Libertad de expresión y honra

Leonidas Montes

Señor Director:

El reciente caso de la publicación de una supuesta conversación telefónica del señor Juan Díaz ha generado un interesante debate y una serie de reacciones. Sin embargo, la discusión ha tendido a concentrarse en la ética periodística y la eventual responsabilidad del medio. Si bien revista Qué Pasa publicó una conversación que atañe a la máxima autoridad del país, el juicio sobre la credibilidad del Sr. Díaz o la veracidad del contenido de dicha controvertida conversación no es ni puede ser responsabilidad de un medio, sino de la justicia. Es más, ante la seguidilla de juicios y acusaciones, el sentido común sugiere que el responsable de cualquier daño no sería el medio que expuso dicha conversación telefónica, sino el Sr. Juan Díaz. En definitiva, la molestia de quienes esgrimen acusaciones de montaje debería dirigirse contra el responsable de involucrar a la Presidenta, y no contra un medio que cumple con su labor periodística. 

En la polémica pareciera ser que la referencia a la máxima autoridad fuera el tema que incomoda. Y lo que podría ser una simple injuria o astuta calumnia del Sr. Díaz, a ratos se cubre bajo un halo de blasfemia. Sin embargo no debemos olvidar que en cualquier democracia desarrollada, como ya argumentó Carlos Peña, las autoridades con mayor responsabilidad pública están más expuestas al escrutinio de los medios. Esta simple realidad no se puede ignorar. 

Leonidas Montes
Escuela de Gobierno
Publicado el Miércoles, 01 Junio 2016 en El Mercurio