El Yate

Juan Cristóbal Portales

El yate es una utopia, un espacio de relajo y lujo anhelado pero inalcanzable por una mayoría de los mortales. Una metáfora e imaginario de la posición prometida y buscada por un mundo asalariado que aspira a vivir como Farkas. Mundo que hoy debe contentarse, no sin un dejo de envidia, con baños en aguas turquesa derroche de champaña y fiestas desbordadas vía imágenes faranduleras provistas por Hollywood o por Primer Plano. La realidad de ese mundo dista mucho de una navegación tranquila en plácidas aguas caribeñas. Por el contrario, se ahoga en crecientes morosidades crediticias, lagunas previsionales y promesas truncadas. Y hoy queda claro, está muy lejos de quienes administran su exiguo patrimonio de jubilación y han prometido subliminalmente, por años, llevarlos a un estado de goce similar.

Esa realidad, se vuelve aún más cruda al conocerse un video de la plana ejecutiva de una AFP festejando a lo Hugh Hefner arriba de un yate, la maximización de sus utilidades, al tiempo que se discute la precarización de las imposiciones de parte de los afiliados del sistema donde operan. Las disculpas del presidente de la administradora, si bien oportunas y necesarias, no logran ocultar la torpeza política de los ejecutivos, como tampoco la brecha que existe entre el mundo de algunos gobiernos corporativos (que dicen actuar bajo un mantra de ética y responsabilidad), y aquel que financia o trabaja en pos de sus licencias y confort. Tampoco minimizan la falta de conciencia de esos mismos gobiernos respecto del ecosistema comunicacional en que operan.

Este es un ecosistema donde todo es comunicación, donde las empresas ya no operan sobre una imagen intencional o pretendida, sino funcional del día a día Donde la reputación y sostenibilidad del negocio se juegan ya no en una certificación o premio particular, sino en el comportamiento 24/7 de cada uno de sus miembros y a lo largo de toda su cadena de valor. Cada acto público o privado incluso aquéllos en apariencia menos significativos - tuits, fotos o videos compartidos «motu proprio» o filtrados por terceros -, definen no sólo la imagen de una organización en la mente de sus públicos. También evidencian su identidad, valores y predisposición a acortar las brechas que impiden que un sector importante de la sociedad pueda trabajar por ser parte de ese yate caribeño y ampliar sus grados de libertad.

Juan Cristóbal Portales
Escuela de Periodismo
Publicado el Viernes, 06 Octubre 2017 en La Segunda