Un éxito inesperado

Cristóbal Bellolio

Beatriz Sánchez es la principal ganadora de la jornada. Es cierto: solo llega tercera. Pero le pisa los talones al candidato oficialista Alejandro Guillier. Le respira en la nuca. En regiones emblemáticas, incluso, le gana. No solo lo supera en la región Metropolitana y Valparaíso, sino además lo vence en Antofagasta, donde Guillier es senador. La Bea, como cariñosamente se le conoce, se convierte en elemento clave para el desenlace de la segunda vuelta.

Su desempeño como candidata estuvo muy por sobre lo esperado. Se sabía que obtendría dos dígitos, pero pocos apostaban a superar el 15% -lo que ya habría sido digno para la primera aventura presidencial de su coalición. El debut del Frente Amplio fue un éxito y eso se debe en parte a la figura de Beatriz. Tuvo la capacidad de bajar a tierra el discurso de la izquierda, combinando la sensación de malestar respecto del modelo económico con su natural calidez y simpatía.

Además fue un excelente paraguas para la lista parlamentaria del Frente Amplio, que gozará de una respetable bancada en el próximo Congreso. A diferencia del fenómeno que representó Marco Enríquez-Ominami en 2009 -que también llegó a 20 puntos- la candidatura de Sánchez tiene espalda institucional.

Beatriz Sánchez tiene un rol fundamental en las negociaciones que vienen. No todos piensan igual en el Frente Amplio respecto de la posibilidad de apoyar a Guillier. De ellos depende -en parte- que Guillier llegue a La Moneda. Esperaban gobernar más adelante, cuando sus jóvenes liderazgos maduraran un poco más. La baja votación de Guillier y la sorpresiva votación de Sánchez cambian el panorama: una alianza entre el Frente Amplio y la Nueva Mayoría aleja a Piñera de la presidencia. El frenteamplismo no esperaba tener la llave de la elección. La Bea la acaba de conseguir.

Cristóbal Bellolio
Escuela de Gobierno
Publicado el Lunes, 20 Noviembre 2017 en Las Últimas Noticias