Reforma Tributaria y Pensiones

Augusto Octavio Castillo
Escuela de Negocios
El Dínamo
 

En recientes artículos se ha discutido el eventual efecto que la reforma tributaria podría tener en las pensiones de quienes cotizan en las AFP en Chile. El análisis ha estado centrado en cómo la reforma tributaria, al elevar la tasa de impuestos que paga la empresa sobre sus utilidades de 20% a 25%, debiera afectar negativamente el precio de las acciones y por ende el valor de los fondos de pensiones y en última instancia la magnitud de las pensiones que se podrán pagar.
 
Sin embargo existe un segundo efecto que ha sido pasado por alto en los análisis hasta ahora realizados. La estructura tributaria que existe en Chile actualmente supone que las empresas tributan sobre sus utilidades a una tasa del 20%. Cuando las personas tributan a nivel personal utilizan el impuesto pagado por las empresas como un crédito, es decir rebajan de lo que les toca pagar lo que las empresas ya pagaron en nombre de ellos. Así una persona con altos ingresos, afecto a una tasa personal de impuestos relativamente alta paga un diferencial de impuestos, una persona con ingresos medios que posea inversiones en acciones, si su tasa marginal de impuestos es inferior al 20%, logrará que el fisco le devuelva los impuestos que la empresa pagó en su nombre, y una persona que a nivel personal no pague impuestos obtendrá una devolución aún mayor pues no corresponde que pague impuestos si pertenece al tramo exento.
 
Lamentablemente todo lo anterior no se aplica en el caso de los fondos de pensiones. Lo que las empresas pagan a nivel corporativo en impuestos no puede ser aprovechado por los inversionistas que sean dueños de acciones de manera indirecta a través de los fondos de pensiones. No solamente no pueden aprovechar el crédito que suponen los impuestos pagados por la empresa ahora sino que tampoco lograrán aprovecharlo una vez que se pensionen. Esto significa que una persona que posea un fondo de pensiones y que por tramo de ingresos no debiera pagar impuestos personales termina pagando hoy en realidad una tasa de impuestos de 20% al ser incapaz de recuperar lo que la empresa ya pagó.
 
Se podría pensar que esto no es un problema grave, eso sólo sería cierto si la gente que posee fondos de pensiones perteneciera al 1% o al 10% más rico de la población, pero la realidad dista mucho de eso. Según estadísticas de la Superintendencia de Pensiones en Chile a febrero de este año existen 4.849.000 cotizantes dependientes, con un ingreso imponible promedio mensual de $609.476. Los cotizantes independientes son a la misma fecha 116.463 y poseen un ingreso imponible promedio mensual de $404.582. Estas estadísticas sugieren que una enorme proporción de estos cotizantes (más de la mitad de ellos) está efectivamente pagando impuestos a la renta de 20% cuando por tramo de ingresos lo que correspondería sería que estuviesen exentos. Para ejemplificar pensemos en un cotizante promedio con una renta de $609.476. Esta persona por tramo de impuestos debiera pagar una tasa media de impuestos de 0,37% equivalente a un impuesto de $2.275. Sim embargo hoy se le grava con una tasa de impuestos de 20% o $121.895 que la empresa paga en su nombre y él no logra recuperar.
 
El esquema tributario actualmente vigente grava con impuestos a la renta a personas (los cotizantes de ingresos medios y bajos) que no debieran estar afectas a ellos. La reforma tributaria, tal como está propuesta hasta ahora, no resuelve el problema anterior sino que por el contrario lo agrava al aumentar la tasa de impuesto que pagarían las personas de 20% a 25%. Esto evidentemente va en la dirección de lograr una mayor recaudación fiscal, pero se debe concluir que esa mayor recaudación será financiada en parte por la clase media, la misma que a través de sus cotizaciones hoy paga impuestos a la renta que no debiera estar pagando.
 
Es decir que hoy tenemos un problema grave que la reforma no solo no resuelve sino que agravaría un poco más. A menos, claro, que la autoridad aproveche la instancia de que se realizará una reforma, para resolver un problema que se arrastra por años. El costo que tendría implementar un mecanismo de devolución del impuesto es el asociado a identificar a los contribuyentes que están siendo afectados, sin embargo el gobierno ya ha prometido que el 10% adicional (la diferencia entre la tasa de 25% que le corresponderá pagar a empresas y el 35% que le correspondería pagar a personas en el tramo superior de impuesto personales) se le devolverá a los cotizantes de pensiones, por lo que ya existe el compromiso de afrontar ese costo.
 
 
Augusto Octavio Castillo
Escuela de Negocios
Publicado el Martes, 03 Junio 2014