó de afuera…” (Brodersen, “El cine latinoamericano conoce el miedo”).
5. Películas y videojuegos
Se realiza una cita indirecta, describiendo el contexto.
Ejemplo: Al llegar a la tercera etapa del Primer Escenario, es posible hallar una flauta mágica que permite al personaje transportarse a otro escenario (Miyamoto, Mario 3).
6. Autor cita a otro dentro del texto
En este caso, se debe mencionar al autor original en el texto seguido de la frase “ctd. en” (citado en y la página), para indicar que fue citado en otro texto.
Ejemplo: Supongamos que Pérez cita a Smith
Smith argumenta que “la teoría de la relatividad tiene aplicaciones inesperadas en la biología” (ctd. en Pérez 45).
Bibliografía en formato MLA
Libros: Apellido, Nombre. Título en cursiva. Ciudad: Editorial, año. Medio de publicación.
Cádiz Ávila, Ilda. Ficciones de la quinta era glacial y otros relatos insólitos. Arica: Imbunche Ediciones, 2022. Impreso.
Capítulo en un libro: Apellido, Nombre. “Título del capítulo”. Título del libro en cursiva. Ed. Nombre del editor. Ciudad: Editorial, año, páginas. Medio de publicación.
Wolverton, Dave. “Payback: The Tale of Dengar”. Star Wars: Tales of the Bounty Hunters. Ed. Kevin J. Anderson. Los Ángeles: Del Rey, 1996, 73-146. Impreso.
Artículos de revista: Apellido, Nombre. “Título del artículo”. Título de la revista en cursiva. Volumen/número (año): páginas. Medio de publicación.
Arroyo, Susana. “Quién es Malte Laurids Brigge?” Signa. 7 (2008): 153-170.
Artículos de periódicos: Apellido, Nombre. “Título”. Nombre del periódico en cursiva. Fecha: Sección, página. Medio de publicación.
Dörr, Otto. “Educación y lenguaje”. El Mercurio. 16 de junio de 2010: 3. Impreso.
Artículos de red: Apellido, Nombre. “Título”. Nombre del sitio web en cursiva. URL. Fecha de consulta.
Shapira, Elana. “Adele Bloch-Bauer”. JWA. http://jwa.org. 30 de diciembre de 2015.
Investigación y plagio
¿Dónde buscar recursos bibliográficos?
Antes de escribir un comentario crítico o un ensayo, es indispensable realizar una atenta lectura de textos que se relacionan con el tema principal de tu escritura. Para esto, es necesario investigar y buscar información pertinente y de índole académica. La búsqueda puede verse fácil, considerando se tiene en disposición varios buscadores. No obstante, no todos los buscadores y plataformas sirven para el objetivo de la escritura académica y, es por eso, que se debe estar consciente de la calidad y su propósito de uso.
Es decir, simplemente googlear o buscar información de manera aleatoria no es el camino para cumplir adecuadamente con los requisitos académicos de cualquier escritura. Por ende, se debe evitar utilizar información que aparece en plataformas alimentadas por usuarios como son, por ejemplo, Wikipedia, Blogspot, Buenas Tareas, Yahoo Respuestas, Wix, Mitarea, entre otros. Asimismo, tampoco es prudente utilizar respaldos periodísticos como cartas de opinión, columnas, noticias, reportajes, etc.
Por el contrario, es necesario recalcar que los recursos bibliográficos deben ser de naturaleza científica. Para eso, sirve buscar bibliografía impresa (libros y/o revistas, preferentemente provenientes de la biblioteca de la universidad) y/o bibliografía digital de carácter académico. Esta última, se refiere principalmente a artículos académicos indexados en base a datos que miden su impacto científico y ofrecen herramientas para la visualización de la investigación en distintas áreas.
Hay que tomar en cuenta que Google Académico puede redireccionar a artículos académicos que aparecen en dichas plataformas como son WoS (Web of Science), Scopus, Scielo y Latindex. En estas bases de datos, se puede buscar recursos, utilizando palabras clave directamente relacionadas con el tópico de tu escritura y/o referentes a un/a autor/a específico/a, año(s) de publicación y/o título(s), entre otros índices de búsqueda simple o avanzada que se ofrecen como alternativas.
No obstante, hay que considerar que estas plataformas generalmente permiten tener acceso al resumen de un artículo y sus referencias, pero no siempre facilitan su acceso completo. Por eso, no hay que olvidar utilizar las herramientas de búsqueda en línea que ofrece la Biblioteca; es una manera eficiente y eficaz para llegar a la totalidad de los artículos de tu eventual interés, ya que nuestra Universidad cuenta con los permisos necesarios de acceso a dichas plataformas y su adecuado uso.
Por último, la búsqueda es parte fundamental de la investigación que debe realizarse para reflexionar de manera íntegra sobre el tema que se va a escribir. Es por eso que esta tarea es importante y se debe efectuar con rigurosidad, sin apuros y con miras a encontrar la información que encaja con los criterios académicos anteriormente mencionados, siempre con la guía de los docentes y en consideración de la lista de referencias que ha sido en un principio entregada en el marco de los cursos.
Acerca del plagio
Según la RAE, plagiar es copiar obras ajenas dándolas como propias. Si se comete plagio esto, básicamente, significa un robo intelectual y se considera una infracción severa al Código de Honor. Una conducta así puede provocar la reprobación de la asignatura, incluso la expulsión de la universidad.
El plagio supone la copia de un texto o la extracción de una idea desde un libro, artículo, revista, y/u otro medio de comunicación en internet o sitio, incluyendo las plataformas audiovisuales, sin su debida referencia al autor o título de la obra. Por eso, no se debe olvidar poner entre comillas las citas que se utilizarán como respaldos para fomentar tu reflexión (en el caso de que sea una cita directa) y agregar la referencia de autor/a, y/o año de publicación, número de página(s). Esto en consideración directa con el formato de citas (APA o MLA) que se utiliza en los cursos de la FAL y, asimismo, habiendo identificado antes el tipo de la fuente que hayas seleccionado a usar (libro, capítulo de libro, artículo académico, informe, charla o conferencia, entrevista etc.).
Si se decide parafrasear una idea, es igualmente necesario agregar su referencia correspondiente tanto dentro del texto como al final de tu escrito, en las fuentes de consulta y/o referencias bibliográficas. De esta manera, se evita cometer plagio, presentando como propia una idea que no lo es.
