Certificaciones de sustentabilidad, herramientas para la evaluación del desarrollo de edificación sustentable en Chile

Aymeric  Girard

Facultad de Ingeniería y Ciencias / escrita junto a Matías Cataldo, Licenciado en Ciencias de la Ingeniería
El Dínamo

Dado el creciente aumento de conciencia sobre el desarrollo sustentable en la industria de la construcción, cada vez es más importante la aplicación de una herramienta de calificación de sustentabilidad para evaluar la construcción de edificios. Muestra de esto son los cerca de 50 sistemas de evaluación de sustentabilidad que se utilizan en más de 150 países actualmente.

Los sistemas de evaluación de sustentabilidad en la construcción más representativos y que están en uso hoy en día son: el Leadership in Energy and Environmental Design (LEED) del US Green Building Council (USGBC) de EE.UU., el Building Research Establishment Environmental Assessment Method (BREEAM) del Building Research Establishment (BRE) del Reino Unido y el Green Star del Green Building Council, Australia.

Estas herramientas, comúnmente voluntarias, son independientes entre sí pero utilizan en general una metodología de evaluación similar. Emplean listas de chequeo en las que se califican los siguientes criterios de sustentabilidad: calidad del ambiente interior, gestión de la construcción, sitio y ecología, eficiencia energética, eficiencia en el uso de agua, manejo de residuos, materiales, calidad del servicio, contaminación y riesgos, innovación, aspectos sociales y económicos.

Cada criterio se mide cualitativa y/o cuantitativamente y puede variar en cuanto a contenido e importancia según cada herramienta de evaluación y el país donde se aplique. Los criterios se componen de sub-criterios que evalúan el desempeño de varios indicadores relacionados al criterio principal. Los sistemas asignan un peso específico a cada criterio y por lo tanto, los resultados obtenidos por una edificación en un determinado criterio se ponderan de acuerdo a su peso específico. Luego, se suman los resultados ponderados de todos los criterios y se obtiene una calificación de sustentabilidad global para el edificio, también llamado índice de sustentabilidad.

Se destaca que estas herramientas utilizan distintas escalas para calificar un mismo grado de sustentabilidad, por ejemplo, la calificación BREEAM “Excelente”, equivale a LEED “Platinum” y Green Star ” Seis Estrellas”, por ende, se puede decir que no existe una calificación estándar en el mundo y la comparación de dos resultados de distintos sistemas generalmente es bastante subjetiva, tanto por este factor, como por las diferencias que existen en el uso de criterios y los pesos específicos asignados a cada uno de estos.

De todos estos sistemas para la evaluación de sustentabilidad de la construcción, LEED es el más reconocido. Actualmente, posee más de 18.000 proyectos certificados y otros 36.069 proyectos en proceso de evaluación, con presencia en más de 147 países.

Por otra parte, BREEAM es la herramienta de calificación ambiental de edificios más ampliamente utilizada en la industria, principalmente en el Reino Unido, y en la actualidad se está expandiendo al resto de Europa. A la fecha, ha certificado más de 250.000 edificios y posee más de un millón de proyectos registrados para su evaluación. Aunque se trata de una norma de aplicación voluntaria, la evaluación del desempeño energético del Reglamento de Construcción del Reino Unido la adopta como un punto de referencia para valorar el grado de mejora del rendimiento. Es así, como en enero de 2008 se estableció que el 100 % de las nuevas edificaciones en el Reino Unido debían contar con calificación “Excelente” del sistema BREEAM.

En materia de energía renovable, BREEAM presenta ventajas para diseñar y especifica la capacidad de energía renovable equivalente al 20% del pronóstico anual de demanda total de energía de un edificio y reduce la cantidad de energía necesaria a partir de fuentes renovables in situ, disminuyendo al mínimo la carga de energía del edificio. Además, establece que las tecnologías renovables y equivalentes deberán estar acreditadas por el Programa de Desarrollo de Bajo Carbono (Low Carbon Building Programme). Por otra parte, el método BREEAM conlleva utilizar al menos dos tipos de generación con energías renovables y de bajas emisiones de carbono en cada sitio, maximizando las oportunidades de aprendizaje relacionadas con las tecnologías renovables instaladas por las oportunidades de medición y observación.

