Programa COMPITE +1000, una experiencia chilena de educación en innovación y emprendimiento

Inti Nuñez

Escuela de Negocios
www.educamericas.cl

Hace unos 18 meses, en septiembre de 2011, dentro del Centro de Innovación, Emprendimiento y tecnología (CIEt) de la Universidad Adolfo Ibáñez, un grupo de profesores y alumnos, utilizando metodologías de Lean Start up, Value innovation, y Canvas; decidieron hacer su mejor esfuerzo por diseñar y poner en el mercado un instrumento de asesoría que ayudará a pequeñas y medianas empresas.

De este modo, en diciembre del mismo año, un equipo de alumnos egresados del Máster de Innovación y Emprendimiento de la UAI,  apoyaron en el diseño y presentación de un proyecto llamado COMPITE +1000, el cual financió el Estado por cerca de USD 200.000.-, las empresas participantes por otros USD 70.000, y la propia universidad por USD 50.000. Así, en enero de 2012 partió el primer piloto del programa, en el cual trabajaron directamente 7 alumnos recién egresados de administración, atendiendo a más de 50 empresas en proyectos de crecimiento, rediseño de organizaciones, innovación, establecimiento de gobiernos corporativos, etc. Ya en septiembre de 2012, y luego de 9 meses, la experiencia piloto se consideraba exitosa, teniendo un 80% de avance, por lo cual el Gobierno y diversas empresas comenzaron a consultar por COMPITE +1000, donde los precios de los servicios -comparados con ofertas similares en el mercado- había bajado al 35%, ofreciendo una calidad muy superior en contenidos. Así, entre septiembre y diciembre, se contrataron 5 nuevos programas por montos cercanos al USD 1,5 millones.

¿Cuál es la mejor experiencia de aprendizaje en innovación y emprendimiento?, ¿Cómo recrear el hacer en una universidad?, ¿Cómo involucrar a los alumnos en el mundo real?, ¿Cómo exponerlos a experiencias que generen liderazgo? En su libro “Rethinking the MBA”, los profesores Datar, Garvin y Cullen, de la Harvard Business School, se plantean interrogantes similares y proponen, que al igual que los hospitales mejoran la educación en salud, las Escuelas de Negocios deberían pensar activamente como hacer centros y programas que imiten este efecto de educación conectada a lo “real”, y que puedan llevar a sus alumnos hacia esta experiencia.

COMPITE +1000, partió con 7 alumnos en septiembre de 2011 y actualmente, un año y tres meses después, se encuentran trabajando en el CIEt y ligados a programas directos más de 20 alumnos. Además, el programa ha tenido impacto en investigación, al menos 4 papers están en desarrollo y sus avances han sido presentados en diversas conferencias. Esto ha permitido trabajar con equipos en la elaboración de contenidos sobre mejores prácticas de gestión en emprendimientos y empresas medianas de alto dinamismo en Latinoamérica, temas que tomaran forma de casos, videos y presentaciones. Los alumnos entrenados en estos programas están siendo altamente valorados por el mercado y no es raro pues tienen experiencia directa con más de 50 empresas.

La educación de la innovación y el emprendimiento en las Escuelas de Negocios y en la Universidad en general-, demandará crear nuevas plataformas de experiencia real para los estudiantes, marcando diferenciaciones tangibles en sus vivencias. Por lo mismo, es el momento para que los “diseñadores” de las ofertas de docencia tomen nota de las arquitecturas de Centros y Programas, desarrollados en la Triple Hélice, que conecten nuevas fronteras en educación, demandas de las empresas, y función de gobierno, para construir los “Ganar – Ganar” que los proyecten al futuro.

Inti Nuñez
Escuela de Negocios
Publicado el Jueves, 21 Marzo 2013