Sin pan ni pedazo

Cristóbal Bellolio

Escuela de Gobierno
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Duró pocazo Jorge Insunza como Ministro Secretario General de la Presidencia. No alcanzó a completar un mes. Pero hizo lo correcto. Para un gobierno que necesita desesperadamente retomar el control de la agenda y recuperar credibilidad en la lucha contra la corrupción, su permanencia era problemática y contraproducente. En retrospectiva, resultó ser una mala jugada la de Insunza: para asumir en el gabinete tuvo que dejar su escaño como diputado. Es improbable que el PPD piense en devolvérselo ahora.

Insunza fue más ágil que Peñailillo en mostrar que los informes -a cambio de los cuales recibió dineros de ciertas empresas mineras- se hicieron. Pero en su caso el problema fue otro. Aunque sus boletas no hayan sido “ideológicamente falsas”, queda la duda de si acaso su deber legislativo –especialmente en su calidad de presidente de la Comisión de Minería de la Cámara Baja- pudo verse influido por dichos pagos. Técnicamente, no habría ilegalidad. Políticamente, el asunto es más complejo. Una sospecha de potencial cohecho es sencillamente inhabilitante si se trata de conducir los proyectos del gobierno en materia de probidad.

La comisión Engel ya lo había recomendado: el trabajo de diputados y senadores debe tener dedicación exclusiva. Una de las razones por las cuales les pagamos el sueldo que les pagamos es justamente para disuadirlos de recurrir a fuentes adicionales de ingreso. Este caso demuestra que siempre se querrá ganar un poco más y la única vía es extender el ámbito de las incompatibilidades parlamentarias. De hecho, no sabemos cuántos de los actuales honorables pueden estar en la misma situación, asesorando empresas y recibiendo una remuneración extra por ello.

Insunza se fue tirando la pelota a la cancha de la derecha. Sugirió incluso que era víctima de aquellos que querían un acuerdo exculpatorio transversal. Tiene razón en un punto: las responsabilidades políticas las han pagado los ministros de Bachelet. Pero pocos se han sometido al mismo estándar de intachabilidad en la UDI, por ejemplo. Sin ir más lejos, el caso del senador gremialista Jaime Orpis es parecido al del ministro saliente: ¿Cómo asegurarnos que los millones que pagaron las pesqueras respectivas no influenciaron su voto en la Ley de Pesca?

Se cierra así otro capítulo amargo de la administración de la Nueva Mayoría. Jorge Insunza se quedó sin escaño ni ministerio. La Presidenta perdió un miembro de su equipo político. Y se confirma que La Moneda todavía no ha aprendido a realizar chequeos rigurosos y exhaustivos antes de nominar en cargos claves.

Cristóbal Bellolio
Escuela de Gobierno
Publicado el Lunes, 08 Junio 2015