Las matemáticas de Kast

Carlos Franco

Por estos días he escuchado a varios sorprendidos por el tono de la campaña del independiente José Antonio Kast, a través de expresiones como “Muy a la derecha” y “alejada de sus reales posibilidades”. Las encuestas más optimistas le dan 4 ó 5 por ciento de intención de voto y sumando a Piñera no llegan al 50 por ciento. Aun así, las matemáticas de Kast pueden resultar razonables.

Las últimas dos mediciones reales de votantes de derecha conservadora (su grupo de interés) han sido el plebiscito del 88 y la primera elección post dictadura con Hernán Büchi como abanderado. Los resultados fueron 44, 01 por ciento y 29,4 respectivamente. En la segunda, la votación de Büchi mostró el peso de la derecha pura, separada de una versión más light encarnada por Fra Fra Errázuriz. Sumados hacían un 44 por ciento.

Aunque mucho ha cambiado desde entonces, la proyección de voto de Piñera es la misma. Y en la vereda oficialista la amplia oferta de candidatos es un conflicto intestino que sepulta toda opción de continuidad donde nadie supera el 20 por ciento. Para Guillier ese número ha sido el techo y para Sánchez una meta inalcanzable. Kast lo ha visto como la oportunidad de separar a la derecha conservadora (cavernaria, según Vargas Llosa) del Piñerismo y llegar al menos a un 18 por ciento. Su estrategia incluye desacreditar a Guillier para que sus votantes de centro se vayan con Goic (acusó al candidato de tener firmas de campaña vinculadas al narcotráfico).

Si solo miramos las encuestas, el objetivo de Kast de pasar a segunda vuelta parece sin sustento. Pero ¡cuidado! con Trump quedó en evidencia que hay cosas políticamente incorrectas que los votantes no dicen abiertamente a un encuestador, pero expresan con gusto en la urna secreta.

Carlos Franco
Escuela de Periodismo
Publicado el Martes, 24 Octubre 2017 en La Tercera