Secretaria ejecutiva de la Cepal

Leonidas Montes

Señor Director:

Los sentimientos frente a la partida de Fidel Castro son tan fuertes que a veces obnubilan la razón. Las desafortunadas declaraciones de Alicia Bárcenas, secretaria ejecutiva de la Cepal, son el mejor ejemplo.

En una declaración pública, que ya fue sacada de circulación, Bárcenas nos recuerda que "el rostro presente de nuestro continente lleva impreso en sus rasgos la huella de su presencia, el timbre de su voz, los colores de los sueños que animó". Enseguida agrega que "en tiempos donde el oprobio, la cotidiana subordinación, la miseria rampante y las desigualdades naturalizadas describían el paisaje social y el lugar marginal de América Latina y el Caribe en el mundo, la figura de Fidel se constituyó, en palabra y acción, en una demostración tangible que otro camino era posible". También destaca que Fidel Castro "lideró un ejercicio de voluntad popular que cristalizó en una Cuba que se erige como evidencia de que es posible abordar los desafíos de presente y futuro sin renunciar a los sentidos esenciales de un proyecto nacional que optó por poner el bienestar integral de sus ciudadanos a la cabeza de sus prioridades". Y remata todo esto con un tweet memorable: "Se ha apagado la vida fecunda de un gigante. Abrazo fraterno a Raúl Castro y al pueblo cubano. Hasta la victoria siempre Comandante".

Alicia Bárcenas representa a una prestigiosa institución intelectual con una tremenda historia y tradición. La ha empañado de un plumazo. José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch, calificó sus palabras como una "vergüenza y escándalo".

Por cierto, ella puede ser una militante castrista. Pero no pude olvidar que su declaración, como secretaria ejecutiva de la Cepal, representa a la institución que preside y a todos los funcionarios y profesionales que trabajan en ella. Por el bien de la Cepal, ella debería, a lo menos, pedir disculpas públicas.

Leonidas Montes
Escuela de Gobierno
Publicado el Sábado, 03 Diciembre 2016 en El Mercurio