Columnas de Opinión
La lealtad de la UDI
La Tercera
Durante los últimos días, la UDI ha justificado sus duras críticas al pacto RN-DC en una supuesta lealtad al gobierno. Pero los hechos muestran una verdad distinta: la gran lealtad de la UDI está con sus propias ideas y no con la actual administración.
Quien opine lo contrario, que explique entonces el verdadero festival de críticas que, a propósito de este evento, hicieron los principales líderes del citado partido, no sólo a Carlos Larraín, sino a La Moneda en general. O acaso se puede considerar leal a Jovino Novoa cuando dice que "un gobierno tan errático cosecha lo que está sembrando: puro desorden". O al senador Larraín cuando cuestiona la capacidad de la gente que rodea al Presidente, olvidando que, entre ellos, hay connotados miembros de su propio partido. Para qué hablar del secretario general de la UDI, Víctor Pérez, quien amenaza diciendo que si el gobierno no se consolida este año, será debut y despedida.
Nadie podría decir que estas afirmaciones corresponden a gente que se supone es parte de la coalición oficialista. Ni siquiera los opositores han sido tan críticos como ellos. Y esto se entiende menos en este caso, porque La Moneda se jugó por entero por preservar el orden en la Alianza, validando la tesis de la misma UDI. Por ende, las críticas eran totalmente innecesarias. Si igual las hicieron, entonces queda claro que se trata de un grupo de personas que, evidentemente, no se sienten parte del gobierno al que le prometen lealtad. Ellos, por el contrario, están jugando un partido propio. Y ese es su gran error.
Error, porque, quiéranlo o no, criticar a la actual administración es criticarse a ellos mismos. Porque, para la gente, todo es la misma cosa: la derecha. Unos serán más liberales, otros más conservadores, pero la cueca es la misma. Y, por ende, aquí no hay espacio para ganancias pequeñas ni para jugar por fuera, como pretenden algunos. Porque cuando Jovino Novoa califica de "tonis y payasos" a quienes elaboraron el pacto RN-DC, se olvida de algo peor: no hay payaso más grande que quien desconoce su propio gobierno.
Por ende, o la UDI se juega de verdad porque esto resulte, o ellos serán los principales perdedores. Si quieren orden en La Moneda, que comiencen ordenándose ellos. Si quieren lealtad, que sean leales primero. Y que asuman, de una vez por todas, el rol que tienen, cual es ser parte del gobierno. Pero entendiendo una cosa básica de la política: fue Piñera, no ellos, el elegido para gobernar. Por eso, deben también saber respetar las formas, sobre todo respetar y cuidar la figura del Presidente.
Piñera fue claro en esto durante el comité político de esta semana. Se jugó por la unidad de la Alianza, pero también enfático en señalar que es inaceptable tanto desorden en las filas. Y si bien la UDI interpretó aquello como un tirón de orejas al timonel de RN, la verdad es que el mensaje era también para ellos, porque su actitud ha sido incluso más dañina. Y les advirtió que consensuar una agenda común incluye hacer sacrificios, en el entendido de que el gobierno está por sobre los partidos. Veremos, entonces, si ahora, en el llamado segundo tiempo, se comportan a la altura de las circunstancias.




