Impresión 3D: un nuevo paradigma de la multifuncionalidad

Javier Traslaviña

 

¿Qué pasaría si con hacer clic en una página web de un proveedor de soluciones para la vida cotidiana usted pudiese adaptar un producto a sus propias necesidades, descargar el archivo y luego imprimirlo en 3D para su inmediata disponibilidad?

En un contexto donde la tecnología para la solución de problemas cotidianos es cada día más accesible, hoy ya están ocurriendo transformaciones radicales en la forma como las personas pueden intervenir creativamente en áreas tan diversas como la medicina, el deporte o sectores productivos como el textil. La impresión 3D y su aplicación a los procesos productivos es parte importante en esta transformación.

En un futuro, no muy lejano, en vez de reemplazar un producto defectuoso por otro, se podrá mejorar o reemplazar un componente de este gracias a la convergencia tecnológica y a la multiplicidad de funciones de una impresora. Por ejemplo, el escaneo de un producto, la mejora del mismo y su posterior impresión en plástico o biomateriales.

Este escenario, cada vez más cercano, es parte de una transformación conocida como “economía circular”. Es decir, hacer que las cosas que nos rodean tengan una mayor vida útil y que a la vez sean más fáciles de mejorar y reparar. Un beneficio que, sin duda, mejorará la calidad de los productos, aumentará la satisfacción de los consumidores e incluso contribuirá a disminuir la contaminación ambiental. Los consumidores podrán intervenir fácilmente sus propios productos, según sus necesidades específicas y no depender necesariamente del fabricante para ello.

Conscientes de esta transformación y de su impacto en el sector productivo, el Design Engineering Center (DEC) de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez ha enfocado el diseño, en todas sus dimensiones, como una estrategia clave para la innovación y el emprendimiento. Aquí la multifuncionalidad de las máquinas está al servicio de alumnos y profesores, quienes usando la tecnología como un medio pueden crear, gestionar y capturar valor en múltiples iniciativas de proyectos innovadores donde se explora con la impresión 3D.

La impresión 3D nos permite acelerar la toma de decisiones, a partir de la exploración sistemática de las necesidades de las personas, entender con mayor profundidad los atributos de valor a articular con una determinada solución, comunicarla de forma mucho más efectiva y, en consecuencia, facilitar que esta tecnología quede al servicio de la calidad de vida de las personas, haciendo que todos podamos sentirnos más diseñadores que nunca.

La certificación es parte importante de este proceso y para ello es clave democratizar el acceso a todas estas nuevas tecnologías.

Facultad de Ingeniería y Ciencias

El Mercurio

Javier Traslaviña
Facultad de Ingeniería y Ciencias
Publicado el Martes, 19 Abril 2016