Es importante recalcar que todos los trabajos de escritura deben pasar por el detector de plagios Turnitin y si se notifica o hay sospecha de una situación de esta índole, se activa el protocolo universitario que contempla las sanciones establecidas en el reglamento UAI y la presentación de la o el estudiante ante el Comité de Ética.
Tampoco se debe olvidar que la realización de cualquier ejercicio de escritura es de forma individual y autónoma, en ningún caso asistido ni intervenido por terceros, pues de lo contrario esta acción se define como suplantación de identidad y es también considerada como plagio. Esto implica, asimismo, el empleo de aplicaciones, software y otras interfaces de Inteligencia Artificial.
Por consiguiente, cada intención de copiar, de presentar como propio un trabajo que no lo es, es una falta grave y debe evitarse a toda costa. Hay que tener en mente que este tipo de actitudes no concuerdan ni con la honestidad académica que como estudiante se debe demostrar ni con la madurez intelectual que se espera de cualquier estudiante de la Universidad. Seleccionar y utilizar los recursos bibliográficos de manera adecuada y pertinente es una tarea indispensable y hay que cumplirla tal como corresponde.
Uso de herramientas de IA
Citar o reproducir el texto creado por IA en tu trabajo
Las tecnologías basadas en Inteligencia Artificial, como Chat GPT, penetraron muy rápidamente en espacios como las aulas, trayendo consigo sendas discusiones acerca de la autoría y la autonomía de pensamiento.
A este respecto, es necesario comprender que estas tecnologías son herramientas, complementos en nuestro quehacer y no un suplemento del mismo. ¿De qué manera deberíamos trabajar con estas tecnologías que, inevitablemente, tendrán una presencia cada vez más marcada en nuestras vidas?
Pensando en el contexto académico, y en particular en nuestro quehacer como estudiantes e investigadores en la Universidad, hay que considerar los alcances éticos del uso de estas herramientas tecnológicas. ¿Estamos sacrificando nuestra autonomía por obtener resultados más rápidamente? ¿Hay, en el producto final, un verdadero fruto de nuestro pensamiento? Dejar que la tecnología haga todo el trabajo es elegir el camino más corto, pero no el más apropiado.
¿De qué forma usar la IA?
Lo primero es usar prudentemente la herramienta: usarla como un complemento, de forma transparente y honesta, consignándolo explícitamente. Asimismo, hay que entender que interfaces como Chat GPT no son infalibles e inapelables: muy por el contrario, hay que trabajar con ellas de forma crítica y consciente, cuestionando la información que arroje y siempre contrastándola con nuestras propias fuentes. No hay que renunciar a nuestra autonomía de pensamiento, a nuestra creatividad o nuestro razonamiento crítico. Por ello, es mejor si el trabajo con estas plataformas se realiza en el aula, en la presencialidad de modo que se dé la oportunidad de discutir los resultados tanto con los docentes como con otros compañeros y compañeras. Como toda herramienta, su beneficio o perjuicio viene dado del uso que se le da: un martillo puede usarse para clavar o para destruir objetos.
En el contexto universitario, las tecnologías como Chat GPT no son fuentes académicas. Pueden ser un recurso para organizar la información de que disponemos, para proyectar aplicaciones e hipótesis sobre nuestro material de trabajo, para modelar posibles objeciones a nuestras afirmaciones, pero nunca como un insumo para citar y respaldar nuestros argumentos.
Si se llega a utilizar, conviene explicitarlo en nuestro texto académico, bien con una nota al pie o con una breve explicación donde corresponda. Si bien la norma APA propone una forma de “citar” Chat GPT, es mucho más recomendado apegarse a fuentes académicas. Los contenidos que suelen arrojar las IAs no son necesariamente actualizados, y a veces no son del todo veraces. Siempre hay que manejar estas herramientas con una disposición crítica, de duda metódica.
Ejemplo
Cuando se le preguntó “¿La división entre el hemisferio izquierdo y derecho del cerebro es real o una metáfora?” el texto generado por ChatGPT indicó que aunque los dos hemisferios cerebrales están algo especializados, “la idea de que las personas pueden ser caracterizadas como ‘zurdas’ o ‘diestras’ se considera una simplificación excesiva y un mito popular” (OpenAI, 2023).
Referencia
OpenAI. (2023). ChatGPT (versión del 14 de marzo) [Modelo de lenguaje grande]. https://chat.openai.com/chat
También puedes incluir el texto completo de respuestas largas de ChatGPT en un apéndice de tu trabajo o en materiales complementarios en línea, para que los lectores tengan acceso al texto exacto que se generó. Es especialmente importante documentar el texto exacto creado porque ChatGPT generará una respuesta única en cada sesión de chat, incluso si se le da la misma consulta. Si creas apéndices o materiales complementarios, recuerda que cada uno debe mencionarse al menos una vez en el cuerpo de tu trabajo de estilo APA.
Ejemplo
Cuando se le dio una consulta de seguimiento de “¿Cuál es una representación más precisa?” el texto generado por ChatGPT indicó que “diferentes regiones cerebrales trabajan juntas para respaldar varios procesos cognitivos” y “la especialización funcional de diferentes regiones puede cambiar en respuesta a la experiencia y factores ambientales” (OpenAI, 2023; ver Apéndice A para la transcripción completa).
Referencia
OpenAI. (2023). ChatGPT (versión del 14 de marzo) [Modelo de lenguaje grande]. https://chat.openai.com/chat
El sistema de citas MLA propone una manera diferente de referenciar estas herramientas. MLA no recomienda usar la inteligencia artificial como un autor, sino que utiliza el prompt o instrucción que el usuario indica en su lugar.
Ejemplo
Cuando se le pidió que describiera el simbolismo de la luz verde en “El Gran Gatsby”, ChatGPT proporcionó un resumen sobre el optimismo, la inalcanzabilidad del sueño americano, la avaricia y la codicia. Sin embargo, al ser instado a citar la fuente en la que se basaba ese resumen, señaló que carecía “de la capacidad para realizar investigaciones o citar fuentes de manera independiente”, pero que podía “proporcionar una lista de fuentes académicas relacionadas con el simbolismo de la luz verde en El Gran Gatsby” (“En 200 palabras”).
