Piñera no puede ponerse Lagos para sus cosas

Cristóbal Bellolio

Suena curioso, pero el senador Manuel José Ossandón y el diputado José Antonio Kast acaban de renunciar a sus propios partidos porque creen que -de una u otra manera- éstos terminarán entregando la candidatura presidencial de la derecha a Sebastián Piñera. Ambos creen que RN y la UDI, respectivamente, deberían ser más explícitos y entusiastas en apoyar a militantes activos y camiseteados (a ellos por ejemplo). Piñera en cambio, es legalmente un independiente. Renunció a RN cuando llegó a La Moneda, como una manera de comunicar que quería ser el presidente de todos los chilenos. De ahí la segunda curiosidad: puede que primaria de "Chile Vamos" termine decidiéndose entre puros independientes.

Pero no son los únicos. Ni Allamand ni Espina -quizás ni siquiera Chahuán- consideran que Ossandón tiene orden de prelación superior. Se inclinan ante del poderío de Piñera y se bancan una eventual aclamación pero no se regalan ante el viejo patrón de Puente Alto. José Antonio Kast lo hace porque considera que la identidad del partido está en juego. Aunque se estén viviendo malos momentos piensa el blondo de Buin, hay que salir al ataque. También lo cree su sobrino Felipe: ¿por qué Evopoli debería observar todo esto desde afuera? Por supuesto, ponerle piedritas en el camino a Piñera no es el objetivo de Ossandón. El hombre está genuinamente convencido que el estilo del ex mandatario es políticamente fallido y que -por supuesto- el suyo representa un salto adelante. Desde afuera de RN tiene más espacio para criticar lo que le parece mal de su coalición, la que se pega porrazos de vez en cuando. Partiendo por los escándalos de platas irregulares, de las cuales Ossandón se quiere mantener lejos. Recorre Chile diciendo que tiene las "manos limpias", como repiten sus partidarios. También prefiere calibrar la temperatura de la opinión pública por la libre. Los partidos tienen más restricciones deliberativas a la hora de fijar posiciones enérgicas.

Los individuos que se mandan solos hacen el cálculo sin preguntarle a nadie. De ahí que algunos creen que Ossandón practica una especie de populismo de derecha.

Como fuere, la doble jugada de Kast en la UDI y Ossandón en RN manda un recado fuerte claro a sus dirigencias: no hay que saltarse la primaria. Piñera no puede ponerse Lagos para sus cosas. En una de esas lo fortalece con miras a la elección general. Ossandón y Kast, por algunas razones similares y otras distintas reclaman el derecho a competirle.

Tienen el leve temor de que sus líderes partidarios puedan piñerizarse antes de tiempo. Renunciando, ambos le suben el costo a esa decisión: si no los pescan, juntan firmas y van a primera vuelta como independientes.

Cristóbal Bellolio
Escuela de Gobierno
Publicado el Lunes, 25 Julio 2016 en Las Últimas Noticias