Nueva institucionalidad ambiental: Fricciones por Pascua Lama

Carlos Silva

Facultad de Ingeniería y Ciencias 
La Segunda

La nueva institucionalidad ambiental separa sus funciones en el Ministerio de Medio Ambiente (MMA), el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA), con la labor de fiscalizar y sancionar.

Además, la institucionalidad incluye a los Tribunales Ambientales (TA), que tienen como función principal resolver reclamaciones provenientes de sanciones impuestas por la SMA. Los TA radican en el Poder Judicial, a diferencia de las otras instituciones ambientales, que se encuentran bajo la tutela del Poder Ejecutivo.

La analogía para el ciudadano común son las multas que cursa Carabineros de Chile y el rol que en estos casos cumple el juez de policía local. Esto conforma un sistema con chequeos y balances, necesarios en una institucionalidad moderna.


Uno de los casos que más ha estresado a la nueva institucionalidad ha sido el fallo del TA sobre las reclamaciones impuestas contra la minera Pascua Lama. De acuerdo a la investigación de la SMA, este proyecto registra múltiples incumplimientos, que incluso podrían concluir con la revocación de su permiso ambiental (RCA). En este caso la SMA utilizó el concepto de “concurso infraccional”, agrupando las faltas en una sola sanción gravísima por el máximo de la multa —10.000 UTA (algo más que 10 millones de dólares)— por no construir obras asociadas al sistema de manejo de aguas, que era una condición para evitar la RCA.

El “concurso infraccional” no gustó en el TA, que a su vez argumentó que las infracciones deben ser consideradas de manera separada, pudiendo resultar en un acumulado de multas de 300.000 UTA (más de 300 millones de dólares), lo que directamente podría hacer inviable el proyecto minero.
Sin duda las infracciones de Pascua Lama hacen necesario una sanción proporcional a la gravedad de sus incumplimientos.

Desde ese punto de vista el “concurso infraccional” debería ser aplicable si las infracciones están relacionadas entre sí. Por ejemplo, dos incumplimientos, en dos partes de un único sistema.

Claramente existe un conflicto de interpretaciones entre la SMA y el TA, recordando que la SMA tiene la atribución de determinar infracciones y sanciones, y que el TA tiene la atribución de establecer criterios y modificar dichas sanciones. Por lo tanto, no hay razones para pensar que la institucionalidad no esté funcionando, e incluso las fricciones entre ambas entidades son esperables y se encuentran dentro de un sentido de normalidad. 

Carlos Silva
Facultad de Ingeniería y Ciencias
Publicado el Jueves, 03 Abril 2014