Referencia
“En 200 palabras, describe el simbolismo de la luz verde en El Gran Gatsby”, prompt. ChatGPT, versión del 13 de febrero, OpenAI, 9 de marzo de 2023, chat.openai.com/chat.
Por lo tanto, si en el resto de tu trabajo estás usando MLA, estas son las directrices que debes seguir.
Puedes encontrar información actualizada permanentemente sobre cómo referenciar IA en los sitios web oficiales de APA y MLA.
Fuentes:
Traducción de CHAT GPT (versión del 2 de enero de 2024) de https://apastyle.apa.org/blog/how-to-cite-chatgpt
Traducción de CHAT GPT (versión del 19 de febrero de 2024) de https://style.mla.org/citing-generative-ai/
Pautas esenciales para la producción de textos
Ortografía Literal
La importancia de la “OL”
- La ortografía literal refiere al uso correcto de las letras que empleamos al redactar.
- En ella se comprende el uso de mayúsculas y aspectos literales como el uso de ha/a, la diferenciación entre haz/has/as y el uso de si no/sino.
- Debes tener en consideración que estas normas, más allá de ser lógicas o seguir un patrón determinado, se aprenden de memoria, por lo que es muy importante que te familiarices con su uso, lo cual se logra principalmente escribiendo y equivocándose.
Mayúsculas: ¿cuándo utilizarlas?
- Nombres propios: Santiago, Región Metropolitana, río Loa.
- Siglas: PRAC, MINEDUC, UNICEF.
- Instituciones: Universidad, Instituto, Iglesia.
- Inicio de oración: Estoy leyendo este recurso.
- Después de signos de puntuación como («.» «?» «!»): ¿Cuál es tu nombre? El mío Pedro. ¡Qué buena novela! Me encantó.
Mayúsculas: ¿cuándo NO utilizarlas?
- Días, meses y estaciones del año: Mi signo es escorpio, pues nací el dieciocho de noviembre.
- Profesiones o cargos: Los médicos sanaron a sus pacientes.
- Después de dos puntos (:): Tengo dos mascotas: una de ellas se llama Carlota y la otra Mofletes.
- Gentilicios: Cuando viajé a México, me encontré con un chileno.
- Después de «¿» o «!» (a menos que se inicie oración o se trate de un nombre propio): Quiero saber la verdad: ¿hicieron sus tareas?
Otros casos de ortografía literal
- Ha/a
Ha (partícula que se acompaña con un participio); a (preposición).
Valeria ha escrito una carta con lápiz pasta.
Valeria le escribió una carta a Fernanda. - Haz/has/as
Haz (mandato); has (conjugación del verbo «haber»); as (carta del naipe).
¡Haz la tarea! / ¿Has hecho la tarea?
Tengo un as bajo la manga. - Si no/sino
Si no (condicional); has (conjugación adversativa).
Si no haces las tareas, reprobarás el curso.
Esta respuesta no es falsa, sino verdadera. - Palabras en mayúscula
Palabras en mayúscula (¡también llevan tilde si corresponde!)
Violeta escribió la palabra «ÁRBOL» en la pizarra.
Ángel leyó atentamente la guía sobre ortografía literal. - Porqué/porque/por qué/por que
Las diferencias entre «porqué», «porque», «por qué» y «por que» pueden ser un poco confusas, pero cada una tiene su uso específico.
a) Porqué:
Uso: Sustantivo que significa «causa» o «motivo»
Ejemplo: «No entiendo el porqué de tu actitud» (equivale a «la razón de tu actitud»).
b) Porque:
Uso: Conjunción causal que introduce una explicación o motivo.
Ejemplo: «No fui a la fiesta porque estaba cansado» (equivale a «ya que estaba cansado»).
c) Por qué:
Uso: Secuencia de la preposición «por» y el pronombre interrogativo o exclamativo «qué». Se usa en preguntas directas e indirectas.
Ejemplo: «¿Por qué no viniste ayer?» o «No sé por qué te enojas tanto».
Identificar error
En la región de los Ríos se encuentran los paisajes más lindos de nuestro país.
→ Error: Región va en mayúscula pues designa un nombre propio.
La corporación de asistencia a la educación me otorgó una beca de alimentación.
→ Error: al ser una institución con nombre propio tales siglas deben ir mayúscula (se exceptúa «de» y «a la» por funcionar como conectores). Por ello, se debe escribir: Corporación de Asistencia a la Educación.
Recordatorio para tus trabajos: siempre que nos refiramos a la universidad debemos usar las mayúsculas. En Universidad Adolfo Ibáñez, no universidad Adolfo ibáñez. Si usas la abreviación es siempre UaI (en mayúsculas) no UAI.
José, el instructor del taller, nos recomendó hacer ejercicios para mejorar nuestra ortografía, sino podemos ver prejudicadas nuestras calificaciones por faltas de ortografía.
→ Error: el uso correcto es «si no» (separado), pues expresa condicionalidad.
Ernesto le a escrito una carta a su amiga lejana.
→ Error: el uso correcto es «ha», pues es un verbo que se acompaña de un participio. Los participios son palabras que funcionan como adjetivos y, en su forma regular, presentan terminación -ado o -ido (como «amado», «comido»); en su forma irregular, ejemplos de participios son las palabras «escrito», «dicho», «hecho», etc.
Julieta se tomó cinco terremotos seguidos en la fonda a la que fuimos ¡nose cómo pudo llegar a su casa! pero almenos avisó a su llegada.
→ Errores:
El uso correcto es NO SÉ (separado y con tilde en la E), pues «nose» no existe formalmente.
Luego, la P en «pero» debe ir en mayúscula, ya que los signos de interrogación y exclamación funcionan como puntos, por lo que siempre después de ellos se debe comenzar con mayúscula.
Ojo: al comenzar un interrogativo no es necesario el uso de mayúscula, a menos que se trate de un nombre propio. Por ejemplo: «Si apruebo el ramo que me falta, ¡qué alivio sentiré! Esperaré mi nota».
Finalmente, almenos no está bien usado. La forma correcta es «al menos» y no «almenos» porque «al menos» es una locución adverbial compuesta por dos palabras separadas: «al» (contracción de «a» y «el») y «menos» (un adverbio).
Uso de diferentes letras
Ortografía Acentual
Ortografía Acentual
Todas las palabras del español se acentúan, aunque no todas llevan tilde. Las reglas que rigen el uso de tilde dependen, por tanto, de la acentuación de la palabra.
