El itinerario de Bachelet

Cristóbal Bellolio
Escuela de Gobierno
Las Últimas Noticias

Nadie quedó enteramente contento con el anuncio presidencial sobre el proceso constituyente, pero tampoco nadie quedó completamente decepcionado. El itinerario dispuesto por Michelle Bachelet deja abierta (casi) todas las alternativas, las que serán resueltas progresivamente en un camino que recién comienza.

Al ponerle hitos y plazos a la empresa, La Moneda reduce los grados de incertidumbre que angustiaban a la derecha. La oposición está notificada de las diversas instancias en las cuales puede detener o afectar significativamente el proceso. De hecho, se requiere una abundante mayoría legislativa para darle curso a la operación constitucional a través de la incorporación de un nuevo capítulo al texto vigente. Los votos de la Nueva Mayoría no bastan. El riesgo latente es presenciar una eterna teleserie tal como la que vivimos 20 años respecto de la reforma del binominal.

Evidentemente, poner el destino del proceso en manos del actual Congreso es problemático. Los partidarios de una Asamblea Constituyente proponían un “plebiscito de entrada” que preguntara a la ciudadanía si acaso quería (y cómo) elaborar una nueva carta fundamental. El mecanismo descrito por Bachelet descarta esa posibilidad. Los famosos cabildos ciudadanos funcionan más que nada como placebo de una democracia participativa.

En cualquier caso, la estrategia conservadora seguida por la Presidenta tiene su lógica. Asediada por problemas más urgentes, habría sido poco prudente jugársela por tener una nueva constitución oleada y sacramentada durante su mandato. Bachelet lanza la pelota al campo contrario y espera que el próximo congreso -elegido en 2017- termine por resolver el asunto. Así, “constitucionaliza” dicha elección parlamentaria. Los espíritus ansiosos del programa oficialista -esos que querían ver la firma de Verónica Michelle en el nuevo texto- tendrán que aceptar que éste es un proceso de largo aliento que requiere aunar más voluntades que las de una mayoría temporal.
 
 
Cristóbal Bellolio
Escuela de Gobierno
Publicado el Domingo, 18 Octubre 2015