Banco Central y medición de la inflación

Pablo Pincheira
Escuela de Negocios
Diario Pulso

Rodrigo Vergara, Presidente del Banco Central, señaló que la inflación en los últimos trece años ha promediado un 3.1% y ha dejado de ser una preocupación permamente para el ciudadano común. La verdad es que para aquellos de nosostros que vivimos los períodos de hiperinflación, tan usuales en el pasado, tener una inflación promedio de 3.1% es algo extraordinario y digno de destacar. Muchos pueden ser los factores que han contribuído a esta reducción de la inflación en Chile. El mismo Sr. Vergara mencionó algunos de ellos en la pasada celebración de los 25 años de Independencia del instituto emisor: disciplina fiscal, independencia de la política monetaria y esquema de metas de inflación entre otros. También uno podría pensar que ciertos factores internacionales han colaborado con este buen desempeño inflacionario promedio, pero, en mi opinión, es muy probable que el esquema de metas de inflación haya jugado un rol protagónico en esta tarea. Vayan entonces mis felicitaciones y agradecimientos a quienes han conducido la política monetaria y en particular a aquellos pioneros de la adopción del esquema de metas de inflación en nuestro país. 
 
Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas, el destino se ha encargado de recordarnos que la lucha contra una inflación alta y persistente no da grandes treguas. En efecto, esta celebración de los 25 años de independecia del Banco Central se da en un momento en el que Chile tiene una inflación anualizada de 4.9%, lejos del antes mencionado 3.1%. Aún más, la inflación prácticamente ha crecido en forma sostenida desde hace un año y hace exactamente 6 meses que se encuentra fuera del rango de tolerancia autoimpuesto por el instituto emisor, escenario que por un lado habla con elocuencia de lo difícil que puede ser la tarea de mantener la inflación a raya, y que por otro lado realza aún más la cifra de 3.1% promedio de los últimos trece años.  
 
Yendo ahora a los desafíos, me centraré en uno en particular. Ocurre que el 3.1% de inflación promedio no es la inflación que enfrentan todos los chilenos. En el documento de trabajo N° 736 del instituto emisor, se muestra que la inflación que enfrentan las familias de distintos ingresos puede diferir considerablemente. De hecho la diferencia entre las inflaciones que enfrentan el decil de menor y mayor ingreso ha bordeado por momentos los 500 puntos base. Adicionalmente, la volatilidad inflacionaria que enfrenta el primer decil ha sido un 45% más alta que la del decil de mayor ingreso. En el mismo documento se muestra también que los costos de vida entre distintos grupos de ingresos presentan diferencias importantes que tienden a perpetuarse en el tiempo, lo que potencialmente colabora a  acentuar las diferencias de riqueza entre chilenos.
 
Cierto es que la disparidad inflacionaria de distintos grupos de ingreso no ha sido considerada hasta ahora como una de las tareas de la política monetaria. No obstante, mi opinión es que una vez obtenido el logro de una inflación promedio estable y baja, sería valioso incluir en la discusión la realidad innegable de que la inflación que enfrentamos los chilenos es heterogénea. Así como años atrás fuimos prácticamente pioneros en la implementación de un esquema de metas de inflación, quizás también podríamos ser pioneros en, al menos, monitorear la heterogeneidad de la inflación en Chile.
 
Pablo Pincheira
Escuela de Negocios
Publicado el Martes, 11 Noviembre 2014