¿Cómo determinar el uso de la tilde?:
Paso 1: reconocer el acento en la palabra. Este reconocimiento se realiza de forma auditiva verificando cuál es la sílaba en la que se detecta mayor intensidad o “apoyo de la voz” al pronunciar una palabra. Ten en cuenta que para poder realizar esto es necesario haber escuchado o conocido dicha palabra con anterioridad.
Paso 2: aplicar la norma de acentuación y tilde según el tipo de palabra. Existen cuatro tipos de palabras que se clasifican según el lugar en el que se encuentra la sílaba tónica. Estas normas rigen en todos los casos, excepto en la tildación diacrítica y en los casos de hiato y diptongo.
Triángulo vocálico
El triángulo vocálico es una representación que indica la diferencia que existe en la articulación de la vocales con respecto al movimiento de la lengua y, por lo tanto, el espacio en el tracto vocal que estas presentan al ser articuladas. En la parte superior se encuentran aquellas vocales con menor apertura, también llamadas débiles o cerradas, mientras que abajo se presentan las con mayor espacio o apertura, también llamadas vocales fuertes.
Podemos distinguir:
- Vocales fuertes (a – e – o): Son aquellas que poseen una mayor apertura de la boca en su pronunciación.
- Vocales débiles (i – u): Son aquellas que poseen una menor apertura de la boca en su pronunciación.
Ortografía Puntual
Ortografía Puntual
La ortografía puntual es clave para la redacción de cualquier texto. Su buen uso asegura la cohesión y coherencia de cada una de las ideas manifestadas por escrito. Al contrario, cualquier error de ortografía puntual producirá ambigüedades y dificultará la comprensión de lo expuesto, es decir, una desorganización que provocará equívocos de pausas y entonaciones al momento de la lectura.
1. Uso de coma
• ¿Cuándo usar coma (,)?
1. Unir elementos de una lista: la coma separa los elementos de una enumeración, siempre que estos no sean complejos y no contengan comas en su expresión
Ejemplo:
La piel está compuesta por epidermis , dermis e hipodermis.
2. Delimitar inciso: la coma separa frases explicativas, expresiones accesorias sin relación sintácticas con los elementos del enunciado o precisiones a algo dicho. Para reconocer estas frases puedes eliminarlas de la oración y al hacerlo esta no debería perder coherencia.
Ejemplo de frase explicativa:
Las comunas de Santiago y Providencia , que pertenecen a la Región Metropolitana, han establecido una ordenanza municipal contra los plásticos contaminantes.
3. Excepto / salvo / menos: se recomienda utilizar coma previo al uso de las palabras «excepto», «salvo» y «menos».
Ejemplo:
Los Centros de Salud Familiar (CESFAM) prestan servicio de atención primaria todos los días de la semana , excepto los fines de semana y festivos.
4. Correlación disyuntiva: se debe usar coma previo al uso de la correlación disyuntiva en el que se utilice «o bien».
Ejemplo:
Para utilizar el transporte público se debe pagar con tarjeta bip! , o bien con pase escolar.
5. Conjunciones o locuciones conjuntivas: usar coma
a. ante oraciones coordinadas adversativas introducidas por: pero, mas, aunque, sino (que).
b. ante oraciones consecutivas introducidas por: conque, así que, de manera que, etc.
c. ante oraciones causales lógicas o explicativas.
Ejemplos:
a. El DSM es un manual que guía el diagnóstico de trastornos mentales , aunque se recomienda tener presente las singularidades que presenta cada caso.
b. El DSM es un manual que guía el diagnóstico de trastornos mentales , de manera que indica los criterios sintomáticos que se deben tener cumplir para cada afección.
c. El DSM es un manual utilizado por profesionales de la salud mental , ya que pretende ser una guía en el proceso de diagnóstico.
Se usa la coma antes de un modo conjuntivo, es decir, el nombre que se le da a la palabra o frase que hace las veces de conjunción.
Se usa la coma antes de un modo conjuntivo, es decir, el nombre que se le da a la palabra o frase que hace las veces de conjunción.
Modo conjuntivo:
Antes bien
Luego
Así que
Más (cuando equivale a pero)
Aunque
Pero
Conque
Por eso
De manera que
Por esto
De modo que
Pues
En grado que
Ya que
6. No solo… / sino también… : se debe usar para separar los dos términos que unen una idea a través de: «no solo… sino (también)…»
Ejemplo:
Los profesionales de la salud , no solo prescriben el uso de anticonceptivos para la prevención del embarazo no deseado, sino que también para la tratamientos contra el acné.
7. Uso de determinados enlaces: se escribe como detrás y delante de los enlaces «esto es», «es decir», «a saber», «pues bien», «ahora bien», «en primer lugar», «por un/otro lado», «por una/otra parte», «por último», «además», «con todo», «en tal caso», «sin embargo», «no obstante», «por el contrario», «en cambio» y otros similares, así como detrás de muchos adverbios o locuciones adverbiales que modifican a toda la oración y no solo a uno de sus elementos, como «efectivamente», «generalmente», «naturalmente», etc.
Ejemplo:
Las terapias propuestas por el psicoanálisis se caracterizan por el análisis de diversos procesos psíquicos que muchas veces no son advertidos por el paciente , es decir, por las dinámicas inconscientes. Por el contrario, la terapia conductual no explora los procesos psíquicos que ocurren en la mente. En tal caso, generalmente, la terapia conductual se focaliza en los estímulos entrantes y conductas salientes.
• ¿Cuándo usar punto y coma (;)?
1. Enumeración de expresiones complejas: se usa punto y coma para separar los elementos de una lista que contiene expresiones con mayor complejidad sintáctica que incluyen comas.
Ejemplo:
Las oraciones con verbo subordinado son compuestas por dos verbos: por un lado, el verbo principal que conformará la oración principal ; por otro lado, el verbo subordinado que conformará cada oración subordinada que incluya la principal.
2. Oraciones de corta/larga longitud: se escribe punto y coma delante de conectores de sentido adversativo, concesivo o consecutivo, como: «pero», «mas», «aunque», «sin embargo», «por tanto», «por consiguiente», etc., cuando las oraciones que encabezan tienen cierta longitud que no permite punto seguido.
