Deseos para el 2018 político

Karen Trajtemberg

Si la navidad es por excelencia un momento de reflexión, el año nuevo suele ser la oportunidad para poner toda nuestra fe en un periodo mejor. Por eso, hoy todos los chilenos estamos concentrados en los deseos para que este 2018 se convierta en un futuro satisfactorio. O que  lleguen los famosos  “tiempos mejores” que se prometieron en campaña.

Entonces, para terminar este 2017, no es mala idea concentrarse en lo que vendrá en términos políticos y en los deseos de año nuevo que deberían tener los distintos conglomerados y protagonistas de nuestro jet set criollo. Aquí vamos:

#Bajar los humos

Aunque fueron la gran sorpresa en las parlamentarias y Beatriz Sánchez le ganó hasta a las predicciones de Yolanda Sultana, el Frente Amplio debiera proponerse como meta para este año administrar no solo su futuro político, sino también sus aspiraciones y elevada autoestima. Porque no deberán olvidar que el 20% obtenido en la presidencial no necesariamente adhirió a sus postulados, sino que en muchos era un respaldo a la periodista. Un apoyo tan veleidoso que incluso fue capaz de dar un  giro casi completo al espectro político y respaldar a Sebastián Piñera en segunda vuelta. A este heterogéneo grupo deberán convencerlo de que efectivamente son capaces de liderar un proceso político de largo aliento y seguir vigentes hacia el futuro, evitando el síndrome ME-O.

#En busca del destino

No se trata de la película de Gus Van Sant, sino del principal deseo que debiera estar pidiendo hoy la Democracia Cristiana. Tras el peor resultado parlamentario de su historia y con una apuesta presidencial que no prendió ni con parafina, ahora es momento de que realmente se concentren en el futuro. La ciudadanía ha cambiado y Chile ya no es el mismo del ’90. La “Revolución en libertad” está demodé. Con eso en mente, la misión para este año es encontrar el norte perdido.

#Travesía por el desierto

Así como lo hizo Andrés Allamand a fines de la década de los ’90, ahora es el momento de que la Nueva Mayoría se ponga como meta para este 2018 –luego del vergonzoso desempeño en los comicios recientes- una travesía por el desierto propia. Pero dado el nivel de quiebre interno y la falta de un ethos común, definitivamente la excursión debiera ser bien lejos y muy profunda. Algo así como una travesía al Sahara. La misión: pensar, reflexionar y encontrar su razón de ser. Cuidándose las espaldas eso sí, porque por estos días las cobranzas de cuentas son la constante.

#Expectativa vs realidad

Si quiere evitar los costos que tuvo en su gestión anterior, Sebastián Piñera deberá concentrarse en este 2018 en moderar las expectativas que genera habitualmente, de manera de que cada vez que logre algún avance no haya alguien que le recuerde que prometió mucho más de lo que podía cumplir. La tarea será repetirse a sí mismo que no es necesario prometer “el mejor censo de la historia”, sino un buen censo, por ejemplo. Otras intenciones a considerar: ayuda divina para manejar la endeble unidad de su sector,  moderar las ansias de protagonismo de algunos de los que lo rodean e inspiración para manejar la oposición completa y por adelantado, con que varios sectores lo tienen amenazado aun antes de partir su gobierno. Bonus track: cuidarse de las “piñericosas”. Algunos tienen memes preparados desde ya.

#Cirugía rejuvenecedora

En medio de la agonía del conglomerado oficialista, el PC ha comenzado a tender puentes hacia el FA. Pero no le ha sido fácil, pues no todos en la coalición de Gabriel Boric y Giorgio Jackson se sienten cómodos con esta negociación. Meta 2018 para el Partido Comunista: lograr materializar esta especie de cirugía rejuvenecedora que le proporcionaría el Frente Amplio, en contraste con lo que puede ofrecerle la Nueva Mayoría y su desgaste.

#Filtro para Twitter

Para el ex candidato presidencial José Antonio Kast la misión para este año debiera ser alguien que le maneje las redes sociales, con una misión y meta de fondo. O, en su defecto, algún tipo de filtro que evite que escriba lo primero que se le viene a la mente, incluido su chiste del Día de los Inocentes, que nadie entendió, o catalogar de “operadores políticos” a las caricaturas del Ministerio de Energía. Por mientras, un consejo útil: escribir cien veces “no debo tuitear todo lo que pienso”.

#Un final deseado

Por último en este decálogo de deseos para el nuevo año, no se puede dejar fuera a la Presidenta Michelle Bachelet. Tras una gestión extremadamente difícil –incluyendo lo familiar, que la golpeó en lo político desde el inicio de este mandato- probablemente su mayor deseo es que llegue pronto el 11 de marzo y pueda finalizar este periodo para dedicarse a lo que realmente la mueve: los derechos de las mujeres. Por ahora, difícil se ve que en sus planes pueda haber un nuevo gobierno. Aunque, en realidad, uno nunca sabe, porque en política, la resurrección sí es posible.

Karen Trajtemberg
Escuela de Periodismo
Publicado el Domingo, 31 Diciembre 2017 en El Mercurio de Valparaíso