Emprendimiento del adulto mayor

Felipe Vicente Oelckers
Escuela de Negocios
El Mercurio de Valparaíso

 
Existen un sinnúmero de antecedentes que indican que la población mundial se está envejeciendo. Entre los años 2000 y 2050 la proporción de la población mundial con más de 60 años de edad se duplicará, pasará de aproximadamente el 11% al 22%.  Además, se espera que el número de personas de 60 años o más aumente de 605 millones a 2000 millones en ese mismo periodo. Por otro lado, tanto en países desarrollados como algunos en desarrollo las tasas de natalidad han empezado a reducirse y las expectativas de vida han empezado a aumentar. Esta situación ha empezado a tensionar los recursos fiscales de las naciones. De hecho, los estados han tenido que realizar una serie de reformas aumentando la edad y traspasando la responsabilidad y financiamiento de la jubilación a las propias personas. Por otro lado, los adultos mayores poseen una serie de barreras que tienen que enfrentar para mantenerse activos. Actualmente la edad y el estado de salud son elementos que están afectando negativamente en sus actividades. Además estas personas tienen muchas más probabilidades de experimentar discriminación de edad provocando mayores niveles de desempleo, dado que los deponen de sus trabajos antes de cumplir su edad de jubilación. A su vez, varios estudios han concluido que los empleadores poseen una actitud negativa para contratar adultos mayores en comparación a su contraparte más joven. Así mismo, la proporción de adultos mayores que están comenzando un negocio es la mitad en comparación a los jóvenes, a pesar de tener más experiencia, conocimiento y capital social.

Aunque en Chile el estado promueve la actividad emprendedora, el emprendimiento del adulto mayor no ha sido considerado como una política pública clave. Potenciar el emprendimiento en la tercera edad permitiría contener por sobre la línea de pobreza a aquellas personas que tienen bajas pensiones o que no cuentan con una jubilación. Además para aquellas personas que tienen pensiones, permitiría complementar sus ingresos. Hay que considerar que actualmente las personas de la tercera edad en Chile se jubilan con un tercio de lo que recibieron en su vida laboral activa provocando altos niveles de insatisfacción y falta de recursos.

Diseñar políticas de emprendimiento para este grupo etario será un enorme reto que enfrentaran los países en los próximos años. La falta de datos empíricos en esta área hace que las investigaciones del emprendimiento de la tercera edad sean una motivación y un desafío para ser estudiado.
Felipe Vicente Oelckers
Escuela de Negocios
Publicado el Martes, 21 Julio 2015