Ejemplo:
La biografía en una obra dramática pretende seleccionar momentos de la vida de una persona ; sin embargo, no olvida la ficción y el drama que el dramaturgo le ofrece al lector.
3. Separar oraciones: puedes utilizar punto y coma para separar oraciones sintácticamente independientes entre las que existe una estrecha relación semántica. En la mayor parte de estos casos, podrías utilizar el punto seguido. La elección de uno u otro signo depende de la vinculación semántica que consideres que existe entre los enunciados. Si el vínculo se estima débil, se prefiere usar el punto seguido; si se juzga más sólido, es conveniente optar por el punto y coma.
Ejemplo:
La vida de Sigmund Freud posee diversas contradicciones que no ven en línea con sus propuestas teóricas ; sin el famoso neurólogo se analizó a si mismo y nunca se dejó analizar por otro psicoanalista.
• Errores frecuentes
➤ Ausencia de comas en frases explicativas:
Siempre que se introduzca en una oración alguna frase breve para explicar o aclarar ésta debe ir entre comas.
Ejemplo:
… ello es necesario , entre otras cosas , para estimular la economía.
¿Cuál de las siguientes opciones está bien redactada?
1. La planificación de los estudios es necesaria, entre otras cosas, para evitar estrés por exceso de carga académica. ✓
2. La planificación, entre otras cosas es necesaria para evitar estrés por exceso de carga académica. ✗
3. La planificación de los estudios es necesaria entre otras cosas, para evitar estrés por exceso de carga académica. ✗
➤ Uso erróneo de coma antes de “y”:
La conjunción “y” opera como conector copulativo y tiene como función unir elementos análogos. Por ello, no se requiere realizar pausas anunciadas con comas, pues se rompe el principio de fluidez:
Ejemplo:
… le ofrecí ayuda y denegó malhumorado.
¿Cuál de las siguientes opciones está bien redactada?
1. Ofrecí acompañarlo al supermercado, y aceptó con mucho agradecimiento. ✗
2. Ofrecí acompañarlo, al supermercado, y aceptó con mucho agradecimiento. ✗
3. Ofrecí acompañarlo al supermercado y aceptó con mucho agradecimiento. ✓
➤ Ausencia de coma antes de conectores de retroceso:
Los conectores de retroceso cumplen la función de cambiar parcial o totalmente el sentido de pensamiento o idea planteada. Los más comunes son: aunque, a pesar de, pero.
Ejemplo:
Es importante, aunque no fundamental.
¿Cuál de las siguientes opciones está bien redactada?
1. Quise hacerlo, mas no pude. ✓
2. Quise hacerlo, mas, no pude. ✗
3. Quise hacerlo mas, no pude. ✗
OJO: Ciertos conectores de retroceso exigen coma antes y después: sin embargo, al contrario, en realidad, no obstante, de hecho, al contrario, etc.
➤ Presencia de coma después de conector de avance:
Los conectores de avance cumplen la función de ayudar a reforzar la idea o pensamiento planteado. Siempre que se incluya un conector de este tipo se debe establecer una pausa y esta se concreta con la inclusión de la coma ANTES del conector.
Ejemplo:
No es posible, ya que la norma…
¿Cuál de las siguientes opciones está bien redactada?
1. Es preferible comprarlo, puesto a que, nos sirve para… ✗
2. Es preferible comprarlo, puesto a que nos sirve para… ✓
3. Es preferible comprarlo puesto a que, nos sirve para.. ✗
➤ Uso erróneo de coma entre sujeto y predicado
El sujeto corresponde a la palabra o a un grupo de palabras que realizan alguna acción. El predicado refiere a la acción realizada. Al escribir nunca debe utilizarse coma entre sujeto y predicado, pues esta rompe el principio de fluidez y se interrumpe el encadenamiento natural del discurso.
Ejemplo:
La persona de la mesa de atrás me ha saludado.
¿Cuál de las siguientes opciones está bien redactada?
1. Mi amigo Segismundo, me ha invitado al cine esta tarde. ✗
2. Mi amigo, Segismundo, me ha invitado al cine esta tarde. ✗
3. Mi amigo Segismundo me ha invitado al cine esta tarde. ✓
2. El Punto
Existen varios tipos de puntos: punto y seguido, punto y aparte, punto final en un escrito, punto en las abreviaturas y en los números.
- Se usa el punto y seguido al finalizar cada oración de un mismo párrafo.
- Se llama punto aparte al que termina un párrafo y el texto continúa en otro párrafo.
- Se usa punto final cuando termina (acaba) un escrito o una división importante de un texto (parte, capítulo, sección, etc.)
- Se usa el punto después de una abreviatura. (a.m. – A.M. – p.m. – P.M. – Sr. – Ing. – Lic.)
- Se usa el punto después de los números que forman parte de una enumeración. § Es opcional colocar un punto al finalizar cada línea de una enumeración en la que cada dato ocupa una línea completa.
➤ Punto y coma
Se usa cuando deseamos señalar una pausa que por lo general es más prolongada que la pausa que nos indica una coma, pero más corta que la del punto. O sea, señala una pausa y un descenso en la entonación. Se usa el punto y coma en los siguientes casos:
- Para dividir las oraciones de una cláusula larga que ya contiene una o más comas.
Ejemplo: No es honrado, por lo tanto, el gobernante, director, capataz o jefe de una oficina o institución que para satisfacción personal sacrifica los derechos de uno solo de sus empleados; como tampoco es honrado el empleado que no sirve con integridad a su jefe. - Para dividir dos oraciones largas que están unidas por una conjunción. También se usa para unir dos oraciones aunque no haya conjunción, si la extensión de la misma así lo justifica.
Ejemplo: El anuncio es el arma más eficaz con que cuenta un comerciante; y un buen programa de anuncios aumentará las ventas y las ganancias de una corporación. - Para separar las oraciones yuxtapuestas (oraciones unidas en conjunción).
- Para separar los nombres traspuestos en una oración.
Ejemplo:
Maymí, Enrique; Velarde, Irene María; Acosta, Ester; y Quintero, Jorge ganaron una beca. - Para separar en una serie los elementos que contienen comas. En esta forma se evita confusión.
➤ Punto seguido y punto aparte
¿En qué se diferencian?
Corresponde a una pausa. Une elementos oracionales (enunciados) integrados y situados en un mismo párrafo referidos a un tema particular. Se usa cuando se agrega alguna idea que se halle ligada fuertemente al tema tratado. Afecta la entonación.
