Reforma en la educación superior

Alejandro Jadresic

Decano Facultad de Ingeniería y Ciencias

El Mercurio

Señor Director:

Celebramos la decisión del Gobierno de postergar el envío al Congreso del proyecto de reforma de la educación superior, pues permitirá recoger los planteamientos de diversos actores, incluyendo las facultades de ingeniería. En ellas estudian cerca de cien mil alumnos que representan alrededor de un 15% de los matriculados en las universidades chilenas.

La Corporación de Facultades de Ingeniería de Chile (Condefi) es una entidad con más de 25 años de vida, abierta a todas las facultades de ingeniería del país, que reúne a decanos de universidades estatales y privadas, integrantes y no del CRUCh. Esta diversidad no ha sido obstáculo para que alcance elevados niveles de acuerdo sobre los desafíos que el país tiene por delante.

La misión que la sociedad demanda de las universidades ha cambiado en las últimas décadas. A las tradicionales tareas de educar e investigar, se ha añadido el fomento del desarrollo económico y social. En consecuencia, Condefi espera que la reforma favorezca el tránsito de Chile hacia un desarrollo basado en mayor medida en industrias tecnológicas, emprendimientos e innovaciones.

Nuestro objetivo común es aportar al desarrollo del país, formando a los futuros ingenieros, creando y transfiriendo nuevos conocimientos y promoviendo consensos que nos permitan progresar en forma sostenida. Debemos facilitar el acceso de alumnos talentosos de escasos recursos, ayudándoles a cursar con éxito sus estudios y elevar la calidad mediante metodologías avanzadas de aprendizaje. Tenemos que fortalecer la vinculación con la industria y entidades académicas extranjeras. Es esencial expandir fuertemente la investigación orientada a resolver problemas críticos de nuestra sociedad, potenciando la infraestructura tecnológica y la capacidad académica, en especial en regiones. Debemos posibilitar una mayor agilidad en la gestión de las universidades estatales, definiendo con claridad qué espera la sociedad de ellas. Necesitamos facilitar la captación de recursos del sector privado y donaciones, pues los fondos públicos serán siempre escasos.

Nuestra vocación es resolver problemas y alcanzar acuerdos mediante el análisis racional, el establecimiento de metas realistas y la proposición de soluciones factibles. Estamos disponibles para impulsar una reforma de la educación superior ampliamente compartida que nos permita alcanzar el desarrollo que nuestro país merece. No podemos aspirar a menos.

*Columna escrita con: Ximena Petit-Breuilh, Universidad Católica de Temuco; Marcos Crutchik, Universidad de Antofagasta; Juan Espinoza, Universidad de Santiago de Chile y Angélica Urrutia, Universidad Católica del Maule.

Alejandro Jadresic
Facultad de Ingeniería y Ciencias
Publicado el Miércoles, 06 Enero 2016