Los héroes del proceso constituyente

Cristóbal Bellolio

 

Hay mucha gente que quiere que el proceso constituyente inaugurado por la Presidenta Bachelet fracase. Gran parte de la derecha, por de pronto. Ciertos sectores de la vieja Concertación, sin duda. No creen que Chile necesite una nueva constitución. O si la necesita, creen que su proceso de elaboración debiera ser menos abierto, menos participativo, menos caótico. De ahí las críticas a la etapa de encuentros locales y cabildos ciudadanos que comienza. Temen que se imponga la opinión del que grita más fuerte, temen que la instancia sea monopolizada por facciones organizadas de la izquierda, temen que el gobierno esté validando un ejercicio peligroso cuyos resultados sean impredecibles.

Tal como ocurre cada vez que se discuten los alcances del cambio climático, el proceso constituyente también tiene sus “negacionistas”. Son aquellos que se niegan a aceptar que la pelota de este partido ya comenzó a rodar. Por eso sienten que están a tiempo de echarlo abajo. Quizás fue un error no haber celebrado algún hito de entrada que despejara todas las dudas sobre la legitimidad del proceso. Un plebiscito que preguntara a la ciudadanía si acaso quiere una nueva carta fundamental, por ejemplo. Pasó la vieja: el gobierno tendrá que sacar la tarea adelante con los negacionistas aportillando la empresa.

Un grupo de académicos de izquierda se ha organizado para aportar con su grano de arena al proceso. Proyecto Puentes, se bautizaron. Es una buena noticia que hayan grupos pensando en serio esta aventura. Lo que falta, en cualquier caso, son puentes capaces de conectar sectores políticos distintos. Puentes de entendimiento cívico y buena voluntad. El proceso constituyente difícilmente será exitoso en un clima de sospecha y desconfianza.

Por eso será interesante observar lo que ocurre en los encuentros y cabildos que vienen. Los héroes del proceso constituyente no serán quienes expongan con mayor fuerza sus argumentos sobre el contenido del nuevo texto, sino aquellos que sean capaces de transmitir al resto garantías de imparcialidad. Usando una analogía futbolística, aquellos que estén más preocupados del fair play que de llevarse a toda costa los tres puntos para la casa. La señora que da la palabra a quienes respetuosamente la piden. El caballero que entiende la importancia de los mínimos comunes en democracia. La joven que transcribe los acuerdos con fidelidad. El observador que utiliza su tribuna para comunicar los riesgos y las oportunidades en el horizonte. El político que combina su escepticismo con una crítica siempre constructiva. Los héroes del proceso constituyente no serán los partidos ni los grupos organizados que persiguen –naturalmente- su interés. Serán los anónimos chilenos y chilenas que quieren ser protagonistas de un procedimiento limpio capaz de enorgullecernos por generaciones.

Escuela de Gobierno

Las Últimas Noticias

Cristóbal Bellolio
Escuela de Gobierno
Publicado el Domingo, 17 Abril 2016