Candidatos, ¿quién canta la diferencia?

Pedro Fierro

El 5 de octubre de 1917 nació en la Provincia del Ñuble Violeta Parra. Su figura es un verdadero símbolo en el imaginario colectivo. Su legado es, para muchos, inconmensurable. Diversos atributos la hicieron distinta, sin duda. Su vida era apasionante y su talento musical admirable. Sin embargo, parecía ser su integridad artística la que la transformaba en un personaje inigualable. Su sensibilidad le permitía ver una realidad que pocos veían, expresándola de formas que sólo ella podía. Allí parecía radicar su genialidad.

Este 2017, Violeta Parra hubiese cumplido 100 años.

Es interesante hablar de Violeta, pues representaría una figura atípica por estos días. En tiempos en donde medimos el impacto de un artista por la cantidad de descargas que consigue, ella hubiese declarado que no tomaba la guitarra para conseguir un aplauso. Hubiese dicho que tampoco se debía a su público, sino que simplemente cantaba "a la chillaneja" si tenía que decir algo. Así parecía ser ella, una artista que "cantaba las diferencias, y de lo contrario no cantaba".

Su mirada no implicaba necesariamente un alejamiento de la realidad -qué músico más cercano a la realidad que ella-, sino más bien un claro entendimiento de su rol, del sentido de su arte. Así, se desprendía de las cadenas de su oyente. Lo entendía, lo interpretaba - ¡y vaya de qué forma! - pero sin pasar a ser ese típico "maximizador de aplausos". En otras palabras, Violeta parecía entender a la perfección el rol social y político de su obra. Actuaba precisamente desde allí.

Escuchándola, entonces, resulta imposible no extender su visión al mundo político, especialmente en estos tiempos electorales.

Pese a que tenemos muchas instancias formales de diálogo -algunos ya hablan de un superávit de debates-, acabamos escuchando siempre lo mismo, lo que no necesariamente es lo que los candidatos piensan, sino más bien lo que el votante espera. Esto es lógico, dirán varios. ¿Acaso se le puede pedir a un candidato no ser un "maximizador de votos"? Quizás sí, quizás eso es lo que debemos exigir y quizás allí radica la gran diferencia.

Tal y como Parra, ¿habrá en estas elecciones algún candidato que cante a la chillaneja sólo si tiene algo que decir?, ¿alguien que no tome la guitarra para conseguir un aplauso?, ¿alguien que cante las diferencias, y que de lo contrario no cante?

Pedro Fierro
Escuela de Negocios
Publicado el Sábado, 14 Octubre 2017 en El Mercurio de Valparaíso