Punto seguido
⁃ Función: Establecer una pausa
⁃ Procede cuando: Se agrega alguna idea que se halle ligada fuertemente al tema tratado.
Punto aparte
⁃ Función: Separar párrafos
⁃ Procede cuando: Haya que referirse a un cambio de idea o a la inclusión de un contenido distinto dentro del mismo tema global referido.
3. Uso de paréntesis
El empleo del signo de paréntesis posee muchos usos, pero los más utilizados sirven para incorporar, al interior de un texto, cierta información adicional, explicativa o secundaria.
Su validez radica en el hecho de ser información independiente y que no necesariamente posee una coherencia gramatical con el enunciado principal en el que ha sido intercalado.
En la escritura académica típicamente se utiliza el llamado “guion de aclaración” para aislar fragmentos que introducen información complementaria, accesoria o aclaratoria.
Ejemplo: El Estado abandona su razón natural de existencia -ser garante del bien común de los ciudadanos- y pasa a ser un ente….
4. Uso de comillas
Las comillas son un signo ortográfico que posee variados usos. Los más utilizados son:
- Para insertar citas textuales
- Para citar títulos
- Para otorgar a un vocablo un sentido relativo o de campo semántico diverso. (*)
Acotación: En este último caso, se desaconseja en escritura académica el uso y abuso indiscriminado de comillas para resaltar palabras o dar la impresión de valor relativo, peyorativo, irónico o sarcástico.
En el contexto de la escritura académica lo usaremos exclusivamente en casos de citas.
Ejercicio práctico
Leer el siguiente fragmento:
“En consecuencia notamos que la identidad y carácter de Ismenia en nada se parece al de su hermana Antígona. Sumado a que se evidencia su sumisión a la autoridad masculina abduciendo un argumento cargado de machismo, y que sabemos por contexto de la época, no era inusual”.
¿Qué elementos dificultan su lectura?
Correcto uso:
“En consecuencia, notamos que la identidad y carácter de Ismenia en nada se parece al de su hermana Antígona, sumado a que se evidencia su sumisión a la autoridad masculina abduciendo un argumento cargado de machismo, que sabemos, dado el contexto de la época, no era inusual”.
Redacción
Consejos de redacción
1. Mecanismos de correferencia
¿Qué es la correferencia?
Los mecanismos de correferencia son los distintos elementos lingüísticos que permiten sustituir o suprimir palabras que comparten una misma identidad referencial. En un texto se produce correferencia cuando dos o más unidades de la cadena sintagmática hacen referencia a una misma cosa, persona, situación, etc.
¿Para qué sirven los mecanismos de correferencia?
Su utilización tiene por objetivo evitar la redundancia y, por ende, mantener la cohesión a lo largo del texto, de esta forma, se busca eliminar la aparición repetida de palabras que afecta la interacción comunicativa y el proceso de la información por parte de los receptores que les dificulta apreciar las conexiones entre las partes y las unidades del texto. Halliday y Hasan (1976) utilizan el término de reiteración y establecen cinco posibilidades:
2. Concordancia y discordancia gramatical
• ¿Qué es la concordancia gramatical?
Es la igualdad de número y persona entre el sujeto y el verbo del predicado, y de número y género del sustantivo con el adjetivo y los determinantes.
➤ Concordancia entre el sujeto y el verbo del predicado:
Se siguen dos reglas generales:
1) Cuando el verbo se refiere a un solo sujeto, concuerda con él en número y persona:
Ejemplos:
⁃ Este perro es muy tranquilo.
⁃ Por aquí pasa el río.
⁃ Esos gatos están muy mimados.
⁃ Por aquí pasaban las ovejas trashumantes.
2) Cuando el verbo se refiere a varios sujetos, debe ir en plural; y si recurren varias personas diferentes, la segunda se prefiere a la tercera, y la primera, a las otras dos:
Ejemplos:
⁃ Este perro y este gato son de la abuela.
⁃ Ana, tú y yo cuidaremos a los abuelos durante el fin de semana.
➤ Concordancia entre el adjetivo y el sustantivo:
Se siguen dos reglas generales:
1) Cuando el adjetivo se refiere a un solo sustantivo, concuerda con él en género y número:
Ejemplo:
Lleva una camisa blanca con el cuello sucio.
2) Si el adjetivo se refiere a varios sustantivos, va en plural, y si son de distinto género, va en masculino:
Ejemplo:
Lleva una camisa y corbata amarillas; este niño tiene un talento y una inteligencia inadecuados para su edad.
• ¿Qué es la discordancia gramatical?
La discordancia gramatical son errores que se cometen al no respetar la concordancia de número, género y tiempo. Esta incongruencia perjudica la precisión del mensaje al confundir al receptor que no logra identificar con claridad el tiempo en que se intenta manifestar el mensaje y tampoco quien es la persona que lo desea comunicar.
Discordancia de número:
Los números son dos:
1) Singular, que habla de uno.
Ejemplo: Yo bailo.
1) Singular, que habla de uno.
Ejemplo:
Nosotros bailamos.
Discordancia de género:
Cuando un adjetivo acompaña a un sustantivo, ambas palabras deben concordar en género (femenino, masculino) y número (plural, singular). Es decir, si el sustantivo es masculino y singular, el adjetivo también debe serlo.
Ejemplo:
El árbitro marcó la (el) tiro libre en el partido de fútbol.
Discordancia de tiempo:
Cuando el sentido y la conjugación verbal que se está utilizando en una frase no es el que corresponden uno con otro, es decir, no hay relación con la idea que se busca expresar.
Ejemplo:
Mañana estoy✕ (estaré✓) despertando a las siete.
3. Queísmo y Dequeismo
El queísmo constituye la supresión indebida de la preposición de delante de la conjunción QUE, cuando la proposición es exigida por alguna palabra del enunciado.
El queísmo constituye la supresión indebida de la preposición de delante de la conjunción QUE, cuando la proposición es exigida por alguna palabra del enunciado.
• ¿Cómo evitar esta confusión?
El modo de averiguar si la presencia o ausencia de la preposición de es correcta o no antes del relativo que, es comprobar si la frase siguiente al verbo se puede cambiar por la palabra ALGO o ESO, la cual reemplaza al QUE, no lleva DE.
