De área soporte a Business Partner: El reto pendiente de Abastecimiento

Ricardo Ubeda

 Es frecuente encontrar áreas en las empresas que se consideran o se las denomina “áreas soporte” o “áreas de apoyo”. Esto hace pensar que hay unas áreas o funciones “principales”, que llevan el peso de la estrategia, del crecimiento y del posicionamiento competitivo, y, que hay otras áreas que no colaboran o lo hacen indirectamente en ello.

Esta mirada proviene de la cadena de valor que Michael Porter popularizó años atrás. Sin embargo, si uno observa las llamadas “áreas de soporte o apoyo” parece ser que con el tiempo han evolucionado sustancialmente hacia algo que vas más allá que el simple apoyo a una actividad principal.

Pensemos en RR.HH., esta área ha pasado de básicamente hacer nóminas a gestionar talento, un pilar fundamental en la competitividad. O pensemos en control de gestión, que ha pasado de realizar un seguimiento presupuestario a un control del negocio. O finanzas, que pasa de temas puramente contables y fiscales a gestionar la relación con los inversores.

La evolución señalada se basa en que las antiguas áreas de apoyo pasan a tomar una relevancia estratégica y de creación de valor realmente importante. Pongamos como ejemplo IT, hace unos años era un área de soporte y hoy día la digitalización y los nuevos modelos de negocio la han convertido es un área esencial.

El mismo camino está recorriendo Abastecimiento: De ser una tarea administrativa y operacional está pasando a ser el “gerente general” de todos los proveedores, que busca captar innovación y productividad de éstos, al mismo tiempo que reduce costos sosteniblemente. Trabaja para la eficiencia y para la competitividad.

Este cambio en abastecimiento lleva a pensar en términos de Strategic Sourcing, y la metodología fundamental para esta evolución es el Category Management. Hoy día los compradores son los mayores y mejores gestores del gasto en la empresa, y los únicos capaces de conectar la propuesta de valor propia con las fortalezas de los proveedores. De ser una actividad de apoyo está pasando a ser una fuente de competitividad.

Y quien no quiera verlo o no quiera aceptarlo así siempre le quedará un camino: Se llama outsourcing. Quien no genera valor, no continúa en la organización.

 

 

Ricardo Ubeda
Escuela de Negocios
Publicado el Jueves, 15 Junio 2017