Innovación y colusión

Patricio Del Sol

Escuela de Negocios

El Mercurio

La teoría económica predice que en ambientes de competencia perfecta las empresas no obtienen utilidad alguna.  Por eso, una buena estrategia competitiva evita la competencia siempre que sea posible.

En el deporte se dice que lo importante es competir, no ganar; en los negocios lo importante es ganar, lo que resulta más fácil si se puede evitar competir.

Como Sun Tzu observaba alrededor del año 500 AC, la estrategia más inteligente en la guerra es aquella que permite alcanzar los objetivos sin tener que pelear.

¿Ganar sin competir? ¿Es la receta ser un monopolio? Ciertamente la búsqueda de no competir puede conducir a acciones ilegítimas, ética y legalmente, como la escandalosa colusión en la que la papelera acaba de confesar haber participado.

¿Cómo ganar sin competir, honestamente? Sólo la innovación constante en la estrategia de negocios permite ganar sin competir establemente. Y también honestamente, porque la innovación permite crear nuevos proyectos, nuevas tortas.

Cuando se crea algo que no existía todos pueden ganar, reduciéndose los riesgos de ilegitimidad que emergen cuando la creación de valor se hace quitándole pedazos de la torta a otros.

Al crear algo que no existe se logra por definición un monopolio temporal, un período en el que, como la idea es original, no hay competidores. ¿Y quién puede argumentar que la innovación es ilegítima, legal o éticamente?

Patricio Del Sol
Escuela de Negocios
Publicado el Lunes, 09 Noviembre 2015