Sismos y residuos ambientales

Federico Antico

 

En Latinoamérica, la única opción para la mayoría de estos residuos es la disposición en botaderos que, generalmente, no están preparados para recibir grandes cantidades de escombros en poco tiempo, y representan un pasivo ambiental importante. En Chile por ejemplo, el terremoto de 2010 generó, sólo en Santiago, 3 millones de metros cúbicos de residuos de construcción y demolición, equivalente a 30 veces el material de construcción necesario para soterrar el ferrocarril en Viña del Mar.

Sin considerar lo generado por los desastres naturales, en 2009 en Chile los residuos de construcción y demolición representaron el 56% del total del residuo industrial según la Comisión Nacional de Medio Ambiente. Una alternativa para enfrentar este desafío ambiental es lo que se conoce técnicamente como valorización de los residuos. Esto es, un conjunto de acciones cuyo objetivo es recuperar la mayor cantidad de productos, materiales o el poder calorífico proveniente de estos residuos. El concepto ya se aplica en países desarrollados. Así, y en contraste con Latinoamérica, la Unión Europea tiene un alto grado de valorización de estos residuos, teniendo como meta un mínimo del 70% en peso al 2020. En un país tan expuesto a los desastres naturales como Chile, es de esperar que a futuro se destinen más esfuerzos para reducir el impacto ambiental de éstos.

*Columna escrita con Gerardo Araya, académico FIC.

Facultad de Ingeniería y Ciencias

El Mercurio de Valparaíso

Federico Antico
Facultad de Ingeniería y Ciencias
Publicado el Lunes, 09 Mayo 2016