La estrategia de “buen vecino”

Pablo Rodrigo

Escuela de Negocios
Estrategia

Los grandes proyectos inmobiliarios generan a nivel comunitario una serie de trastornos a los vecinos como ruido, congestión, riesgo a propiedad y personas, entre otros. Es verdad que en parte esto es inevitable, pero lo que distingue a una u otra constructora es cómo enfrentan esto.

Por un lado se puede actuar de manera prepotente y desentendida respecto de la comunidad y, por otro lado, se pueden tratar de entender las necesidades y demandas de esta. Cuando ocurre esto último, las empresas abrazan una ética de trabajo muy distinta, basada en el concepto de “buen vecino”, donde se busca que el proyecto que llevan a cabo sea visto por la comunidad como un aporte a su barrio más que un trastorno. Como investigador en estrategia he observado que una de las empresas que mantiene esa actitud es Constructora Almagro.

Para Almagro, sin embargo, esta actitud no se basa simplemente en hacer mejoras para la comunidad, se trata más bien de una transformación interna donde la organización aprende y proyecta en su acción diaria, y a todo nivel jerárquico, estos principios emanados de la dirección superior. En esta empresa el concepto de buen vecino se ha transformado en una verdadera “filosofía corporativa” que se extiende a la forma de hacer negocios y competir que tiene.

Efectivamente, esta transformación interna va generando una manera distintiva de hacer las cosas, permitiendo el desarrollo de una reputación corporativa única que lleva a que se minimicen los conflictos con la comunidad y que la firma sea aceptada socialmente, generando un sólido e inimitable posicionamiento frente a sus competidores y sus proveedores, lo que sustenta la ventaja competitiva de la firma. Así, ser buen vecino no debería significar simple asistencialismo, sino una efectiva forma de competir.

 

Pablo Rodrigo
Escuela de Negocios
Publicado el Miércoles, 23 Enero 2013