Ejemplo:
Carlos me contó que su papá se ganó un viaje a Disney.
Carlos me contó ALGO. Si puedo reemplazar todo lo que sigue al verbo solamente con la palabra ALGO, no necesita DE. Por el contrario, cuando todo lo que viene detrás del verbo puede ser reemplazado con DE ALGO entonces lleva DE, por ejemplo, “Me di cuenta DE ALGO.” Es imposible decir: “Me di cuenta ALGO.” Por lo tanto, necesita el “de”.
Ejemplo:
Pienso ESO, nunca se diría: Pienso DE ESO.
4. Leísmo
El leísmo es uno de los vicios más comunes en el habla y la escritura, además, su uso incorrecto se aplica en el o los pronombres átonos de tercera persona le y les, en función de complemento directo (palabra, frase u oración que recibe la acción expresada por el verbo), en lugar de lo (para el masculino singular o neutro), los (para el masculino plural) y la(s) (para el femenino).
Importante:
El complemento directo se reconoce por su disposición pospuesta al verbo, la presencia de la preposición “a” ante complemento de persona y por ser sustituido por los pronombres lo(s) o la(s).
Ejemplos:
⁃ Juan quiere a Susana.
⁃ Juan la quiere.
⁃ Pedro ha traído el diario.
⁃ Pedro lo ha traído.
⁃ Saludé a tus tíos.
⁃ Los saludé.
Sin embargo, cuando el pronombre desempeña la función de complemento indirecto (palabra, frase que recibe el daño o beneficio de la acción del verbo) se debe utilizar le y les, plural o singular con independencia del género a la que se refiere el pronombre.
Ejemplos:
⁃ El entrenador les dio un reto a sus jugadores.
⁃ Les escribió una carta a sus abuelos.
⁃ El profesor les pidió a los alumnos que estudiaran más
⁃ ¿Les has regalado algo a los abuelos por sus bodas de oro?
5. Uso incorrecto del gerundio
El gerundio es la forma no personal o impersonal de un verbo e indica que la acción está pasando, realizando o llevando a cabo, es decir, al ser una forma invariable de la terminación de un verbo siempre va a finalizar en la desinencia –ndo (Por ejemplo, llorando, estando, comiendo, escribiendo), que representa una acción secundaria y simultánea al verbo conjugado de la oración.
➤ ¿Cómo se utiliza de manera correcta el gerundio?
El uso correcto del gerundio es cuando denota una actitud de decisión, acción o movimiento, realizado de manera simultánea en el tiempo preceptuado por el verbo principal y, además, cuando expresa una condición, característica o causa.
Las normativas de empleo son las siguientes:
1. En la mayoría de los casos, el sujeto de gerundio debe coincidir con el sujeto de la oración principal.
Ejemplo:
El abogado defendió su veredicto apoyándose en los datos policiales (el abogado, es el mismo sujeto, quien defiende y se apoya).
2. La acción del gerundio debe ser anterior o simultánea a la del verbo principal, siendo el error más común su uso para indicar posterioridad a la acción principal (denominado gerundio de posterioridad).
Ejemplo:
⁃Error: El otro día tomamos un tour privado andando en bicicleta por lindos senderos.
⁃ Corrección: El otro día tomamos un tour privado y anduvimos en bicicleta por lindos senderos.
3. La acción que expresa el gerundio debe interpretarse como una circunstancia (de tiempo, modo o condición) de la acción del verbo principal. Es decir, la función del gerundio es siempre de complemento circunstancial. El uso del gerundio será correcto si expresa en qué momento, de qué modo, por qué motivo o con qué condición se da la acción principal.
Ejemplo:
Harás bien poniendo un cartel en la puerta de entrada.
4. El gerundio es un modificador del verbo y, por tanto, no puede calificar a un sustantivo.
Ejemplo:
⁃ Incorrecto: El Parlamento ha aprobado una ley regulando las importaciones en América Latina.
⁃ Correcto: El Parlamento ha aprobado una ley que regula las importaciones en América Latina.
➤ ¿Cuál es el uso incorrecto del gerundio?
El gerundio siempre expresa anterioridad o simultaneidad, pero nunca posterioridad.
Coherencia y Cohesión
Coherencia y Cohesión
Según el Diccionario de la Real Academia Española, “coherencia” tiene cuatro acepciones, pero para este manual, revisaremos dos: “Conexión, relación o unión de unas cosas con otras”, y “actitud lógica y consecuente con una posición anterior. Lo hago por coherencia con mis principios”.
La coherencia textual se entiende como la capacidad intelectual de aprehender el sentido de un texto. El documento que redactarás debe ser comprensible para tu lector, tener una lógica en el razonamiento y en la exposición de las ideas, tanto en lo particular (en las distintas oraciones que componen un párrafo), como en lo general (en y entre los diferentes párrafos). Para esto, debemos procurar la coordinación de ideas con el propósito de apuntar directamente al sentido correcto de cada tema a desarrollar. Un ejemplo claro de falta de coherencia se produce cuando nos enfrentamos a errores de concordancia en los que no se conjugan género y número. Por ejemplo, en lugar de decir: los niños, escribimos “los niño”, faltando la “s” final; o en vez de “las computadoras”, “las computadores”.
¿Qué significa que un texto esté cohesionado?
Podemos hablar de cohesión cuando las distintas partes de un texto se unen lógicamente, es decir, tienen un hilo conductor. Para ello, utiliza los conectores que te permitirán ligar las frases, oraciones y párrafos siguiendo una lógica y, de esta manera, dar continuidad a tu escrito. Según el Diccionario de la Real Academia Española, “cohesión” tiene también cuatro acepciones, pero pondremos especial atención en las dos primeras: “acción y efecto de reunirse o adherirse las cosas entre sí o la materia de que están formadas” y “enlace (unión de algo con otra cosa)”.
La diferencia entre coherencia y cohesión se determina del siguiente modo: mientras la primera se encarga del significado y sentido del texto (proceso semántico); la segunda se enfoca en el correcto orden y estilo (proceso sintáctico).
Vocabulario: Repetición y uso de palabras académicas
La repetición de palabras en el proceso de escritura transforma el texto en algo tedioso para el lector que ralentiza su lectura, dificulta la comprensión y empobrece la expresión escrita, por tal motivo, hay que evitar que la reiteración de términos sea excesiva. Por ende, existen algunos recursos:
- Sinónimos o frases equivalentes: Fijarse bien en la similitud de las palabras, ya que dos palabras afines no siempre encierran el mismo significado.
