La vigencia de Alexis de Tocqueville en la democracia contemporánea
Miércoles, 19 de Octubre 2016

La vigencia de Alexis de Tocqueville en la democracia contemporánea

Académicos analizaron los pensamientos del francés en clase magistral.

¿Está en crisis la democracia? Esa fue la interrogante con la que la Escuela de Gobierno dio el vamos a la Cátedra de Alexis de Tocqueville, que reunió al titular de la misma en la Universidad Adolfo Ibáñez, Óscar Godoy; al director académico de la fundación Ortega Marañón (España), Eduardo Nolla, y al investigador argentino Darío Roldán en la sede Presidente Errázuriz.

 El objetivo del panel, moderado por Godoy, era debatir sobre la vigencia de los planteamientos del pensador político francés, Alexis de Tocqueville (autor del libro “La Democracia en América (1835) en la democracia actual. 

“Las leyes no hacen la democracia” –dijo Nolla durante su intervención- “Lo que hace la democracia es lo que él (Tocqueville) llamaba los hábitos del corazón y los hábitos de la mente. El hábito del corazón es la igualdad y el hábito de la mente es la libertad”. En ese sentido, el académico advirtió que uno de los grandes problemas -  que Tocqueville reconoció en el pasado -  fue la predominancia que la igualdad tendría en los futuros sistemas democráticos. “Así, en la mente de los malos sistemas democráticos obsesionados con la igualdad, los individuos tendemos a dedicar nuestra actividad a cuestiones de carácter material, porque son las que nos van a dar las posibilidades de demostrar que –siendo iguales- somos mejores”.

Dicho pensamiento trae como consecuencia el aislamiento de los ciudadanos participantes en las sociedades democráticas donde la igualdad se impone a la libertad. Incluso explicaría la baja participación política. “Los individuos están convencidos de que los problemas políticos tienen solución y que ellos la podrían obtener si se dedicasen a ello, pero desgraciadamente tienen cosas mejores que hacer que dedicarse a la política porque necesitan ganar más”, enfatizó Nolla.

 A diferencia del académico español, el investigador argentino -Darío Roldán- fundamentó su participación en las perspectivas entregadas por Tocqueville sobre republicanismo, igualdad y revolución, siendo esta última el centro de su exposición.“Tocqueville había tratado el tema de la revolución en el célebre capítulo 21 de ‘La Democracia en América’. Allí se obtenía que no sólo las grandes revoluciones serían cada vez más raras, sino también que la democracia podía anunciar el riesgo de la extinción de las pasiones políticas”.

Roldán dejo en evidencia la vigencia del pensamiento de Tocqueville. Tal como lo vislumbró el político francés, hoy no puede entenderse la revolución como un eje central del cambio político. Ésta ha sido “desplazada por el mensaje democrático que ella contenía y el consenso democrático con el que se la ha reemplazado”.