Obesidad infantil: Un problema de peso. ¿Qué podemos decir desde lo psicológico?

Claudia Cruzat

Escuela de Psicología

Mucho se habla de que la obesidad es hoy en día un problema de salud pública. Y Chile se ubica dentro de los 10 primeros países en obesidad infantil. Pero, ¿qué estamos haciendo para prevenir o intervenir? 

En preadolescentes, entre 12-13 años, nos parece importante comentar que lo primero es que el tipo de intervenciones que pretenden abordar el tema son fundamentalmente médicas y educacionales, variables que son importantes pero que no han logrado ser eficientes para disminuir los niveles abismantes de obesidad. Es decir, no basta con dar indicaciones de hacer dietas, o mencionar las variables nutricionales que se relaciona a con la obesidad.

Probablemente porque la obesidad, al ser un problema integral, requiere de diferentes miradas, una de ellas es incorporar las variables psicológicas. 

Si bien la obesidad no es entendida como una enfermedad mental, sí es considerada una pandemia mundial que tiene efectos en el desarrollo de síntomas  psicológicos, como por ejemplo, los niños que presentan obesidad son objeto de burlas y malos tratos a propósito de su condición. 

En el Centro de Estudios de la Conducta Alimentaria (CECA) de la Escuela de Psicología de la Universidad Adolfo Ibáñez, hemos desarrollado una línea de investigación en torno a la relación que existe entre la obesidad y el desarrollo de la identidad. Es importante pensar que si los niveles de obesidad son altos durante los primeros años de la adolescencia, esto puede causar problemas para el desarrollo de la identidad. Los escolares de 8° básico están en pleno desarrollo de su identidad, esta se configura durante los primeros años, principalmente desde la imagen corporal o el desarrollo del esquema corporal, es decir, los niños chequean su cuerpo, lo observan y, desde ahí, pueden reconocerse como personas diferentes pero que pertenecen a un grupo. Cuando son obesos no logran identificarse con sus pares, sufren de malos tratos y es afectada su autoestima, y probablemente el desarrollo de su identidad, lo que tendrá efectos para el resto de su vida.

En definitiva,  lo que queremos plantear es que la obesidad no solo se relaciona con problemas de hábitos alimentarios, con dificultades para tener una despensa variada, sino también se vincula con diferentes variables ligadas al desarrollo de aspectos psicológicos que aún están en estudio.

*Columna escrita junto a la profesora Fernanda Díaz, Escuela de Psicología UAI.

 

Claudia Cruzat
Escuela de Psicología
Publicado el Jueves, 19 Noviembre 2015