Los tres puzzles económicos del 2015

Pablo Pincheira

Escuela de Negocios

La Tercera

El año 2014 terminamos con un crecimiento de 1.9%, con un desempleo de 6.0% y con una inflación de 4.6%. Finalizado el año 2015 las cifras son prácticamente iguales: Inflación esperada a Diciembre del 2015: 4.5%, crecimiento esperado: 2.1% y desempleo: 6.1%. Décimas más, décimas menos, la vida sigue igual.

En términos de crecimiento, mucho se ha hablado de la desaceleración que hemos sufrido. Pues bien, la desaceleración ha quedado atrás y ha dado paso a un moderado crecimiento en torno al 2% que desluce al compararlo con nuestros promedios de los últimos años, pero que sorprende positivamente al ponerlo en el contexto latinoamericano. No quiero transformar en buena noticia una mala, pero debemos mirar esto en el contexto regional. Los datos indican que el año 2015 latinoamérica se contrajo un 0.2% y que en el año 2016 habrá un leve crecimiento de 0.6%. El precio del cobre cayó más de un 25% en el año y China ya no está creciendo al 10,4% como lo hizo durante 2001-2011. En estas condiciones externas el crecimiento Chileno es interesante, más aún, si consideramos que el desempleo está terminando algo por encima del 6%. En los últimos 29 años solo habíamos vivido un año con similares guarismos en crecimiento y desempleo: el año 2014. Es decir, estamos viviendo la prolongación de un período de relativa desconexión entre estas dos variables, lo que constituye nuestro primer puzzle.

En otro frente, durante el año 2015 la inflación se manifestó rebelde y le torció la mano a nuestro buen Banco Central. El instituto emisor debió subir las tasas de interés para contener en algo las presiones inflacionarias. En forma sorprendente las expectativas a 2 años han seguido ancladas en 3%.  Esto a todas luces es nuestro segundo puzzle y uno difícil de entender, toda vez que la inflación desde hace largo rato ha merodeado en torno al 4% lejos de la meta de 3%.

Esto nos lleva a nuestro tercer y último puzzle que tiene que ver con la famosa relación inversa entre actividad e inflación denominada curva de Phillips. Es desde el gobierno anterior que esta curva ha sido inútil para entender nuestra realidad. En una primera etapa tuvimos crecimiento en torno al 5% e inflación baja. En cambio en estos dos últimos años hemos tenido un crecimiento bajo e inflación bastante más alta. Si bien se han intentado dar explicaciones, en mi opinión el puzzle continúa.

Vamos a los pronósticos, esos que son tan criticados como apetecidos. Una rápida revisión por las encuestas indica que nuestros analistas parecieran haber aprendido de los errores cometidos durante el 2015 y ahora han moderado sus expectativas de crecimiento para el 2016 a 2.2% y elevado las de inflación a un 3.5%. Algunos además avizoran un leve incremento en la tasa de desempleo. De cumplirse estas expectativas, alcanzaríamos tres años de peligrosa quietud y de sorprendente persistencia en nuestros puzzles.

 

 

Pablo Pincheira
Escuela de Negocios
Publicado el Martes, 05 Enero 2016