- Utilizar pronombres.
- Elipsis o eliminar la palabra.
¿Por qué el uso de palabras académicas?
El uso de palabras académicas entrega al estudiante un lenguaje preciso, claridad expositiva y contenido especializado en directa relación con la temática expuesta en la redacción de textos académicos. Por tal motivo, aplicar terminologías o nomenclaturas específicas ayudan a comprender y expresar eficazmente los saberes de manera apropiada y pertinente para, de esta forma, lograr transmitir de forma correcta los significados de los conceptos, la interacción y el conocimiento de temáticas que poseen una especificidad propia.
Conectores
El uso de conectores o frases introductorias o de enlace es uno de los recursos útiles para relacionar ideas dentro de un texto junto con establecer relaciones semánticas, además, de permitir una adecuada cohesión entre las oraciones o los párrafos. Sin embargo, es importante incluir los conectores necesarios y no exagerar su uso. Su función quedará sujeta al contexto del enunciado que conecten y habrá ciertos conectores más específicos que otros.
Importancia de los conectores
Ejemplo
Ayer fui a almorzar y estudiar a casa de mi amiga Julia. Le dije que llegaría a las 13:30 hrs. pero al final llegue a las 14:00 hrs, el taco…, de todas formas me recibió bien, ayudaría a hacer tacos para comer.
Servido el almuerzo, pasamos a la mesa de centro a estudiar. Debíamos revisar varios temas: economía política, diseño de estrategias y normativa. Partimos por economía y para repasar nos hicimos preguntas de opinión, me preguntó cómo construiría un argumento convincente para crear una política pública. Respondí que se debe considerar las falencias de mercado y las posibles acciones económicamente rentables que se pueden tomar para remediar la situación. Hay que buscar financiamiento en el sector público o privado y ejecutar el proyecto en un plazo determinando. Las fases de aplicación serían tres para que tenga una proyección más ejecutiva.
Julia me comentó que le parecía una buena idea, pero que no entendió la linealidad de mi argumentación.
¿Qué errores comete Estefanía en la redacción de su relato?
Estefanía no usa conectores, por lo que no establece un nexo causal en su relato ni tampoco en su explicación, lo cual perjudica la correcta comprensión de Julia, e incluso del lector.
¿Qué conectores faltan?
Ayer fui a almorzar y estudiar a casa de mi amiga Julia. Le dije que llegaría a las 13:30 hrs. pero al final llegue a las 14:00 hrs, debido al taco. De todas formas me recibió bien, pues le ayudaría a hacer tacos para comer.
Luego de servido el almuerzo, pasamos a la mesa de centro a estudiar. Debíamos revisar varios temas: economía política, diseño de estrategias y normativa. Partimos por economía y para repasar nos hicimos preguntas de opinión: me preguntó cómo construiría un argumento convincente para crear una política pública. Respondí que, en primer lugar, se debe considerar las falencias de mercado y las posibles acciones económicamente rentables que se pueden tomar para remediar la situación. En segundo lugar/luego, hay que buscar financiamiento en el sector público o privado y en tercer lugar/finalmente, ejecutar el proyecto en un plazo determinando. En suma/En definitiva, las fases de aplicación serían tres para que tenga una proyección más ejecutiva.
Sugerencias de aplicaciones útiles para la escritura académica
Para mejorar la práctica de la escritura, resulta importante recordar que:
- Leer es fundamental.
- Conocer distintas aplicaciones que existen para ayudarnos a que el proceso de redacción y corrección sea más amable.
Es importante recordar que toda escritura construye mundos y, por consiguiente, construye sentido. ¿Cómo entonces elaborar el proceso de escritura que sea claro para el lector? No olvidemos que “si bien todos los textos son equivalentes en términos de verdad como correspondencia (ninguno representa la realidad «tal cual es»)”, dice Javier Ernesto Bassi. Por lo mismo, es fundamental no olvidarnos que cada texto cumple una función comunicativa y es nuestra tarea como autores encontrar las palabras más acertadas para entregar ese mensaje.
Por lo tanto, prestar atención a la forma del texto que estoy escribiendo resulta crucial. Cuidar la forma en que escribimos es cuidar el sentido de lo que queremos decir y de lo que buscamos comunicar. Entonces, para conseguir lo anterior, aquí diez sugerencias simples que te pueden ayudar:
- Elaborar oraciones simples donde encontremos un solo predicado.
- Párrafos que contengan no más de tres o cuatro oraciones y que entre todas compongan la idea central que quiero comunicar.
- Elaborar páginas de no más de cuatro o cinco párrafos cada una.
- ¡Cuidado con las palabras rebuscadas! Si bien se recomienda usar lenguaje técnico, es decir acode con el tema que estoy tratando en mi texto, evitar palabras innecesariamente rebuscadas.
- Escribe un guion de las ideas que quieres desarrollar. A veces comenzamos un texto con la intención de querer decir muchas cosas y al organizarlas en una suerte de guion, podremos identificar cuáles son más importantes, cuáles van primero y cuáles no necesito sumar al texto final.
- Una vez elaborado tu guion, determina qué ideas entran al tema que engloba todo tu ensayo, y cuáles obedecen más a subtemas o grupos de temas que caben dentro del tema general.
- Asociar, antes de escribir, una bibliografía preliminar, aunque no sea la definitiva. Ayúdate preguntándole a tu profesor o compañeros de clase para ampliar esa lista de textos.
- Se sugiere no comenzar a escribir hasta que no tengas claridad de la ruta que vas a seguir (tu guion), ideas principales, ideas menores o subtemas, bibliografía.
- Para evitar “irnos por las ramas”, cuando escribas, no pierdas de vista tu guion. A veces olvidamos de qué estamos hablando cuando escribimos y volver a leer las ideas principales nos ayuda a no perder la dirección central de nuestro trabajo y lo que queremos comunicar.
- Pregúntate qué objetivo cumple la nueva idea que estás escribiendo o desarrollando. Si no añade nada nuevo o crees que no es imprescindible, sácala. Es importante EDITAR tus párrafos antes que el texto completo. (Ojo con las oraciones demasiado largas. Distraen al lector y a ti cuando las escribes de la idea principal).