Sin embargo, a pesar de las ventajas que pueden presentar uno u otro sistema, los países en vías de desarrollo – cada uno con sus propias características geográficas, climáticas, políticas, económicas y sociales -, se ven enfrentados a una gran disyuntiva que no se traduce simplemente en la elección de un sistema de evaluación dado, sino en la elección entre dos caminos distintos hacia la construcción sustentable. El primero, implementar un sistema de certificación de sustentabilidad como BREAAM o LEED utilizando sus criterios y estándares de evaluación ya establecidos, teniendo la ventaja de tener Benchmarks de comparación internacionales. El segundo, desarrollar un sistema de certificación de sustentabilidad nacional, diseñado para integrar plenamente las características, necesidades y recursos propios del país. Tales como el nivel de desarrollo económico, las políticas públicas, los desastres naturales potenciales en el lugar, los recursos humanos y las normativas e iniciativas locales relacionadas con los criterios de sustentabilidad.

Por nombrar ejemplos, en Hong Kong se ha implementado el Hong Kong Building Environmental Assessment Method (HK BEAM) que ha evaluado más de 250 edificios y ha abarcado una superficie de más de 10 millones de metros cuadrados. Este actúa como una herramienta de evaluación voluntaria y está basada en BREEAM, pero tiene la particularidad de examinar las cuestiones ambientales en dos versiones. Una está destinada para los nuevos edificios y la otra para los ya existentes. Este método es un complemento de las normas locales vigentes de esa región, tales como los Estándares de Planificación y Directrices de Hong Kong (KHPSG por sus siglas en inglés) y la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA).

Otro ejemplo, más cercano al segundo camino se puede ver en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), específicamente en Abu Dabi, donde han desarrollado un estándar de construcción verde local, llamado “The Abu Dhabi Estidama Pearls Assessment Method for New Residential and Commercial Buildings”. Esta norma que aplica para los nuevos edificios residenciales y comerciales se le nombra a menudo simplemente como “Estidama”, que significa sustentabilidad en árabe.

En este contexto de movimiento global hacia el fomento de construcción de edificaciones sustentables, promovido principalmente por el Consejo Mundial de Construcción Verde (WGBC), Chile tiene muchas oportunidades para poner en práctica este tipo de herramientas y promover su utilización y desarrollo. La definición de los métodos adecuados para la evaluación de sustentabilidad de construcción en Chile se presenta como un desafío importante, tanto por la diversidad geográfica y variedad meteorológica como también por el carácter de país en vías de desarrollo y, por ello, la resolución de este caso es algo único en el mundo, lo que podría además inspirar a muchos otros países.

Por ahora, Chile no ha desarrollado una herramienta de sustentabilidad propia y la industria se ha centrado en el uso –cada vez más frecuente- de la Certificación LEED, gracias a la creación del Green Building Council Chile en 2011 que a la fecha ya ha certificado 27 edificaciones, todas del ámbito comercial y del retail. Por otro lado, en 2012 se firmó un convenio interministerial de colaboración entre los ministerios de Obras Públicas, Vivienda y Urbanismo, Energía y Medio Ambiente a través del cual se creó la Secretaria Ejecutiva de Construcción Sustentable, estableciendo una Estrategia Nacional de Construcción Sustentable. A raíz de esto, actualmente el Ministerio de Vivienda y Urbanismo está trabajando en adaptar la rigurosidad de los estándares del “Code for Homes 2010” del sistema BREAAM al plano chileno, para su uso en la evaluación sustentable de viviendas con carácter voluntario.

Podemos reconocer así que en Chile se están dando pasos importantes, pero aún queda mucho por hacer. Es necesario, por ejemplo, promover el desarrollo para la creación de una herramienta de evaluación de sustentabilidad que integre plenamente normas locales como la Reglamentación Térmica y el Sistema de Evaluación de Eficiencia Energética para viviendas, así como las numerosas guías y estudios de temas relacionados con la sustentabilidad, que han sido ejecutados por la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la Cámara Chilena de la Construcción(CChC), la Agencia Chilena de Eficiencia Energetica (AChEE), el Instituto de la Construcción(IC) y universidades locales.

Indudablemente las alternativas presentadas no son las únicas vías para el desarrollo o para la aplicación de estas herramientas, pero la elección del camino que el país debe seguir en esta materia tiene que enriquecerse en base a estas experiencias anteriores para poder resolver asertivamente temas como: el grado de adaptabilidad de las herramientas existentes; la complejidad que implica desarrollar una herramienta diseñada al tamaño del país; la importancia y peso específico de cada criterio; el nivel de exigencia de los estándares; la correcta integración del sistema con las normativas existentes; la definición del nivel de apoyo en la etapa de diseño de las edificaciones; y la determinación del grado obligatoriedad de uso del sistema, entre otras cosas.

Este ejercicio será útil para facilitar el camino del desarrollo hacia la construcción sustentable en el país y contribuir a mejorar la calidad de vida de las futuras generaciones.

Aymeric Girard
Facultad de Ingeniería y Ciencias
Publicado el Jueves, 05 Diciembre 2013